Ene 7, 2026 | Información, Mercados, Opinión
Montevideo | Todo El Campo |La Unión Europea (UE) confirmó«avances concretos» hacia la firma del acuerdo comercial del bloque con el Mercosur y aseguró que el proceso avanza “por buen camino”, un mensaje que reaviva el optimismo en los países sudamericanos y alimenta, en particular desde el país, la expectativa de que la rúbrica pueda concretarse.
La portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho, afirmó este lunes en Bruselas que se registraron progresos en el diálogo entre ambos bloques y que la UE está en condiciones de prever la firma del acuerdo “muy pronto”, aunque evitó precisar una fecha concreta. Las declaraciones se produjeron ante la renovada actividad técnica y política, luego de semanas de intercambios intensos posteriores al Consejo Europeo de diciembre.
Pinho detalló que durante las últimas dos semanas hubo debates, trabajo técnico ya vances que permitieron destrabar parte de los asuntos pendientes. No obstante, aclaró que aún no existe un calendario definido para la firma definitiva, pese a que en un principio se había manejado la posibilidad de concretarla a comienzos de enero. Según explicó, el proceso continúa en una etapa técnica, enfocada en resolver diferencias vinculadas a normativas medioambientales, sanitarias y agrícolas.
Una firma esperada durante 20 años
Las reservas expresadas por algunos Estados miembro, en particular Francia, con el respaldo de Polonia y Hungría, así como las dudas planteadas por Italia, han sido uno de los principales factores que retrasaron la firma del tratado. Entre los puntos más sensibles figuran las garantías medioambientales, las exigencias en materia de deforestación y el impacto del acuerdo sobre el sector agrícola europeo, aspectos que siguen siendo objeto de negociación.
Las señales provenientes de Bruselas revivan las expectativas. Desde el gobierno vienen trabajando para que el acuerdo se concrete lo antes posible. El subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Martín Vallcorba, aseguró que el gobierno realiza los “máximos esfuerzos” para que se firme en enero, y que Cancillería y la Asesoría de Política Comercial del MEF mantienen contactos permanentes para intentar destrabar los últimos obstáculos.
El jerarca evaluó que el acuerdo con la Unión Europea es clave no solo para Uruguay, sino también para el conjunto del Mercosur, y remarcó que el bloque se encuentra en una etapa final de negociaciones tras más de 20 años de diálogo. Sostuvo que, de concretarse, el acuerdo UE-Mercosur daría lugar a una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con un fuerte impacto económico y comercial para ambas regiones.
Fuente: Ambito Fianciero
Ene 7, 2026 | Opinión
Montevideo | Todo El Campo |El año 2025 marcó un récord histórico para las exportaciones paraguayas de carne vacuna, tanto en volumen como en ingresos, según el último informe del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Durante el año, Paraguay exportó 355.754 toneladas de carne vacuna, generando ingresos por US$ 2.130 millones en valor FOB, el nivel más alto registrado hasta la fecha.
En términos de volumen, las exportaciones mostraron un leve crecimiento del 0,78% en comparación con 2024, cuando se enviaron 353.016 toneladas. Sin embargo, el aumento fue mucho más significativo en valor, con un crecimiento del 19,91%, frente a los US$ 1.776 millones ingresados el año anterior. Este desempeño evidencia un importante incremento en el precio promedio de exportación.
El precio promedio por tonelada en 2025 alcanzó los US$ 5.988, lo que representa un aumento del 16% respecto a 2024, cuando el valor promedio fue de US$ 5.033 por tonelada.
En el análisis mensual, durante diciembre se exportaron 24.107 toneladas, lo que implicó una leve caída del 2,02% en comparación con noviembre, mes en el que se habían exportado 24.605 toneladas.
A lo largo de los primeros diez meses del año, las exportaciones mantuvieron una tendencia estable, destacándose un pico en junio, cuando se alcanzaron 35.635 toneladas exportadas.
En cuanto a los destinos, Paraguay exportó carne bovina a 52 mercados internacionales. Chile se consolidó como el principal comprador, con una participación del 30%, equivalente a 104.402 toneladas y US$ 642,9 millones en ingresos.
En segundo lugar, se ubicó Estados Unidos, con 49.456 toneladas adquiridas por US$ 301,8 millones, mientras que Taiwán ocupó el tercer puesto, con 47.290 toneladas que generaron US$ 292,5 millones.
El cuarto lugar fue para Israel, con compras por 33.882 toneladas, que representaron US$ 225,5 millones en ingresos.
Fuente: ValorAgro
Ene 5, 2026 | Opinión
Un informe de Numbeo ubicó a esta nación como el país con mejor calidad de vida de América Latina en 2025, superando a Chile, Costa Rica y hasta a potencias mundiales.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay volvió a posicionarse como líder regional en materia de calidad de vida, según el ranking 2025 del Numbeo Quality of Life Index, la base de datos colaborativa más consultada del mundo sobre condiciones de vida. La nación rioplatense no solo encabeza la lista en América Latina, sino que además supera a países considerados potencias globales, como China, y se ubica dentro de los mejores puestos a nivel mundial.
Además del liderazgo regional, el informe de Numbeo 2025 muestra que Uruguay mantiene una tendencia de crecimiento sostenido en bienestar, consolidando mejoras iniciadas en la última década
¿Qué país encabeza la calidad de vida en América Latina según Numbeo?
De acuerdo con el informe Numbeo 2025, Uruguay ocupa el primer puesto regional con un índice de 139,81, una puntuación que se destaca ampliamente frente al resto de los países latinoamericanos evaluados.
El ranking mide nueve variables como poder adquisitivo, seguridad, sanidad, costo de vida, tráfico y tiempos de traslado, contaminación, clima, vivienda y calidad del entorno urbano.
En ese conjunto, Uruguay logra un rendimiento equilibrado que le permite mantenerse como referencia regional.
¿Por qué Uruguay lidera el ranking de calidad de vida?
El país se destaca por:
- Estabilidad política y social, muy superior a la media latinoamericana.
- Bajos índices de criminalidad en comparación con la región.
- Sistema de salud accesible y con buenos niveles de cobertura.
- Entorno ambiental favorable, con un clima moderado y menor contaminación.
- Servicios urbanos eficientes y una infraestructura en constante mejora.
Aunque su poder adquisitivo no es el más alto del mundo, el balance general posiciona a Uruguay como el país latinoamericano con mejores condiciones para vivir, trabajar y desarrollarse.
Ranking: los países de América Latina con mejor calidad de vida en 2025
Según Numbeo, así quedó conformado el top regional:
- Uruguay
- Costa Rica
- Ecuador
- México
- Panamá
- Argentina
- Brasil
- Colombia
- Chile
- Bolivia
- Perú
- Venezuela
El informe también muestra fuertes contrastes: mientras Uruguay lidera, países como Venezuela, Perú y Bolivia se ubican entre los puestos más bajos debido a dificultades económicas, problemas de infraestructura y altos niveles de inseguridad.
¿Cómo se posiciona Uruguay frente al resto del mundo?
Uruguay no solo domina el ranking regional, sino que figura dentro del Top 50 mundial, compartiendo lugar con países desarrollados como:
- Luxemburgo
- Países Bajos
- Dinamarca
- Suiza
- Finlandia
- Nueva Zelanda
- Australia
- Estados Unidos
- Japón
- España
Con estos resultados, Uruguay se consolida como una de las naciones con mejor calidad de vida fuera del eje europeo-oceánico, y como el país latinoamericano que más se acerca a los estándares internacionales de bienestar.
Fuente: Cronista
Dic 29, 2025 | Opinión
No se puede atender temas tan delicados y trascendentes como el ambiental sin la presencia activa y protagónica de quienes producen y son responsables de buena parte de la economía del país.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | ¿Qué tan lejos está la institucionalidad rural del Ministerio de Ambiente? La pregunta surge porque aparentemente hay una desconexión importante entre el medio amiente y la producción agropecuaria, sin embargo, ¿hasta qué punto eso es real y cuánto tiene de espejismo surgido por la falta de ámbitos de diálogo permanentes, formales y transparentes entre las partes?
Uruguay es un país agropecuario. Por economía, cultura e identidad, estamos unidos a la producción agropecuaria y esa es una realidad innegable. A nadie en su sano juicio se le puede ocurrir cambiar esa matriz, que sería dejar de ser lo que somos, lo que nos ha dado un lugar en el mundo y prescindir aquello por el cual el mundo nos conoce y valora.
Partiendo de esa premisa incambiable de “Uruguay, país agropecuario”, el desafío es cómo coordinar esa característica con uno de los mayores retos globales: el cuidado del medio ambiente.
Sabemos que el mundo se ha impuesto trabajar en la reducción de emisiones y corregir los altos índices de contaminación humana que se dan en todos los sitios del mundo a los que el ser humano ha tenido acceso. En ese contexto y con una visión equivocada muchos entienden la producción agropecuaria como un serio problema, pero las investigaciones científicas y alejadas de toda acción publicitaria han demostrado que el campo no solo es clave por producir alimentos, sino porque es de las actividades que menor contamina, y además controla sus propias emisiones. En Uruguay hay destacados científicos capaz de exponer claramente sobre esos temas y con absoluta claridad tirar por tierra los prejuicios que se repiten sin sustento.
A tal punto eso es así que ninguna actividad económica del país tiene la importancia de la agropecuaria y además ayuda al cumplimiento de las metas ambientales, y con el avance de las investigaciones esos objetivos se van alcanzando y cumpliendo de forma cada vez más contundente.
Llegados a este punto vamos a lo del título: ¿por qué la institucionalidad rural, el Ministerio de Ambiente y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca no han conformado una mesa de trabajo o un convenio marco de cooperación con el objetivo de promover acciones que beneficien al sector productivo y el cuidado del ambiente, a la vez?
En Uruguay no hay sector que cuide el medio ambiente más que el rural, y eso ocurre por la básica razón de que el productor necesita de un ambiente sano para lograr los mejores resultados. Cuidar un bien prestado y finito como es el de la naturaleza es clave y el hombre de campo lo sabe, y lo asume cada vez más.
Es verdad que el MA y el MGAP han firmado convenios específicos para coordinar políticas de desarrollo productivo sostenible. Por ejemplo, en 2021, ambos ministerios firmaron acuerdos para promover un desarrollo productivo sostenible en el sector agropecuario; y en 2024 se lanzó el proyecto Ganadería Sostenible Uruguay, financiado por la Unión Europea (a través de Euroclima), y liderado por el MA y MGAP.
Seguramente hay otras iniciativas, pero ¿cuál es el rol que cumple la institucionalidad rural no gubernamental? No se puede atender temas tan delicados y trascendentes como el ambiental sin la presencia activa y protagónica de quienes producen y son responsable de buena parte de la economía del país.
No está clara la integración de instituciones como la Federación Rural (FR), la Asociación Rural del Uruguay (ARU) o Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), entre otras, a pesar de que todas ellas han abordado en distintas instancias la importancia de los temas ambientales.
Lo que planteo no es un invento sin sustento. Hace un año (setiembre de 2024) y aquí cerca, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) de Paraguay y la Asociación Rural de Paraguay (ARP) firmaron un convenio de cooperación con el objetivo de fortalecer el trabajo conjunto, promoviendo acciones que beneficien al sector productivo y al cuidado del ambiente a la vez.
Los puntos fundamentales del acuerdo Mades-ARP pasan por la promoción de prácticas agrícolas sostenibles, la protección de los recursos naturales y la implementación de programas educativos para las comunidades locales. Todos objetivos aplicables a Uruguay, aunque podrían adaptarse o agregarse otros según nuestra idiosincrasia. Se busca así no solo el bienestar ambiental, sino también el desarrollo económico y social de las regiones rurales del país, dice la información oficial paraguaya al respecto.
El cuidado ambiental no es solo responsabilidad del Estado, del MA ni del MGAP, fundamentalmente es responsabilidad de los ciudadanos, de la sociedad, y por eso el clave que se integre a la institucionalidad rural.
Solo hay que tener voluntad política, animarse a dar el primer paso, una llamada telefónica, un mensaje de WhatsApp desde alguno de los ministerios y poner fecha de encuentro, para comenzar a dialogar. Casualmente y por fortuna para Uruguay, el mejor aliado del cuidado ambiental es el principal motor económico del país: el agro. Ojalá nuestros gobernantes puedan verlo con claridad.
Dic 24, 2025 | Opinión
La Navidad y el fin de 2025 llegan con demostraciones de poder como no se veían desde los peores momentos de la Guerra Fría.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Hace 36 años, el 9 de noviembre de 1989 ocurrió un hecho que cambió el mundo en muchos aspectos: la caída del Muro de Berlín. Pocos meses después la banda británica Ponk Floyd realizó un concierto inolvidable (The Wall Live in Berlin) para celebrar la reunificación de Alemania y el fin de la Guerra Fría. En otro estilo, los alemanes de Scorpions lanzaron el mundialmente conocido Wind of change (Viento de cambio) en referencia directa a los cambios políticos del momento y el fin de la división del país. “Llévame a la magia de la gloria, donde los niños del mañana soñarán los cambios que vendrán (…); ya no hay tiempo que perder, hay que girar hacia la paz”, dice una de sus estrofas dirigidas a su país y a los alemanes, pero también a un mundo que veía reverdecer la esperanza. Fueron tiempos en que la política, la economía y la cultura se unieron en lo que todos creíamos que sería el comienzo de algo nuevo.
Y en parte lo fue, pero con los años nos dimos cuenta que la Guerra Fría y las demostraciones de fuerza bélica de los distintos países continuarían bajo otros argumentos y disfraces. El cambio había sido monumental pero no con la profundidad suficiente como para darle a la humanidad un tiempo mejor que también fuera duradero.
Rápidamente volvieron las amenazas y llegamos a este fin de 2025 con un mundo en permanente conflicto y demostraciones de fuerza entre potencias que tienen todo para que sus pueblos puedan vivir y desarrollarse en paz sin necesidad de pavonear sus capacidades bélicas.
En setiembre pasado, celebrando el 80º aniversario de la victoria de China sobre Japón durante la Segunda Guerra Mundial, el mandatario chino, Xi Jinping, realizó una muestra de poderío militar (foto de portada) junto al presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, un encuentro que la prensa internacional y analistas geopolíticos definieron como “inédito”, que además de celebrar el acontecimiento histórico mencionado constituyó una muestra de poderío militar y asociación política típica de la Guerra Fría que tantas preocupaciones causó a la humanidad.
También asistieron mandatarios o sus representantes de Cuba, Vietnam, Malasia, Pakistán, Bielorrusia, Irán, Serbia y Zimbabue.
En un acto de sinceridad, Han Yongguang, dirigente del Partido Comunista Chino desde hace más de 50 años, dijo que el festejo también fue oportuno para mostrar el poder militar chino, además de que “el mundo se une por la justicia”. Es claro a quienes estuvo dirigido el mensaje si consideramos que en esa “unión por la justicia” faltaron los líderes occidentales, empezando por el estadounidense Donald Trump y los europeos.
Como era de esperar, Washington recogió el guante.
En las primeras horas del martes 23 de diciembre la Armada estadounidense anunció que procederá a construir una nueva clase de buques de guerra enmarcada en la iniciativa conocida como “Flota Dorada” que lanzó Trump.
Según lo anunciado por el presidente de EE.UU. la Armada desarrollará una nueva clase de grandes buques de combate de superficie, o acorazados, de entre 30.000 y 40.000 toneladas, equipados y prontos para atender las necesidades modernas.
“La construcción creará miles de empleos estadounidenses. Vamos a crear empleos”, subrayó el mandatario, y describió los nuevos acorazados a los que se les dotará de armas hipersónicas, cañones de riel electrónicos y armamento láser de alta potencia, toda tecnología de avanzada ajena y lejana para el común de los ciudadanos.
La prensa ha destacado que reactivar la construcción naval estadounidense ha sido una de las principales prioridades de la administración Trump en materia de defensa. El objetivo es competir con China.
“En un mundo en el que la pugna entre las dos grandes potencias ha ido a más, el agujero cada vez más hondo en el que se encuentra la industria naval americana tras décadas de desinversión empieza a causar cierta preocupación. Ya no es solo una cuestión económica, sino de seguridad nacional y mundial”, publicó El Economista de España.
El mismo medio agrega: “La guerra por el Ártico ya es una realidad. Y por eso, en línea con lo anunciado esta noche a nivel de la Armada, EE.UU. prepara una gran flota de rompehielos para hacer frente a Rusia y China. El gigante asiático está aprovechando su amistad con Rusia para conseguir influencia en la zona mientras la Administración entrante de EE.UU. ha entendido que tiene que poner coto a esta dinámica. Este telón de fondo explica las repetidas declaraciones de Donald Trump insistiendo en comprar Groenlandia y en ‘anexionar’ Canadá, así como su anuncio hace unos meses de que, paradójicamente, en pleno avance del deshielo por el cambio climático, EE.UU. construirá una gran flota de 40 buques rompehielos para ‘patrullar’ mejor y en todo momento el área”.
Lo del título, el mundo ya está enfrascado en una carrera armamentista y aquellas estrofas que cantaba Scorpions hace casi 40 años no son más que una expresión de deseo, o tal vez solo fueron una ilusión pasajera.
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Foto de portada, desfile militar en China, setiembre 2025 | Foto de AP en France 24.
Dic 22, 2025 | Opinión
En línea con su antecesor, pero en forma menos directa, el presidente de Uruguay planteó un Mercosur moderno y flexible. Ahora, el discurso debe llevarse a hechos y acciones concretas.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La cumbre del Mercosur realizada el fin de semana pasado en Foz do Iguaçu (Brasil), consolida a un Uruguay aperturista, lo que tira por tierra cualquier reparo que pudiera existir sobre qué posición tiene el gobierno de Yamandú Orsi sobre el tema.
Si leemos el fragmento en el que Orsi se refiere, frente a los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Javier Milei (Argentina) y Santiago Peña (Paraguay), sobre el comercio exterior sin saber quién lo pronunció, bien podríamos creer que son palabras del expresidente Luis Lacalle. Esto que algunos pueden considerarlo una crítica, en realidad no lo es.
Estamos ante una muestra de la fortaleza institucional de nuestra política exterior comercial, no ajena de matices y diferentes énfasis, pero que en realidad sigue una línea guía que no se pierde ni diluye con los cambios de gobierno.
Lo que ahora cabe esperar, es que lo plasmado en el discurso se adopte en acciones concretas de forma tal de seguir avanzando en los esfuerzos para que el Mercosur se convierta definitivamente en un trampolín que impulse y potencie lo que cada país tiene para ofrecer. Eso se logra solo si en lugar de restringir dejamos que cada uno sea según su potencial.
Aquí también vale la frase popular: “Quédate con quien te sume y te haga crecer”. Quizá sea el momento que nuestros socios mayores dejen de mirarse el ombligo y contemplen lo que Uruguay tiene para decir.
Hace años que Uruguay espera de países con capacidad de ser potencia como Argentina y Brasil (si no lo son es por errores propios), un acto de justicia permitiéndole que pueda establecer acuerdos con otros países, pero se han negado a pesar de lo imperioso que es para nosotros, porque a diferencia de ellos carecemos totalmente de comercio local ni tenemos producciones masivas.
Y lo peor, nos atan a limitaciones y restricciones que no funcionaron con ellos ni con nadie. En el caso de Brasil es peor: cuestiona la restrictiva política comercial y arancelaria que Estados Unidos impuso sobre él, pero nos ata a sus criterios sin darnos posibilidad de expandirnos. Es el peso y la fuerza del grande del barrio contra el vecino pequeño.
¿Qué fue lo que exactamente dijo el presidente Yamandú Orsi, ante sus pares del Mercosur, sobre la apertura comercial?
Destacó al bloque como una “plataforma estratégica que siempre hemos aspirado a tener para nuestra inserción internacional”, y llamó a los socios de Uruguay a construir un bloque que “sea los suficientemente flexible y moderno”.
Esa modernización -continuó- debe estar “orientada a su fortalecimiento, a mejorar su eficiencia y alinearlo con los desafíos que plante nuestra agenda externa”, lo cual es “claramente necesario”.
Es el momento de llevar las palabras a los hechos, y de conquistar resultados; Uruguay los necesita, y recomenzar el diálogo y negociaciones con China puede ser la señal correcta.
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Foto de portada de Presidencia de la República.