El mundo sigue igual que antes y eso no es bueno.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La esperada cumbre entre los líderes de los países más importantes y fuertes del planeta, Donald Trump de Estados Unidos y Xi Jimping de China, no cumplió con las expectativas generadas.
Antes del viaje de Trump a China, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, dijo que se esperaba que el país asiático accediera a comprar productos agrícolas estadounidenses por decenas de miles de millones en los próximos tres años comenzando a contar desde ahora. “Y no es solo la soja, es más general”, añadió con optimismo en Bloomberg Televisión. La soja por sí sola valdría más que 10.000 millones.
En acuerdo con eso, el propio Trump había manifestado en Fox News que “China va a comprar muchos de nuestros productos agrícolas”, entre ellos la soja que es el principal cultivo exportado por Estados Unidos a aquel destino, que a su vez es el mayor comprador en el mundo.
Greer aclaró que China ha cumplido con sus compromisos de compra de soja y de ahí la certeza de su afirmación anterior. Sin embargo, el resultado de la cumbre fue decepcionante.
Lo que sí se logró en dos días de reuniones e intercambios fue una mayor estabilidad en el vínculo entre ambos países, preservando una tregua comercial que todo el mundo advertía que era débil; además discutieron formas de gestionar futuras disputas arancelarias y controles a la exportación.
En cuanto al mercado agrícola, no hay nada que se valore como positivo para las partes, o para el mundo, aunque ese fracaso es recibido por la Unión Europea (UE) desde una perspectiva diferente. Algún observador ha dicho que la UE no está marginada económicamente porque es un socio económico importante tanto para Estados Unidos como para China, especialmente porque las dos grandes potencias compiten estratégicamente, y el fracaso de las conversaciones entre ambas potencias podrían tener algún rebote positivo para los países del Viejo Continente, pero esa es una afirmación que no parece del todo clara.
Otro tema en el que no se avanzó fue en la coyuntura bélica en Irán, respecto a la cual Trump también esperaba un apoyo más decidido y explícito para abrir el estrecho de Ormuz dada la cercanía política de China con Irán. Pero tampoco ahí se logró nada.
Para peor, las tensiones históricas de China con Taiwán y las posiciones encontradas con Estados Unidos, es otro de los ítems que permanece estancado y sin punto de acercamiento. En conclusión, la cumbre de Trump y Jinping fue muy bonita por las imágenes que nos regalaron los camarógrafos y fotógrafos de todo el mundo que cubrieron el acontecimiento para diversos medios, pero sin contenido político ni comercial trascendente. El mundo sigue igual que antes y eso no es bueno.
En la foto de portada Xi Jinping recibe a y Donald Trump en China | Foto Mao Ning en X @SpoxCHN_MaoNing.

Compartir
Comparte este contenido en tus redes sociales!