INIA presentó el Plan Estratégico 2026-2030 e indicó cuáles son sus metas para los próximos cinco años.

INIA presentó el Plan Estratégico 2026-2030 e indicó cuáles son sus metas para los próximos cinco años.

Tres ejes estratégicos guiarán la agenda de investigación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria para el próximo quinquenio.

Montevideo | Todo El Campo | Tras un año de trabajo y más de 600 personas consultadas, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) presentó su Plan Estratégico Institucional (PEI) 2026-2030. Manteniendo 20 años de tradición de planificación estratégica, INIA compartió una versión abreviada del documento que regirá su quehacer en los próximos cinco años, identificando los principales desafíos del sector y estableciendo tres focos estratégicos y objetivos para abordar desde las distintas áreas que conforman su estructura de investigación.

En el evento estuvieron presentes el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; y el coordinador del programa Uruguay Innova, Bruno Gili. También asistieron integrantes y exintegrantes de la Junta Directiva de INIA, colaboradores del instituto y referentes del ámbito político, académico, tecnológico y productivo.

TRES FOCOS ESTRATÉGICOS.

La apertura estuvo a cargo del presidente de INIA, Miguel Sierra, quien destacó que la elaboración del PEI, junto con la discusión presupuestal, fueron dos procesos prioritarios de la agenda 2025. También valoró que en el año el instituto presentó los resultados de las evaluaciones de impacto y del plan estratégico anterior, renovó cargos directivos y gerenciales, lanzó la convocatoria FPTA, participó en la creación de Uruguay Innova y concretó alianzas relevantes con Alemania, China y Brasil.

En concreto sobre el PEI, Sierra destacó que “es un proceso central y fue participativo”. Detalló que involucró a 400 referentes externos de los ámbitos productivo, académico y de políticas públicas, y a más de 180 colaboradores internos. “Este amplio intercambio convierte al PEI de INIA en uno de los procesos de planificación participativa más relevantes del país, dotando de legitimidad y pertinencia a la agenda de investigación del instituto”, señaló.

Al respecto de los ejes de plan, Sierra mencionó que estará delineado por tres focos estratégicos: la producción sostenible de alimentos y fibras; el desarrollo integral del país, y la orientación institucional al impacto, con mayor equidad y eficiencia.

Dentro del primer foco, se priorizará la intensificación sostenible de los sistemas ganaderos; la optimización de la productividad y resiliencia en sistemas agrícolas; la gestión sostenible del recurso forestal, del agua y del riego, y el mejoramiento genético animal y vegetal, entre otras. También se trabajará en innovación en bioeconomía; en fortalecer la ciencia de datos y el uso de inteligencia artificial, y en desarrollar soluciones alineadas al concepto de “Una Salud”.

Para aportar al desarrollo integral del país, INIA buscará catalizar la innovación, potenciando las estaciones experimentales como plataformas de innovación en bioeconomía y agroalimentos, y contribuir con los planes nacionales de agricultura familiar y agroecología. En tanto, en el marco del tercer foco estratégico, los esfuerzos estarán en medir el impacto de la investigación y la adopción de las tecnologías, desarrollar talentos, gestionar de forma eficiente procesos e infraestructura, y promover la diversificación de fuentes de financiamiento.

“Queremos un INIA cercano al sector productivo y a los problemas del país. Nos interesa ser una institución protagonista de su tiempo, que asuma los desafíos actuales y sea referente en ciencia robusta con sello nacional”, enfatizó Sierra.

DESAFÍOS Y METAS.

El director nacional de INIA, Gerardo Marchesini, presentó un breve repaso de los desafíos y metas priorizadas en la agenda de investigación, desarrollo e innovación de INIA para el quinquenio. Asimismo, mencionó que el Instituto se enfocará en “lograr impactos reales y transformadores, más que en resultados intermedios”. «Debemos mirar nuevamente el producto final y desde ahí hacia atrás, para hacer investigación en las distintas etapas, tanto con las capacidades internas, como en colaboración con otros institutos», subrayó.

Marchesini también señaló la necesidad de promover esquemas de coinnovación con el sector público y privado, para innovar en la forma de financiar la ciencia y la tecnología. “Queremos que las estaciones experimentales sean oasis de innovación, dada nuestra capacidad de articular el ecosistema que integre toda la cadena de valor”.

Puede acceder aquí a la versión abreviada del Plan Estratégico Institucional 2026-2030. Visión 2050. (Versión abreviada).

Argentina y Brasil, ¿dan la espalda a la agropecuaria?

Argentina y Brasil, ¿dan la espalda a la agropecuaria?

El “Plan de acción para el relanzamiento de la alianza estratégica Argentina – Brasil” firmado por los presidentes de ambos países no considera al agro.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Los presidentes de Argentina y Brasil, Alberto Fernández y Luis Lula da Silva, respectivamente, parecen desconocer la realidad de sus países.

Los mandatarios de dos potencias mundiales en la producción agropecuaria mantuvieron este lunes 26 de junio un encuentro en Brasil, en cuyo marco emitieron un comunicado titulado “Plan de acción para el relanzamiento de la alianza estratégica Argentina – Brasil” de 18 páginas, 30 ítems y casi 4.500 palabras que, si uno busca, no encuentra ni una sola vez la palabra “agro”, “agricultura”, “ganadería”, “agropecuaria” ni nada referente a esa importante actividad productiva y económica. Tampoco aparece la expresión “seguridad alimentaria”, “TLC”, ni libre comercio.

Sí se puede leer 50 veces la palabra “Comercio”, pero sólo para mencionar, al argentino “Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto”, nada más.

El texto comienza señalando que el lunes 26 Alberto Fernández visitó Brasil por invitación de Luis Lula da Silva conmemorando los 200 años de las relaciones diplomáticas entre los dos países. En esa oportunidad ambos “acordaron acciones a desarrollar en el marco del compromiso asumido en la Declaración Conjunta del 23 de enero último, del Relanzamiento de la Alianza Estratégica”.

Entre los ítems tratados se encuentran, entre otros: “Infraestructura y transporte”, “Energía y minería”, “Ciencia, tecnología e innovación”; “Cooperación espacial”; “Cooperación nuclear”; “Defensa”; “Seguridad”; “Paz y seguridad”; “Educación”; “Cultura”; “Deporte”; “Turismo”; “Medio ambiente”; “Recursos hídricos”; Derechos humanos”; “Mujeres”; “Igualdad racial”; “Desarrollo social”; y “Desarrollo urbano”.

No hay ni una sola mención a la agropecuaria, en ningún sentido, a pesar de que en 2022 Argentina tuvo un récord de exportaciones agroindustriales de casi US$ 60.000 millones, un 8,5% más que en el 2021.

Respeto a Brasil, en 2022 tuvo un superávit en su balanza comercial de US$ 62.310 millones, lo que fue un nuevo récord anual y un 1,47% superior al saldo positivo de 2021. De acuerdo con los datos del Gobierno de Lula, el año pasado las exportaciones brasileñas subieron 19,3%, totalizando US$ 335.007 millones, marcando un nuevo récord. Las exportaciones del sector industrial saltaron a US$ 181.870 millones de dólares, y las del sector agropecuario fueron por US$ 75.050 millones, 36,1% más que en 2021.

¿Cómo es posible que en la región agropecuaria del mundo, que países como Argentina y Brasil elaboren un “plan de acción” para relanzar una “alianza estratégica Argentina – Brasil” prescindiendo del agro? Difícil de responder, pero real.

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