Dic 22, 2021 | Información, Lechería
Los datos oficiales ratificaron la reducción en la cantidad de productores lecheros en 2020 y también del aumento de la productividad de los tambos. Respecto al stock de ganado lechero, cayó 1,3% respecto al ejercicio anterior.
Fue publicada la edición de diciembre de La Lechera, la revista mensual de la Sociedad de Productores de Leche de Florida (SPLF), en la cual se abordan diferentes asuntos vinculados al sector.
De la misma cabe destacar el informe sobre la situación actual de la lechería titulado “La foto de la lechería uruguaya” en la que se abordan algunos indicadores como el número de tambos existentes en el país y en los principales departamentos lecheros, la superficie, producción, el stock ganadero y la producción industrial.
Los datos corresponden a 2020 y el artículo se basa en el último informe de DIEA elaborado en noviembre pasado. El siguiente es el artículo completo de La Lechera.
LA FOTO DE LA LECHERÍA URUGUAYA.
Durante 2020, la remisión de leche a planta superó todos los registros desde que se llevan datos, con el menor número de remitentes y la mayor remisión diaria individual, según se desprende de la información primaria de la encuesta anual realizada por la Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) a las industrias lácteas. El trabajo contó con la cooperación técnica por parte del Inale.
Las exportaciones de lácteos en dólares durante 2020 sumaron una nueva caída, con influencia de ciertos precios a la baja. Mientras tanto, las importaciones –en dólares y en volumen- se mantuvieron en aumento.
De acuerdo con la encuesta, la producción nacional de leche en Uruguay presentó las siguientes características el pasado año:
- Aumento de la producción total.
- Aumento del procesamiento predial.
- Leve caída en la cantidad total de productores, cabezas de ganado y superficie total ocupada por el rubro, pero con incrementos en la productividad y eficiencia.
Los datos al cierre de 2020 muestran que Uruguay contaba con 3.320 tambos, casi 103 establecimientos menos que el 2019 (3.423) y unos 500 por debajo del registro de 2016.
Por su parte, la superficie de la lechería se redujo levemente de 762.000 hectáreas en 2019 a 756.000 hectáreas en 2020.
El promedio de litros de leche por ha volvió a crecer y se ubicó en 2.918, mientras que el promedio de vacas por día se ubicó en 19,1 litros, por arriba de los 18,5 litros de 2019.
La mayor cantidad de productores se concentran en los departamentos de San José (944), Colonia (700) y Florida (480). Sin embargo, el volumen de producción de leche en 2020 fue liderado por Florida (600 millones de litros), San José (478 millones de litros) y Colonia (400 millones de litros).
En productividad de leche por ha, Florida se ubicó en el primer lugar con 3.594 litros/ha, seguido por San José (3.275 lts/ha), y Colonia (3.009 lts/ha). Durazno aparece con una producción de 7.925 lts/ha por la incidencia del megatambo Estancias del Lago del empresario argentino Alejandro Bulgheroni.
Por otro lado, el stock de ganado lechero se ubicó en 749.000 cabezas, en baja de 1,3% respecto al ejercicio anterior. El volumen de vaca masa se ubicó en 421.000 cabezas, con una retracción del 2% en la comparación interanual.
PRODUCCIÓN INDUSTRIAL.
Durante 2020 la remisión de leche a planta superó todos los registros desde que se llevan datos, con el menor número de remitentes y la mayor remisión diaria individual.
El total de remitentes a plantas industriales fue de 2.444 versus los 2.532 de 2019 (-88 productores). El promedio de remisión diaria por remitentes creció al pasar de 2.138 lts a 2.332 lts el último año.
Nov 12, 2021 | Lacteos, Lechería, Mercados
Munyo dijo que Conaprole es “un jugador muy importante”, pero “eso no es una limitante, Nueva Zelanda es exitosa y Fonterra representa el 82% de la leche que se produce, por tanto el tema no es si Conaprole es muy grande o muy chica, acá hay un tema de cómo mejorar barreras que tiene Uruguay para hacer la producción láctea más competitiva”.
Se realizó, el lunes 8 de noviembre, en la Sociedad de Productores de Leche de Florida, la presentación del estudio “El sector lácteo como motor del desarrollo económico y social del Uruguay”, realizado por los técnicos del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres).
El Ec. Ignacio Munyo, director de Ceres, fue el encargado de presentar el material que presenta la situación de la lechería nacional.
“Este es un estudio sobre el sector lácteo”, el cual tiene “un alto perfil exportador” porque “el 75% de los productos lácteos que se producen se exportan” generando ingresos en 2020 por US$ 700 millones, pero este año “con datos cerrados a setiembre, estamos en los mismos niveles y con el potencial de superar los US$ 750 millones”, expresó.
LOS PROBLEMAS QUE SE DEBEN RESOLVER.
Munyo dijo que Conaprole es “un jugador muy importante”, pero “eso no es una limitante, Nueva Zelanda es exitosa y Fonterra representa el 82% de la leche que se produce, por tanto el tema no es si Conaprole es muy grande o muy chica, acá hay un tema de cómo mejorar barreras que tiene Uruguay para hacer la producción láctea más competitiva”.
El economista identificó algunos de los problemas que se deben resolver. Por un lado “la cantidad de productores viene cayendo”, son pequeños establecimientos pero “son pérdidas muy importantes para el país desde todo punto de vista, porque este es un sector que tienen aspectos sociales” fundamentales “por la radicación en el interior”, también por el capital humano que se transmite” de una generación a otra, o en caso contrario se pierde.
El segundo problema es “cómo rejuvenecer el sector” que tiene “alto promedio de edad de los productores”.
“Hay un gran problema del sector es el endeudamiento” con “el acceso al financiamiento en pesos a largo plazo como un tema crítico” porque “hay que invertir para mejorar la producción, inversión en maquinaria y en capital humano”. “Si el acceso al financiamiento es del 90% en una moneda que no representa sus ingresos genera un problema mayor”.
“En el fondo el sector tiene un problema de competitividad. ¿Por qué cuando pasamos raya queda tan poco para el productor?, ahí entran los costos, la productividad y el tipo de cambio”, sintetizó.
PERDEMOS VENTAJAS QUE ANTES TENÍAMOS.
Se llama pérdida de ventajas comparativas: Uruguay era un país de bajos costos para producir leche, 40% menos que Nueva Zelanda, “pero eso se terminó”.
Por otra parte, “Uruguay produce menos leche por vaca por día que Nueva Zelanda y que Argentina. Eso pasa por varios factores como problemas en el acceso a la tecnología, problemas para incorporar capital humano con conocimientos”, pero también hay un problema “de gestión financiera más que técnica”.
INSERCIÓN INTERNACIONAL QUE EL SECTOR PRIVADO DEBE LIDERAR.
“Un tema central es la inserción internacional”, subrayó Munyo, y en eso Medio Oriente es muy prometedor. “Es un mercado gigantesco, con aranceles prácticamente inexistentes, sin necesidad TLC, sin necesidad de hacer nada más que ir a vender el producto”. “El sector privado tiene que liderar” ese proceso.
Es fundamental que Uruguay pueda hacer un TLC con pesando que en poco tiempo (2024) Nueva Zelanda dejará de pagar aranceles para ingresar a ese mercado.
Otro aspecto que se debe mejorar es el de los “trámites aduaneros, los impuestos y procedimientos de aduana, la operativa de puertos. Esos costos son muchos más caros en Uruguay. A nosotros nos cuesta el fletee y son caras las operativas de Aduana”.
DERRAME Y GENERACIÓN DE 8.500 PUESTOS DE TRABAJO.
“El sector lácteo es el mayor multiplicador de la toda la economía”, aseguró el economista. “Si pongo un peso en la industria láctea se multiplica por 3 al resto de la economía”, y si se aprovecha la capacidad ociosa de los tambos y la industria que es del 30%, se generarían más puestos de trabajo, además de incrementar las exportaciones.
“Entonces si Uruguay lograra mejorar la demanda externa, con mejores acuerdos comerciales, mejores condiciones de ingresos a los mercados, y consigue que la demanda traccione de afuera, eso generaría un impacto de US$ 1.300 millones que es el 2,6% del PBI, y crearía 8.500 puestos de trabajo nuevos en todo el país. Pero para eso el sector tiene que ser capaz de aumentar un 30% las exportaciones”. De esos 8.500 puestos de trabajo, el 22% se ubicaría en Montevideo, el 12% en Canelones, y el resto en los otros 17 departamentos.