Con solo una actitud se puede perder lo ha llevado años construir.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | La pantalla de la televisión se llena con la imagen del presidente y los expresidentes viajando juntos a un país vecino. Es producto de una invitación hecha al presidente de la República y que este extendió a sus antecesores.
Esa imagen nos dice de una democracia sólida y madura, y nos dice además de la importancia del sillón presidencial que todos debemos cuidar.
Suponemos también que hay un trato personal de respeto y confianza que le permite a alguno de ellos sugerir el tratamiento de algún tema, y que el haber ocupado ese cargo puede ayudar.
Es algo que también nos distingue y que marca muchas veces la diferencia con otros países.
Para el ciudadano común, como nosotros, es algo que nos llena de orgullo, pero alguien escupió el asado.
Todo lo sucedido a raíz de las lanchas patrulleras (caso Cardama), las denuncias de estafa, juicios internacionales y engaños hicieron volar todo lo anterior.
Una llamada por teléfono, una consulta, no una conferencia de prensa de un presidente junto a dos asesores, los cuales hablaron más que él y que volaron todos los puentes.
¿Dónde quedó aquella imagen de democracia madura, y de presidentes de trato hasta personal? ¿Quién escupió el asado?
Horacio Jaume analiza los cambios que se están observado en la región, el anuncio de Donald Trump de comprar carne a Argentina y cómo eso impactaría en Uruguay, y de las posibilidades de la carne ovina.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Nadie duda que en América Latina existe un reacomodo a nivel político, sería tonto no reconocerlo. También lo sería ignorar lo que está pasando en Venezuela.
Al mismo tiempo, Bolivia terminan 20 años de fracaso socialista, según expresiones del presidente electo, Rodrigo Paz.
Como si fuese poco, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que estaría dispuesto a comprarle carne a Argentina, lo que va aparejado con el apoyo económico que le está dando al gobierno de Javier Milei.
En Argentina, como suele suceder en esta puja de intereses políticos, hay muchos que tratan de ponerse de pie mientras otros buscan hacer una zancadilla más grande para que se caigan.
Por su tamaño, por su riqueza, por lo que significa, Argentina juega un partido muy importante en todo lo que tiene que ver con la política mundial. No podemos ignorar que es el granero del mundo, y el grano argentino mueve las balanzas internacionales tanto si está o si no está.
En contraste, es poco creíble que la expresidenta Cristina Fernández haya hecho desaparecer a su país del mercado de carnes, o que haya tratado a la soja como “yuyito”, en un mundo donde la soja juega un partido preponderante en Rusia, Ucrania, Estados Unidos y la propia Argentina.
Por otro lado y por alguna razón Trump dice que comprar carne a Argentina puede provocar que en su país baje el precio de ese producto, en un momento que está subiendo mucho. Al parecer, la carne argentina es capaz de bajar la carne norteamericana. Hasta ese grado se juega con la capacidad de un país para poder surtir determinados productos a otro. Todo eso en el medio de un clima electoral y ante unas elecciones legislativas que se celebrarán el domingo 26 de octubre.
Todos esos elementos haces que no sea fácil pararse en la cancha para tratar de decir qué es lo que puede pasar. Sí sabemos el momento que está viviendo la carne, uno lo escucha por todos lados y todos los que están en el tema coinciden que hay un faltante de carne bastante importante, y eso se manifiesta en los precios.
La carne no es una perilla que un día la levantamos y mañana hay más tomeros y más carne en el mundo. No, entre la gestación y los 2 años de engorde, suman tres años. Es así como funciona.
Asimismo, se debería cambiar la forma de razonar. Algo que ha dicho hasta el actual ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, no ahora, hace bastante tiempo cuando operaba como productor, cuando estaba en la Federación Rural: “¿Para qué vamos a producir más si cuando producimos más menos vale la carne?”, como diciendo “la industria es mi enemigo, yo debo hacer valer lo que tengo y no producir más porque me distorsiona la operativa”.
Con esa filosofía es imposible operar. Quizás, si uno fuese lógico, la forma de defenderse cuando los precios bajan es tener mayor volumen de producción para tratar de amortiguar los precios bajos, vendiendo más. Es lo que hacen los arroceros: “Tenemos un muy buen producto, si queremos permanecer en la plaza la única forma de defendernos frente a una baja de precios es tener más para vender”.
Yo creo que estamos transitando por ese camino y para lograr eso hay que ajustar muchas cosas. Que las cotizaciones de los toros sean buenas, es decir que en genética sabemos positivamente que los animales clasudos valen más. ¿Por qué valen más?, porque son de mejor calidad.
Para hacer eso, también sabemos que más de la mitad de la calidad de un animal entra por la boca. Entonces, esa mayor cantidad de animales que podemos llegar a tener y que todos deseamos, tenemos que estar preparados para darle de comer.
No nos hemos caracterizado por hacer una buena política forrajera. No soy yo quien lo dice. ¿Cómo se le da mayor velocidad al engorde?, por los corrales. No es que hemos tenido muchas praderas. Y cuando estamos a campo no tenemos una oferta muy abundante. Yo diría que hace rato que faltaría ganado si no estuviesen los corrales.
El corral permite saber cuándo puedo sacar y en cuánto tiempo y en qué momento me puedo comprometer.
Uruguay no ha explotado la agricultura forrajera como lo ha hecho con la agricultura cerealera, eso es lo que uno puede observar.
LOS OVINOS.
INIA La Estanzuela tuvo una jornada muy interesante, en un punto donde nosotros no nos hemos destacado y al que no le hemos dado mucha atención: la carne ovina.
Una propuesta de la Dra. Georgget Banchero de INIA es cómo tener corderos todo el año, cosa que se pueda hacer con determinados tipos de razas.
Hay que acordar razas y salir de aquello de que el lanar es un poliestrico estacional, que puede tener crías durante una época del año. No es así. Hay sistemas de producción que permiten cambiar eso.
No es difícil, pero hay que saber hacerlo y hay que disponer de comida para lograrlo. Es un paquete tecnológico con una especie como la ovina para lograr determinado tipo de cosas. Hay que escuchar a los que saben y después ponerlo en práctica. Mucha gente no lo realiza, lo que se trata es de facilitar y que esas tecnologías lleguen a todos.
Vivimos un momento muy especial donde cotiza la carne bovina con buenos números, estamos siendo acompañados por un clima que nos ha dado una mano grande, y al mismo tiempo hemos aprendido a usar una herramienta como el corral que nos ha dado muy buenos beneficios. Eso es lo que tenemos hasta ahora.
Estamos en la expectativa, más que nada a nivel comercial, para que se diluciden las afirmaciones del presidente de Estados Unidos con relación a lo que él puede aportar o qué impacto puede tener que Argentina abastezca a ese país con carne. Impacto para Argentina y para nosotros, porque si nuestros vecinos logran abrirse en ese mercado, también tendrán que dejar otros destinos, o tendremos espacio nosotros también para operar.
Uruguay tiene una condición y es que por sus volúmenes no le solucionamos el problema a nadie, pero tampoco molestamos demasiado. Todo eso está hoy en un enroque que puede ser de un impacto muy grande.
Con referencia a la carne ovina, es indudable que hoy somos conscientes de que puede ser una excelente carta para jugar a pesar de que la hemos ignorado durante mucho tiempo. Ofrece muchas alternativas para poder manejarla de la mejor manera posible.
Si Nueva Zelandia puede exportar 20 millones de corderos por año, yo creo que nosotros podemos tener una aspiración, no de 20 millones, pero sí bastante más al escaso millón como lo estamos haciendo actualmente, o decir que cada vez tenemos menos ovejas en nuestros campos, cuando todo demuestra que es un excelente producto para que talle a nivel mundial.
De todo esto, no sé las conclusiones a las cuales se puede llegar, lo que sí sé es que quien observe el panorama y estas cosas que puntualizo, sí se tienen que tener en cuenta para sacar alguna conclusión.
¿Faltarán algunas observaciones que yo desconozco?, posiblemente. Pero estas que digo están y juegan un papel preponderante, y quienes operan las tienen que tener en cuenta.
¿Cómo sigue el partido?, dependen de nosotros, del país.
La realidad es que todos somos más vulnerables frente a una delincuencia que se convierte en un monstruo que lo devora todo y que parece imparable.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La noche del 30 de mayo de 2024 el barrio Maracaná, en la zona de Cno. Cibils y ruta 1, más precisamente la peatonal El Ombú, fue testigo y escenario de un crimen que conmovió a toda la sociedad.
En el lugar operaba una boca de drogas y hasta allí llegó un grupo de delincuentes que sin mediar palabras disparó un mínimo de 140 tiros, según los casquillos ubicados por la Policía, y según se informó en el momento los agresores usaron unas 10 armas. Claramente el objetivo era aniquilar a la familia, y prácticamente que lo lograron.
El resultado fue un saldo de cuatro muertos de 40, 18, 16 y 11 años. La conmoción social del momento no fue el mayor ni los adolescentes -parece que socialmente ya entonces estábamos acostumbrados a que los maten, en especial si ellos o sus familias están vinculados a algún tipo de comportamiento delictivo- sino por el niño.
Los lectores quizá recuerden la indignación que se generó en el momento, alzándose voces de condena y llamados de autoridades y actores sociales para que no vuelva a suceder algo así. Todo sentimos que aquella noche se rompió un límite y el desafío era no acostumbrarnos, reaccionar, para tratar de volver a ser aquella sociedad pacífica de hace no muchos años.
Lamentablemente, la indignación pasó rápidamente y hoy no es raro leer en los diarios o escuchar en los informativos que menores de edad, inclusive niños muy pequeños, son heridos en hechos criminales en lo que, obviamente, no tienen nada que ver.
Recordemos algunos casos. En enero pasado una niña de 2 años fue baleada cuando estaba con su padre, un hombre de 21 años que murió como resultado del ataque en tanto la niña recibió varios disparos logrando sobrevivir.
Más acá en el tiempo, uno de los últimos hechos ocurrió el 17 de octubre e involucra a una niña de 10 meses que recibió un disparo en el barrio El Tobogán (zona del estadio Luis Tróccoli).
El lunes 20 de octubre, apenas 3 días después, tres personas fueron heridas en Nuevo Ellauri, las víctimas tienen 21, 19 y 12 años. Este último fue el que resultó con las heridas de mayor gravedad, permaneciendo en el CTI de un centro de salud en estado crítico.
Es evidente, que desde aquel niño asesinado el 30 de mayo de 2024 hasta hoy, no hemos mejorado en nada. Por el contrario, nuestra sociedad ha empeorado significativamente, no solo porque la delincuencia sigue baleando niños, incluso de meses, sino porque la sociedad recibe esa información y ya no se indigna.
Lamentablemente parece que nos hemos acostumbrado, lo aceptamos y si genera algún tipo de molestia, es tan fútil que se nos pasa rápidamente y nos dura el tiempo que lleva dar vuelta la página del diario, cambiar de canal con el control remoto o hacer un clic en la computadora y pasar a otra cosa. Quizás algo más trivial e insignificante que no nos moleste tanto y que no genere ese enojo incómodo que no sabemos cómo manejar porque nos sabemos indefensos, y que se acaba convirtiendo en frustración.
Mientras tanto el Ministerio del Interior nos dice que los delitos bajan, lo cual es muy curioso, porque según los datos oficiales el delito ha retrocedido desde el gobierno anterior, y continúa su descenso en este. Con tantas bajas ya deberíamos estar en la mitad que hace algunos años o cerca de cero, sin embargo, sabemos que eso no es lo que está pasando y que la realidad es que todos somos más vulnerables frente a una delincuencia que se convierte en un monstruo que lo devora todo y que parece imparable.
Las autoridades deberían dejar de anunciar caídas del delito porque ya nadie cree tal afirmación. No digo que mientan -eso sería gravísimo e imperdonable-, pero la realidad es que el miedo social es tan creciente que nadie nota ni percibe una baja en los índices delictivos. Más bien todo lo contrario, y la disociación entre lo que el gobierno dice y lo que la gente siente, lleva a un alejamiento del discurso oficial y la sensación de que quienes están para protegernos no entienden lo que en verdad está sucediendo.
Y ya no es solo Montevideo. Por mucho tiempo, si uno quería vivir en un lugar tranquilo alcanzaba con cruzar la frontera de la capital y adentrarse en el interior. Eso bastaba para encontrar una vida de andar tranquilo, de conversaciones largas, puertas sin llave y el saber que los niños, los adolescentes y los mayores -los más vulnerables- estaban seguros. Pero la delincuencia ha crecido tanto que ya no queda lugar donde refugiarse.
En estos últimos meses hemos podido presencial una soberbia sindical poco creíble, como también una actitud del Ejecutivo que llama la atención.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Dentro de las cosas que más llamó la atención de la administración Orsi ha sido la lentitud de marcar el rumbo y fijar las metas.
Es una opinión bastante generalizada que lo que no se logra en los primeros cien días de manato es difícil que se logre después. De allí que se denomina a ese período como la luna de miel.
Yo no soy analista político, pero sí alguien que se pregunta por qué pasan las cosas
El Frente Amplio logró triunfar en las últimas elecciones diseñando una estrategia electoral donde el sindicalismo juega un papel preponderante. La propia fuerza política nombra como presidente de la misma al señor Fernando Pereira, figura del PIT-CNT.
Le cuesta bastante armar el equipo ministerial, como también nombrar algunos cargos de confianza. Hay algunas desprolijidades como también renuncias muy tempranas, lo que marca que el funcionamiento interno no es muy fluido.
En estos últimos meses hemos podido presencial una soberbia sindical poco creíble, como también una actitud del Ejecutivo que llama la atención.
El paro en el sector pesquero es difícil de entender: se realiza violando acuerdos preestablecidos ocasionando la pérdida de prácticamente una zafra. Duró ochenta y pico de días. Se paró a toda la flota pesquera. Mientras esto sucedía el ministro del Trabajo estaba en el exterior.
¿Cómo terminó?, el presidente llamó a los gremialistas y las empresas realizaron un llamado a gente que quisiera trabajar, se anotaron 20.000 personas en 24 horas. Se levantó la huelga, no había argumentos para seguir, aunque el daño estaba hecho.
El caso de Conarpole es muy parecido. La cooperativa decide cerrar la planta de Rivera y seguir cumpliendo todos los requisitos. Pero el sindicato se opone, es difícil de entender, porque en definitiva, a los únicos que hay que explicar es a los socios de Conaprole. Pero nuevamente el Ejecutivo termina involucrándose.
El último ejemplo es el del puerto, donde una empresa se quiere modernizar asegurando que nadie va a perder el empleo.
¿Hasta dónde llega el poder del sindicalismo y el compromiso del Ejecutivo? Las señales no son buenas, por lo menos hasta hoy.
Al señor Orsi: el presidente es usted.
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Nota de Redacción: el lunes 13 de octubre, el editorial de Horacio Jaume en el programa Diario Rural (CX 4 Rural) trató sobre el mismo tema que la nota precedente.
Allí analiza el trato diferencial del gobierno, en la persona del propio presidente Yamandú Orsi, a favor de los sindicatos y en perjuicio de otros.
El siguiente es el audio del editorial de Jaume correspondiente al lunes 13 de octubre.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Pasó el Prado y como siempre dejó cosas, algunas más destacadas que otras, pero todas importantes.
El buen clima permitió una presencia masiva de público, confirmando aquello de que ir al Prado es una tradición; también permitió confirmar que es la fiesta de la cabaña nacional, ya que se puede comprobar la genética de los animales que allí se exponen; y confirmar que la producción ovina está orientada a la carne y la lana fina. Si bien son cosas importantes, era bastante previsible que sucedieran.
Durante los días que duró la exposición, fue visitada en más de una oportunidad por el presidente Yamandú Orsi, como por sus ministros. En los reportajes que se recogieron de esas visitas, siempre destacó el buen clima en el diálogo sin dejar de reconocer las diferencias en algunos temas, pero siempre destacando el abordaje que se hacía de los mismos.
Por eso, a la hora de los discursos finales, donde se contrastó uno muy prolijo y ordenado, como el de Rafael Ferber, que no escatimó críticas como tampoco sugerencias, y frente a éste, el discurso del ministro Alfredo Fratti, más entreverado, donde la emoción lo embargó en algunos momentos, los anuncios como la integración al gobierno del Ing. Tabaré Aguerre para el tema riego, o la lucha contra la garrapata y otros compromisos, haciendo un discurso bastante entreverado y difícil de seguir.
Durante ambos discursos hubo aplausos, pero hubo uno que se destacó por ser más fuerte, que marcó algo distinto. Fue cuando el presidente de la Asociación Rural del Uruguay se refirió a la pesca. Un conflicto sin ningún criterio, donde el sindicalismo mostró su peor cara, metiendo pechera, de pesado, ignorando hasta las propias necesidades de sus asociados.
Es un problema serio el de la pesca. Lo mismo es hoy el de Conaprole, en relación a la planta de Rivera.
La empresa cumple con todos sus deberes, pero el sindicato desconoce los mismos.
Ya pasó esto con la empresa Gloria de Nueva Helvecia, y todos sabemos lo que sucedió: ahora está cerrada.
Montevideo | Todo El Campo | Ya se veía venir, el remate de Lote 21 desde la Expo Prado no sería un remate más. Y así fue, por la cantidad de animales colocados como los valores, cerrando ayer la segunda jornada de ventas del remate 234.
Las ventas fueron transmitidas por Todo El Campo.
La venta total fue del 98% de la oferta, con valores que subieron en su gran mayoría, con apenas dos correcciones a la baja, los tenernos enteros de más de 1 años que cayeron 0,7% y los vientres entorados que lo hicieron el 2%.