El procesamiento de alimentos y la necesidad de transparencia.

El procesamiento de alimentos y la necesidad de transparencia.

Cuando la tecnología cambia la alimentación.

Leo Bertozzi | Italia | Clal News | Todo El Campo | Está bien establecido que cuando hablamos de una dieta saludable o alimentación saludable, nos estamos refiriendo a una dieta rica en verduras y frutas con fibra y sales minerales, más bien baja en sal, azúcar o grasas saturadas. Sin embargo, lo que generalmente se pasa por alto es el grado de procesamiento o transformación de los alimentos.

Habiendo comprobado que casi todos los alimentos son de alguna manera procesados y nos permiten disponer de los productos que forman parte de nuestra tradición gastronómica como el queso, el pan o el vino, existen procesos primarios que no alteran sustancialmente los alimentos originales con el objetivo de conservarlos y hacerlos más accesibles, cómodos, pero también más seguro y agradable al paladar. Dichos procesos incluyen, por ejemplo: refrigeración, pasteurización, fermentación, secado, desnatado, envasado.

Luego están los procesos que permiten extraer de los alimentos sustancias como aceites, grasas, harinas, almidones, azúcares, que generalmente son ingredientes utilizados en la preparación de platos obtenidos a partir de alimentos frescos y mínimamente procesados. Así, se añade aceite a las ensaladas, se convierte en pasta de harina, se añade azúcar a la leche fermentada.

Al agregar sal, conservantes, saborizantes y colorantes a estos ingredientes, así como cantidades relativamente pequeñas de alimentos mínimamente procesados, los llamados productos ultraprocesados como bocadillos, barras, papas fritas, confitería, refrescos, perritos calientes, pero también yogur de frutas, margarinas, bebidas energéticas y deportivas, se obtienen diversas bebidas. Estos son alimentos diseñados para estar listos para comer; por lo general, son productos de marca, distribuidos internacionalmente, altamente publicitados y rentables.

NUEVAS TENDENCIAS ALIMENTARIAS.

Dos tercios de la energía alimentaria mundial proviene de alimentos procesados o ultraprocesados. Estos productos son cada vez más elaborados, refinados y presentados para ser funcionales a usos y propósitos específicos. Su composición es mucho más compleja que la de los productos tradicionales y se hace difícil para el consumidor distinguirlos de ellos. Así lo revela un estudio de la Fundación Británica de Nutrición, que muestra que los consumidores preferirían evitar los alimentos ultraprocesados, pero admiten que son cómodos y rápidos de usar. En general, los consumidores desconfían de los alimentos ultraprocesados, lo que debería hacer reflexionar a la industria alimentaria, ya que necesitan ganarse su confianza.

Los consumidores son cada vez más inconscientes no solo del origen, sino sobre todo del proceso de producción de los alimentos que compran, y por ello las empresas deben centrarse en una estrategia: la transparencia.

Acciones como “jornadas de puertas abiertas” con visitas a las fábricas (en la medida de lo posible), listas comprensibles de ingredientes en la etiqueta, campañas de información reales más que emocionales, se vuelven esenciales para un diálogo participativo con el comprador final.

Fuente: Food Navigator (foodnavigator-usa.com) y Cambridge.org (Cambridge University Press & Assessment).

Leo Bertozzi es ingeniero agrónomo, experto en la gestión de la producción agroalimentaria de calidad y la cultura láctea | Artículo y foto de Clal News.

Con el pase de Bergara, se diluye la moderación en el FA.

Con el pase de Bergara, se diluye la moderación en el FA.

Mario Bergara era el único precandidato del FA que aceptaba las invitaciones del campo. Este año concurrió a Expo Activa y Expo Melilla.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La tercera semana de abril viene con mucha movida política con precandidatos que se bajan para apoyar a otros, y senadores que recién ahora evalúan si serán o no precandidatos.

Mario Bergara del Frente Amplio y Gustavo Zubía en el Partido Colorado son los que abandonaron, con argumentos diferentes, sus pretensiones presidencialistas para apoyar a otro candidato de sus partidos; y el senador Juan Sartori el que aún no se decidió si quiere o no ser precandidato en el Partido Nacional, se ve que mucho interés no tiene.

De los tres casos, el más trascendente es el de Mario Bergara, sin duda alguna. Porque estamos hablando de la reconfiguración del Frente Amplio, un competidor con serias posibilidades de retornar al Gobierno.

Bergara es un importante senador de la oposición que ha intentado mantener en alto las banderas del seregnismo y el astorismo, dicho de otra manera, los ideales de la izquierda moderada, del sentido común, abierta y sin radicalismos extraviados, algo que cada vez se ve menos en un Frente Amplio extremadamente ideologizado y doctrinal, en el cual los partidos Comunista y Socialista, y el Movimiento de Participación Popular le marcan el rumbo, aunque condicionados por los sindicatos en el que también predominan los radicalismos.

Pero en ese objetivo Bergara ha fracasado rotundamente. Su apoyo a Orsi así lo demuestra, y el frenteamplista moderado y de sentido común, el pragmático desideologizado, no tiene a donde ir.

Para el campo el giro puede ser muy negativo. A pesar de las diferencias Mario Bergara era el único con las orejas abiertas y atentas, y eso es importante. En política no se trata únicamente de coincidir, más bien de tener la disponibilidad de escuchar y decir lo que se piensa, eso es clave en un dirigente político respetuoso. Bergara fue el único que asistió a Expo Activa y Expo Melilla, escuchando y exponiendo, los otros se autoexcluyeron, y eso es malo.

Foto X Mario Bergara.

De lo particular a lo general.

De lo particular a lo general.

Lo particular: el olvido de Santiago Chalar y Santos Inzaurralde en la promoción del festival Minas y Abril. Lo general: las barbaridades de los gobernantes venezolanos que llevaron a su país a la peor de la crisis.

Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | En estos días hay dos hechos que llamaron mi atención, y como siempre vamos de lo particular a lo general.

Lo primero parece una trivialidad, pero es muy serio. En la promoción del festival Minas y Abril, una fiesta de Lavalleja que con el tiempo ha tomado preponderancia. Pero hubo un detalle que me llamó la atención: en todas las promociones que escuché había algo que no se vio ni apareció, el nombre de Santiago Chalar ni el de Santos Inzaurralde que fueron los creadores.

Todos sabemos la historia, de cómo Santiago y Santos idearon el festival para recaudar dinero que destinarían al hospital local. Santiago no tenían dinero para pagar a los artistas y por eso los invitó comprometiéndose a retribuirles y devolverles la gentileza de asistir él a los escenarios en los otros departamentos donde esos artistas lo invitaran.

Ese fue el origen de lo que hoy disfruta Lavalleja y por lo que deben estar orgullosos de lo que están haciendo. Pero señores, no se olviden de quienes crearon el festival y a quien se lo deben.

Yo no se los problemas comarcanos o parroquiales que deben existir como existieron siempre en cualquier lugar, pero sean justos y al Cesar lo que es del Cesar. Sería bueno que las cosas se pongan en su lugar y agradezcan a quienes tuvieron la idea, crearon el festival y devolvieron la gentileza, porque fueron a esos otros lugares en contrapartida al apoyo de los otros artistas.

Eso debemos recordarlo y no quiero que me quede en el tintero, porque fui testigo de todo eso y sé la historia tal cual fue.

VENEZUELA.

Lo otro es muy importante y ya vamos a lo general. Recientemente cuando revisábamos las noticias vimos al presidente del legislativo venezolano romper ante cámaras una orden judicial.

Venezuela se embarcó en momentos muy difíciles para ese país, incluso con episodios que involucraron a Uruguay y que sujetan a mucha gente porque no se hacen responsables de lo que hicieron equivocadamente en ese momento.

Cuando el barril de petróleo valía US$ 100, el expresidente venezolano Hugo Chávez viajaba por toda América repartiendo dólares, se tomaba un avión y venía a comer un asado con el expresidente José Mujica, decía que donaba la pantalla que faltaba para el estadio o que nos iba a regalar un pozo de petróleo en los márgenes del río Orinoco.

En contrapartida Uruguay, entre gallos y medias noches, un día votó para que Venezuela se integre al Mercosur.

Eran momentos en que Tío Rico se paseaba por Caracas y decía “exprópiese” a diestra y siniestra, en un país maravillosamente rico, que está sobre un mar de petróleo además de otras riquezas impresionantes.

Pero hoy está sumergido en la peor de las crisis económicas que ese país haya podido vivir gracias a la irresponsabilidad de esos gobernantes.

Y nosotros lo pagamos cara. Todavía está Conaprole tratando de cobrar US$ 30 millones que le debe Venezuela por productos que fue a vender el expresidente Tabaré Vázquez. Y allí quedó también el salvataje de un banco durante la Presidencia de Mujica.

Todas aquellas cosas las vivimos. Vimos los viajes de Chávez al oráculo de Cuba, la Cuba que hoy grita “tenemos hambre” porque no hay alimentos, pero también “tenemos hambre de libertad”. Esa Cuba que vive a oscuras porque no tiene energía.

En el mundo vimos muchas cosas, algunas impresionantes como desarmar el muro de Berlín, donde el expresidente estadounidense John F. Kennedy hizo su discurso más famoso (el 26 de junio de 1963); vimos como cayeron los monumentos a Joseph Stalin después de haber sido un dios.

También impresiona cómo aquel Nicolás Maduro que se llevaba todo por delante, también él termina pagando las barbaridades que realiza. Venezuela está en la peor de su crisis y eso es difícil de entender.

Recuerdo que fui a conferencia de prensa en la que querían comprar Pluna asimilándola a la compañía aérea venezolana, fue tan poco serio que no avanzó, pero la reunión se llevó adelante y parecía que tenían la solución en la mano.

Todas esas cosas sucedieron, nosotros nos embarcamos en ese tipo de cosas.

Aún está viva en nuestra retina la imagen cuando Mujica abrazó el féretro de Chávez llorando su deceso, pero eso podrá ser como amigo porque como político Chávez deja mucho que desear, pero no como presidente de la República, eso no estuvo bien, no nos representó a todos y no estuvo correcto.

Yo pensaba que había visto muchas cosas, pero por lo visto voy a ver muchas más. Estas que estoy recordando no son cosas agradables, pero no podemos ignorarlas, eso es lo peor que podemos hacer porque todas ellas repercuten en nuestro diario vivir. Porque repercuten y van a repercutir.

Hasta Brasil tuvo el error de apoyar a Venezuela hasta el final, pero ahora se dio cuenta, porque no conforme con lo que ha hecho, Venezuela también quiere invadir Guayanas.

En términos futbolísticos el tema es quién baja la pelota y la pone bajo el pie con la serenidad necesaria, porque si no esto va a terminar mal y mal en serio.

Son temas que parecen lejanos a la agropecuaria, pero creer que todas esas cosas son ajenas al diario vivir es de las peores estupideces. Tan ciegos no podemos ser.

AUDIO COMPLETO.

Horacio Jaume | Diario Rural | CX4 Rural.
Ferrocarril Central, reflejo del país que queremos.

Ferrocarril Central, reflejo del país que queremos.

“Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Por fin el Ferrocarril Central se puso en marcha concretándose un proyecto que implicó una inversión millonaria en dólares, generó miles de puestos de trabajo y movió la economía del país durante los años que las obras estuvieron en marcha.

Cuando el país se lo dispone, logra grandes cosas, importantes y trascendentes.

Ahora empieza otro período, el de aprovechar la infraestructura y la tecnología ferroviaria para seguir avanzando en beneficio de la producción y la población.

El martes 16 durante el acto de implementación del Ferrocarril Central que conecta Centenario (Durazno) con el puerto de Montevideo, el presidente de la República, Luis Lacalle, dijo que “todo el mundo entiende que el tren es progreso e innovación”, y así es.

Pero el Ferrocarril Central es mucho más que eso, es la muestra del Uruguay que queremos, en el que todos empujamos sin mezquindades de ningún tipo, y sin que las diferencias naturales nos dividan.

Sabemos que el proyecto y la obra se inició en el tercer Gobierno del Frente Amplio y segundo de Tabaré Vázquez, lo continuó el Gobierno de Luis Lacalle y se concreta ahora. Por eso es todo un ejemplo del esfuerzo mancomunado, a pesar de las diferencias y los debates que se dieron en su momento por la forma y algunas decisiones tomadas por el Ejecutivo anterior.

Pero la polémica y las diferencias continuaron después de 2020. El propio Lacalle lo recordó en su discurso de ayer: “Es cierto que nos encontramos con algunas cosas”, como que “en teoría” se debían expropiar 250 padrones que en realidad resultaron ser más de 1.000, lo que generó gastos y contratiempos. Además, se iban a afectar 270 servicios públicos y terminaron siendo más de 2.000.

Así como marcó esas “algunas cosas”, también bajó la intensidad de sus observaciones cuando agregó que esos imprevistos “son propios de estas obras grandes, que el Gobierno tuvo que lidiar, negociar, en una conformación nueva y distinta; empresas nacionales, extranjeras, de distintas especialidades que se conformaban en este consorcio y un Gobierno nuevo que debió asumir lo que traía y modificar lo que se podía”.

Por otra parte, hay que subrayar el gesto de invitar a exgobernantes de la administración anterior que tuvieron un rol protagónico en la idea y desarrollo primero de la obra en cuestión, una actitud ya vista en otras oportunidades. Por eso entre los presentes y ocupando un lugar de destaque cortando la cinta, estaba el exministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi.

El mensaje es claro: es el resultado del esfuerzo de todos. Nunca mejor aplicada la frase “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”.

A un metro de Rossi estaba el ministro actual, José Luis Falero, quienes compartieron el corte de cinta dejando atrás fuertes cruces del pasado reciente.

En mayo de 2023 Falero dijo que “el Ferrocarril Central es un de los proyectos más desprolijos que conozco desde que estoy en la administración pública”, a lo que Rossi respondió que Falero “es un ser lamentablemente pequeño”.

Once meses después de ese y otros cruces entre jerarcas y actores actuales y del gobierno anterior, ambas partes actuaron con la grandeza suficiente y acorde a lo que es bueno para el país. En rueda de prensa Rossi dijo sentir “la satisfacción de haber cumplido con lo que fue una iniciativa y una preocupación de Vázquez en su momento”. Por eso el título. Queremos un país en paz y entendimiento, para desde ahí construir el progreso.

A Milei no le gusta la libertad de prensa.

A Milei no le gusta la libertad de prensa.

Los autoritarios no ven la diversidad de opinión como un valor en sí mismo, sino como una molestia y una amenaza continua a sus objetivos políticos y de conducción del país que lideran.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Una forma de medir el sentido de la libertad que posee y rige el accionar del presidente de turno de cualquier país democrático es su vínculo con el periodismo y los periodistas.

Mala señal es que la principal figura de un país -cualquiera sea este- tenga una predisposición negativa para con los medios de comunicación y sus trabajadores. Muchas veces ocurre que cuando al mandatario no le gusta los ángulos de la información o las opiniones que se dan por parte de un periodista o medio, opte por ignorarlos, enojarse e incluso maltratarlos, incluso muchas veces en público y sin disimulo.

Una de las maneras de medir el estado de las libertades fundamentales de las personas y las sociedades en un país democrático y libre es la libertad de prensa. Los autoritarios no ven la diversidad de opinión como un valor en sí mismo, sino como una molestia y una amenaza continua a sus objetivos políticos y de conducción del país que lideran. Por eso los autoritarios lo primero que hacen es clasificar los medios y a los periodistas de amigos o enemigos para luego actuar en consecuencia dando entrevistas, asignando publicidad, y hasta tratarlos de una manera u otra según esa cercanía o simpatía.

En Uruguay, desde 1985 a la fecha, el periodismo ha gozado de respeto y la debida consideración por parte de los gobernantes de turno. Salvo hechos puntuales no se puede decir que ninguno de los que presidieron el país desde entonces a la fecha, haya tenido al periodismo como enemigo, a pesar de que hay hechos puntuales que en su momento fueron debidamente condenados.

De todas formas, es importante estar atentos, porque la persecución a la liberad de prensa rara vez llega de un momento a otro, suele darse por etapas, aunque siempre termine en la censura o clausura definitiva de un diario, radio o canal de televisión.

Pero antes de la clausura o la censura abierta e indisimulada siempre hay pasos o escalones previos, que no son tomados por la sociedad con la seriedad que el hecho merece.

Reitero que afortunadamente en Uruguay no tenemos ejemplos de eso. Este Gobierno y particularmente el propio presidente Luis Lacalle han tenido un vínculo muy cercano con los medios, tanto que llega a contradecir algunas teorías sobre la excesiva exposición y el desgaste al que se expone.

Lamentablemente, la historia es distinta en nuestro país vecino, Argentina. Durante muchos años el kirchnerismo ha dado lecciones sobre cómo atropellar medios y periodistas solo porque piensan y opinan diferente.

La llegada de Javier Milei hizo pensar que las cosas podrían cambiar. No se esperaba menos de un hombre que en sus discursos hace de la libertad su mayor valor, pero no fue así y tomemos por ejemplo lo ocurrido esta semana.

Entrevistado por Alejandro Fantino en radio Neura 89.7, Milei manifestó alegría por los problemas económicos que tendría el diario Perfil y se burló infantilmente de su director, Jorge Fontevecchia.

Se refirió al periodista como “tinturelli” y explicó que lo llama así “porque está carmeleado que da miedo”. Y respecto a la situación financiera de Perfil, medio al que calificó de “pasquín”, agregó: “Al margen de eso… pero bueno está camino a la quiebra, así que… ¡qué bueno! Ya quebró una vez y lo salvó un empresario, después lo salvaron los políticos y ahora como no tiene pauta va a la quiebra”.

No es la primera vez que Milei ataca la prensa y a todo periodista que plantea algún cuestionamiento que a él no le gusta.

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) emitió un comunicado en donde alertó sobre el peligro del discurso del presidente contra el periodismo. Además la respuesta de Fontevecchia no se hizo esperar. En el diario Perfil y los programas de radio en que participa fue enfático: “Le vamos a decir al presidente (Milei): no pudo quebrarnos la dictadura militar, Menem en el momento de los 30 juicios, el asesinato de José Luis Cabezas, tampoco Néstor Kirchner poniendo cero de publicidad oficial, entonces tampoco va a poder quebrarnos usted”.

Es curioso como un presidente de valores tan opuestos al kirchnerismo puede parecérsele tanto en ese escaso sentido de la libertad de opinión y de prensa. No debería sorprendernos, aunque distintos, son dos modelos autoritarios.

Si eso no fuera grave, tampoco se entiende la alegría de Milei por el eventual cierre de una empresa que da trabajo a unas 600 personas.

Video de Lucas Morando.

Cambios, resistencia y CAF.

Cambios, resistencia y CAF.

Pablo Perdomo: “Aunque han cambiado muchas cosas, nuestro compromiso con los principios y valores cooperativos sigue siendo el mismo”. Ahí está el secreto de éxito.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Hace exactamente 40 años, el 9 de abril de 1984, nació CAF, Cooperativas Agrarias Federadas. Los de 55 años o más recordarán las características especiales de aquel año.

El propio Pablo Perdomo, presidente de CAF, lo recordó este martes 9 de abril al celebrar el cuadragésimo aniversario en el acto realizado en el Palacio Legislativo en presencia del presidente Luis Lacalle y legisladores de todos los partidos políticos.

Dijo que sus impulsores comenzaron a pensar en CAF mucho antes, durante la dictadura, pero la fundación y los primeros años coincidieron con el período en que “la democracia se fue rehaciendo”.

RECORDANDO LOS AÑOS 82-84.

Efectivamente, política y socialmente era un Uruguay y un mundo muy diferentes. Además de la dictadura que estaba en sus instancias finales, años antes -cuando los fundadores de CAF comenzaron a pensarla- se rompió la tablita (en 1982) con una devaluación superior al 50% y se impuso el concepto de “la década perdida”, como alguna vez dijera Enrique Iglesias.

Otro hecho relevante de ese año fue que en noviembre se realizaron las elecciones internas con candidatos y partidos políticos proscriptos. El camino hacia la recuperación democrática no estaba asegurado, pero se avanza a pasos significativos.

A nivel internacional, la región sur se estremeció con la guerra de las Malvinas y el mundo comenzó a hablar de El Niño como fenómeno climático.

En 1983, lo más importante sin duda fue el acto en el Obelisco, las negociaciones en el Parque Hotel y el Club Naval; además de los primeros caceroleos contra la dictadura, por ciudadanos que comenzaban a animarse a manifestarse contra lo que no les gustaba.

En el mundo, el líder sindical polaco Lech Walesa gana el premio Nobel de la Paz y en América Latina avanza la recuperación democrática.

Llegó por fin 1984, año en que se funda CAF. También fue el de las elecciones por primera vez luego de 11 años. Wilson Ferreira regresó al país e inmediatamente fue enviado a prisión, se arriba al pacto de Club Naval, la ciudadanía le da el triunfo a Julio Sanguinetti, Ferreira es liberado y se compromete a dar gobernabilidad sin rencores. El referente principal del Frente Amplio, Líber Seregni mientras regresaban Alfredo Zitarrosa y Los Olimareños.

“EL QUE RESISTE GANA”.

Desde entonces el mundo cambió. Podríamos hacer una cronología de los acontecimientos más importantes, pero excedería los límites lógicos de un artículo periodístico que apenas se propone mostrar el contexto social y político en que CAF irrumpió en el mundo rural.

También la ciencia y la tecnología han evolucionado increíblemente. La autonomía de las máquinas era cosa de ciencia ficción, internet no llegó hasta 1995 y la biotecnología hasta 1996. Y CAF se ha adaptado, y esa adaptación es lo que le da permanencia y sentido a su existencia. Pero que esos cambios no lleven a olvidar los valores pioneros y fundamentales por los que CAF fue creada.

En un pasaje de su discurso Perdomo lo dijo con claridad: “Aunque han cambiado muchas cosas, nuestro compromiso con los principios y valores cooperativos sigue siendo el mismo”. Ahí está el secreto de éxito.

En relación con eso cae recordar una frase del presidente Luis Lacalle del acto de ayer. Dijo que las cooperativas “no aseguran subsistir, sí asegura resistir”. Lo que el mandatario no dijo, pero que quizá hizo recordar a muchos, fue aquella afirmación del escritor y periodista español Camilo José Cela: “El que resiste gana”, que, dato al margen, esas palabras de Cela fueron las que inspiraron la letra del poema mil veces hecho canción mundialmente famosa, Resistiré, de Carlos Toro.

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