El mercado de la lana “es difícil de descifrar”, con un repunte “que nunca llegó”.

El mercado de la lana “es difícil de descifrar”, con un repunte “que nunca llegó”.

“Teníamos unos valores al comienzo de la zafra y la verdad que nunca llegó ese momento” del “leve repunte”, agregó. Por el contrario, “los precios han ido cayendo y recién ahora están un poco estabilizados”.

Montevideo | Todo El Campo | Pablo Iramendi, presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana dijo que este “ha sido un año muy atípico, una zafra que cuesta descifrar, no se sabe para donde va a garrar” el mercado porque “todos pensábamos que ya venía mejorando después de la pandemia, que los valores se iban a recuperar lentamente en el fino, y no fue así”.

“Teníamos unos valores al comienzo de la zafra y la verdad que nunca llegó ese momento” del “leve repunte”, agregó. Por el contrario, “los precios han ido cayendo y recién ahora están un poco estabilizados”.

Entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), el operador lanero dijo que “en tres o cuatro meses Uruguay pudo salir de un volumen importante de stock Corriedale. Se salió de las 3 o 4 zafras que se tenían, se hizo una exportación importante de lana sucia como hace años que no vemos, y eso es positivo”, pero “a valores bajos”, porque sean o no grifa verde todos valen debajo del dólar.

De ese stock lanero “queda remanente” pero en los últimos meses se exportaron 4 o 5 millones de kilos de lanas gruesas, “un volumen importante”.

CHINA COMPRA A CUENTAGOTAS.

China “es el que mueve el espinel porque cuando no demanda los europeos no tienen necesidad de salir a pagar valores caros, y lo que se nota hoy es que China compra a cuentagotas y su economía está muy deprimida”, señaló.

“En otras épocas había llamados a precios, licitaciones, y se notaba la puja en el mercado, pero hoy eso no está, el exportador trata de comprar lo mismo de siempre, mantener la misma clientela, no sale a pelear por ningún lote”, observó.

Recientemente se dio “en Uruguay una licitación importante de lotes, 39.000 kilos, 19,5 micras, con certificaciones, y de las cuatro firmas exportadoras, dos no se presentaron. La demanda está cambiando, al ser tan selecta el mismo exportador te da una idea de valor y pide 48 horas para ver si lo puede vender en Europa, eso antes no se veía”, acotó

“También los pagos se extienden, con vencimientos para lotes finos de 90 y 120 días, lo que da la pauta que cuando hay un lote para vender salen a ofrecerlo a Europa. El mercado de lana fina está enlentecido”.

Además “todo está tan globalizado que el exportador puede comprar lanas en Uruguay, Australia como en otros países. Esto es un tema de oferta y demanda, y si Uruguay está caro para lo que ellos puedan vender, van a comprar lana en otros lados”.

En lo local “me ha pasado de clientes con los que trabajo hace seis meses con lana superfina y fina, que arrancamos con un valor en setiembre/octubre y hoy estamos 2 o 3 dólares más abajo. Con el mismo lote”, aclaró, y eso “es porque el mercado ha aflojado en lo fino”.

Iramendi dijo que hay lotes de lana fina sin vender, porque se esperaba un repunte que nunca llegó.

LO QUE SE VIENE.

Consultado sobre qué esperar del mercado de lanas en el futuro, estimó que el negocio lanero “no se acomodó” y para la segunda parte del año cabe esperar “valores similares y un poco mejor”.

Cuando China levante el resto del mundo levanta.

ENTREVISTA COMPLETA.

Pin It on Pinterest