Trump otorga ayuda millonaria a agricultores, pero éstos dicen que es insuficiente.

Trump otorga ayuda millonaria a agricultores, pero éstos dicen que es insuficiente.

Los agricultores se enfrentan a precios bajos, altos costes y pérdidas en exportaciones debido a disputas comerciales. Este año, los agricultores estadounidenses de los cultivos principales, podrían perder hasta US$ 44.000 millones.

Washington, EE.UU. | Todo El Campo | El lunes pasado el presidente Donald Trump anunció una ayuda económica para los agricultores estadounidenses, de US$ 12.000 millones, sin embargo los agricultores dijeron que es un monto importante pero insuficiente y que necesitarán más que eso si lo que se busca en corregir las pérdidas generadas en los bajos precios agrícolas y las exportaciones perdidas por la guerra comercial iniciada por el propio Trump.

La ayuda busca dar a los agricultores una herramienta para que puedan prepararse para la próxima temporada de siembra, pero el monto es una fracción de las pérdidas agrícolas y no salvará la economía agrícola en declive.

Mike Stranz, productor y vicepresidente de National Farmrs Unión, dijo a Reuters que el aporte del gobierno “será un salvavidas para quienes simplemente intenten llegar al próximo año. Pero es solo un salvavidas, no una solución a largo plazo”.

Los agricultores se han visto afectados por los bajos precios, costos en aumento incluyendo la mano de obra, los fertilizantes y las semillas; pero también por la caída de las exportaciones, como de soja y demás productos, debido a las disputas comerciales de Trump.

Las pérdidas agrícolas este año se estiman entre US$ 35.000 millones y US$ 44.000 millones para los nueve principales cultivos de productos básicos, entre ellos maíz, soja, trigo y cacahuetes, según Shawn Arita, director asociado del Centro de Política de Riesgos Agrícolas de la Universidad Estatal de Dakota del Norte.

Desde la administración Trump, algunos funcionarios reconocieron que la ayuda solo sirve como una solución provisional hasta que entren en vigor cambios favorables en los programas de apoyo agrícola del proyecto de ley fiscal y de gasto, lo que debería resultar en mayores pagos gubernamentales a las explotaciones agrícolas.

La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, dijo que el objetivo final de la administración es que los agricultores tengan mercados fuertes “en lugar de trabajar para controles gubernamentales”.

Los prestamistas agrícolas esperan que menos de la mitad de los prestatarios agrícolas sean rentables en 2026, con la liquidez, los ingresos y la inflación como sus principales preocupaciones, según una encuesta de noviembre realizada en noviembre por la American Bankers Association y Farmer Mac, publicó Reuters.

Incluso antes de la nueva ayuda, la administración Trump estaba a punto de suministrar a los agricultores un total de casi récord de US$ 40.000 millones en pagos gubernamentales este año.

En base a artículo de Leah Douglas y P.J. Huffstutter enReuters | Foto de portada Pixabay.

Con guerra comercial y todo, exportaciones del Mercosur a EE.UU. crecieron 10%.

Con guerra comercial y todo, exportaciones del Mercosur a EE.UU. crecieron 10%.

A pesar de la política comercial de Trump, las exportaciones del Mercosur a EE.UU. crecieron 10%, principalmente Paraguay (+88%), seguido de Uruguay (+45%), Argentina (+11%) y Brasil (+8%).

Montevideo | Todo El Campo | ¿Cuáles son los impactos de la guerra comercial de Donald Trump para el Mercosur?, esa es la pregunta que plantea el Dr. Ignacio Bartesaghi en el artículo que escribió para el espacio Columnas Heritage de Banque Heritage Uruguay.

En su desarrollo, Bartesaghi, que es docente, doctor en Relaciones Internacionales, director del Instituto de Negocios Internacionales (INI) de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) y doctor en Relaciones Internacionales, repasa las medidas arancelarias aplicadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde su primer gobierno (2017-2021), y que reitera con mayor intensidad en el actual (2025-2029). Con su guerra comercial Trump “no lograron los efectos comerciales” que esperaba, “ni tampoco el regreso masivo de las inversiones de Estados Unidos en el exterior”, además de que para el Mercosur ha sido positivo.

TRUMP EN SU LABERINTO.

Bartesaghi, observador y analista de los principales acontecimientos del mercado global, regional y nacional, explicó el fracaso del mandatario estadounidense señalando que “no se puede responsabilizar al comercio de todos los cambios estructurales que ha atravesado la primera potencia mundial en las últimas décadas”, sin que hay “razones mucha más complejas”.

En su artículo, Bartesaghi destacó que desde que asumió en enero de 2025, Trump “comenzó un enfrentamiento comercial con China, como así también con sus vecinos del norte”, para luego continuar con la Unión Europea y otros países asiáticos. Meses después, en lo que llamó “día de la liberación” (2 de abril) anunció más aranceles para el mundo: para los países del Mercosur, los aranceles fueron del 10% adicional al vigente.

Lo que sucedió con Brasil fue diferente, ya que Trump pretendió incidir en asuntos internos de ese país, en relación al juicio al expresidente Jair Bolsonaro y la reunión de grupo Brics en Río de Janeiro. El resultado fue que al arancel del 10% adicional se le agregó otro 40%.

Recientemente Luis  Lula da Silva y Donald Trump, presidentes de Brasil y Estados Unidos, participaron de la reunión en Kuala Lumpur, Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), allí “lograron la apertura de la negociación bilateral para bajar el arancel”; y “en paralelo, en los últimos días la potencia norteamericana decidió unilateralmente eliminar los aranceles impuestos a productos agrícolas de forma general (entre ellos la carne), lo que luego hizo también extensivo para algunos de estos bienes importados desde Brasil. Esta decisión confirma los límites de este tipo de política distorsiva de los precios internos”, escribió el doctor en Relaciones Internacionales.

¿CÓMO AFECTÓ LA GUERRA COMERCIAL AL MERCOSUR?

La clave del artículo es sobre el impacto de la guerra comercial en el Mercosur. Al respecto Bartesaghi aseguró que “Las exportaciones de la región hacia Estados Unidos crecieron en todos los miembros del Mercosur si se lo compara con el mismo período de 2024, previo a la asunción de Trump”.

Considerando la estadística de Estados Unidos, en el período enero – julio 2025, “las exportaciones del Mercosur crecieron 10% más allá de los aranceles, destacándose Paraguay con un 88% y Uruguay con 45%. En el caso de Brasil y Argentina, las ventas también aumentaron, pero en menor medida, 8% y 11% respectivamente”.

Por otra parte, las medidas que Estados Unidos aplicó, por ejemplo a China, generaron una respuesta “espejo”, la que “en el caso del Mercosur tuvo efectos en el comercio con otros mercados, caso de China, donde las exportaciones del Mercosur hacia el mercado asiático también muestran un muy buen desempeño en el mismo período”, con la excepción de Paraguay que no tiene vínculos con China por tenerlos con Taiwán.

La conclusión es que “hasta el momento el Mercosur no se ha visto afectado por la guerra comercial impulsada por Estados Unidos, por lo menos si se lo compara con la situación que enfrentan otros países en su comercio con la principal economía a nivel global”.

Otra observación de Bartesaghi es que “Trump y su guerra comercial también tuvieron efectos en la agenda externa del Mercosur, acelerando la firma del acuerdo con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y presionando la posible próxima firma del acuerdo con la Unión Europea. También debe tenerse en cuenta la reactivación de las negociaciones con Canadá y el posible cierre de las negociaciones con Emiratos Árabes Unidos”.

Asimismo, el acuerdo del presidente argentino Javier Milei con Estados Unidos implica una flexibilización del Mercosur, a lo que se añade el inicio de negociaciones entre Uruguay el CPTPP. Eso también “tienen que ver con la política seguida por Trump”, concluye.

El artículo completo se puede leer en la cuenta de Banque Heritage Uruguay en LinkedIn: Impactos de la guerra comercial para el Mercosur | LinkedIn

Argentina mira a EE.UU., ¿y el Mercosur?

Argentina mira a EE.UU., ¿y el Mercosur?

Milei propone al Mercosur cambios que favorecerían a Uruguay, pero Orsi parece prioriza la simpatía con Lula.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Los países del Mercosur observan con atención la “posible ventaja que pueda obtener Argentina” de un mercado relevancia como es Estados Unidos. La observación se encuentra en el Informe de Integración Económica del Instituto de Negocios Internacionales (INI) de la Universidad Católica del Uruguay (UCU).

La relevancia es tal que durante 2024, Estados Unidos importó desde Brasil, US$ 44.183 millones; desde Uruguay, US$ 1.267 millones; y desde Paraguay, US$ 378 millones. “Las compras de la economía del norte desde Argentina ascendieron en el mismo año a los US$ 7.410 millones”.

El acercamiento de Argentina a Estados Unidos se marcó el propio presiente argentino Javier Milei desde el comienzo de su mandato, extendiéndose más allá de lo político-diplomático para llegar a lo personal.

El informe del INI destaca que “la admiración personal de Milei” con el presidente estadounidense Donald Trump “generó visitas e intercambios más de tipo personal”, pero no pudo “trasladar a beneficios concretos para Argentina, ya que la estrecha relación generada entre los dos mandatarios no evitó, por ejemplo, que se le aplique el arancel general del 10% adicional fijado a gran parte de los países del mundo”.

Con el tiempo “Estados Unidos le abrió a Argentina la posibilidad de avanzar en un acuerdo comercial, para lo que previamente el país miembro del Mercosur negoció un aumento de las listas de excepciones al arancel externo común del Mercosur, lo que se había acordado en una reunión informal de cancilleres en abril de 2025 y confirmado en otra reunión realizada también en Buenos Aires en mayo del mismo año. La ampliación fue finalmente aprobada por el Consejo del Mercado Común en julio del mismo año”, recuerda el documento de UCU de 21 páginas.

Argentina está tratando de convertir su amistad con EE.UU. en un tratado de libre comercio, pero por ahora se enfoca más en eliminar el 10% arancelario más la eliminación complementaria y posible ampliación de cuotas. Por el lado de Argentina, se otorgarían preferencias en las listas de excepciones al arancel externo común de las que dispone ese país.

Los avances argentinos no son únicamente de tipo comercial, también financieros, y en este caso es que se aplica la financiación por parte de EE.UU. por US$ 20.000 millones para sostener la estabilidad argentina.

Por otro lado, “los dos países también están avanzando en la posible exención de visas para los argentinos que ingresen a Estados Unidos (…), lo que aún está en negociación”.

En ese contexto, Argentina ha sido crítico con el Mercosur con cuestionamientos importantes. Allí Milei fue “el que mostró más distancia respecto a los otros socios”, con un posicionamiento “muy crítico con el desarrollo del Mercosur”, al que reprochó porque “perdió el norte y la acción comercial conjunta perjudicando a nuestros pueblos y agregando una barrera que tuvo el solo objetivo de proteger a algunos sectores productivos”.

INI agrega que Argentina “también criticó la burocracia del Mercosur y entendió que el bloque no cumplió con sus objetivos originarios”.

En respuesta a eso “propuso más autonomía para negociar y salir de la cortina de hierro en la que se ha convertido hoy, propuesta que si bien es beneficiosa para los intereses de Uruguay no fue acompañada por el presidente (Yamandú) Orsi más cercano a los intereses de Lula”.

¿Por qué Estados Unidos ayuda a Argentina?

¿Por qué Estados Unidos ayuda a Argentina?

La pregunta del título se hace necesaria, porque todos sabemos que en política internacional ningún país actúa por simpatía, sino por interés.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El gobierno de Estados Unidos está tan contento con el resultado de las elecciones parlamentarias argentinas como el propio Javier Milei.

El jueves 30, el secretario del Tesoro, Scott Bessent saludó al presidente argentino por el resultado alcanzado en las elecciones del domingo 26 de octubre.

El saludo en sí no llama la atención, está dentro de lo que cabe esperar. Sin embargo lo hizo en un contexto que merece ser observado con atención.

Bessent lo envió a través de un posteo en X de cuatro párrafos, lo que trasciende un mero saludo formal, pero además -y este detalle es de mayor importancia aún-, lo hizo desde Corea del Sur, en el marco de la reunión cumbre entre el estadounidense Donald Trump y el chino Xi Jinping. No hay dudas de lo que Estados Unidos valora a Javier Milei.

EL SALUDO DE BESSENT A MILEI.

Bessent felicitó al mandatario argentino “por la histórica victoria de La Libertad Avanza en las elecciones” del domingo 26. “Su fortaleza y visión infunden esperanza a una nueva generación de argentinos”, escribió.

Gracias al liderazgo del presidente Trump “el mensaje de libertad económica del presidente Milei resuena en todo el hemisferio occidental y marca la pauta en América Latina”, continuó.

Señaló que “los mercados deberían acoger con facilidad y entusiasmo la financiación de la República para 2026”.

Más adelante añadió: “La política del presidente Trump, de Paz a través del fortalecimiento económico, va a transformar América Latina”.

El gesto del secretario del Tesoro es una pieza más del apoyo que Trump y Estados Unidos han dado a Argentina.

MINERALES, PETRÓLEO Y ENERGÍA NUCLEAR.

La pregunta a hacerse es por qué ese apoyo que parece casi incondicional. Todos sabemos que en política internacional ningún país actúa por simpatía, sino por interés.

Por lo pronto es evidente que Estados Unidos tiene un claro interés geopolítico en un país con un potencial productivo excepcional. También es cierto que posicionarse como amigo o socio de Argentina le da espacio en esta parte del mundo y un lugar desde donde poder ejercer influencia en toda la región.

Esa influencia va en interferir la influencia que China tiene en Argentina y la región; pero también hay intereses de otra naturaleza: minerales críticos (principalmente litio y cobre de un total de diez que son cobalto, níquel, manganeso, grafito, zinc, platino, tierras raras, además de cobre y litio ya mencionados), petróleo y energía nuclear.

Sobre el petróleo cabe señalar que el país espera una producción de máximos históricos. La producción argentina de setiembre creció 0,7% respecto a agosto, y tuvo un salto de casi 14% en el comparativo interanual, llegando a acariciar el récord histórico de 1998.

En cuanto a la energía nuclear, medios argentinos han informado que la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) estima que para fines de la década, la demanda anual de uranio para reactores nucleares será de 60.000 toneladas, mientras que la producción mundial es solo de 48.000 toneladas. Ese déficit pone al uranio argentino en un sitio de atención global.

Wall Street Journal publicó que el Tesoro de Estados Unidos busca ampliar el acceso al uranio argentino, y sobre eso ya hubo conversaciones entre Bessent y el ministro de Economía argentino Luis Caputo, para explorar acuerdos. La administración Trump también busca “limitar el acceso de China a los recursos del país”.

Por otro lado, Argentina construyó una infraestructura científica y tecnológica con tres centrales en operación (Atucha I, Atucha II y Embalse) centros de investigación de referencia y empresas como INVAP, reconocida mundialmente por sus exportaciones de reactores y sistemas de control. Todos temas abordados en un reciente informe titulado “La energía nuclear en Argentina y su encrucijada político-legal”. Ese mismo documento advierte que el desafío de los programas nuclearas argentinos no es de tipo técnico sino político.

Todo esto bien vale el programa de rescate que ha desarrollado Washington, y que incluye la compra de pesos argentinos para evitar que el dólar se dispare, y mantener la volatilidad.

Ganaderos de Dakota del Norte se oponen a la compra de carne argentina.

Ganaderos de Dakota del Norte se oponen a la compra de carne argentina.

Consideran que la medida causa caos en el mercado; están recogiendo firmas para frenar la iniciativa.

Estados Unidos | Todo El Campo | “Importar carne argentina no funcionará y perjudicará a los productores de ganado de EE.UU.”, dice un comunicado de la Asociación de Ganaderos de Dakota del Norte.

“Donde las raíces crecen profundas, y los vientos soplan limpios. Donde el aire es dulce y el verano es verde. Donde los campos vírgenes esperan el arado. (…) Dakota, Dakota, donde hay tierra para todos”, cantaba por 1968 John Davison (1941), reflejando el espíritu y la esencia agropecuaria de esa zona del medio oeste estadounidense.

Ahora, frente a las intenciones y el anuncio de que Estados Unidos compraría hasta 800.000 toneladas de carne con arancel cero, los productores de Dakota del Norte han hecho saber su oposición a la medida por lo que significa intervenir en el mercado, y piden a la población en general que hagan saber su opinión a la los legisladores.

“La Administración Trump anunció un plan para importar más carne argentina como una forma de bajar los precios de la carne”, dice el texto.

Los productores ganaderos agregan que “el gobierno federal no debería tratar de influir en los precios de la carne de res y debería dejar que el libre mercado funcione”.

DESEQUILIBRIO COMERCIAL.

Por otra parte, sostienen, “Argentina tiene una relación comercial profundamente desequilibrada con Estados Unidos, lo que significa que venden mucha más carne de res en el mercado estadounidense de lo que Estados Unidos puede vender en Argentina”.

En los últimos cinco años, Argentina ha vendido carne de vacuno a Estados Unidos por valor de US$ 801.859.558, afirman.

Mientras que las compras de Argentina a Estados Unidos, en ese mismo tiempo, es por US$ 7.484.176.

El déficit comercial resultante es de US$ 794 millones, en los últimos cinco años.

Importar más carne desde Argentina “afectaría drásticamente el mercado de ganado y dañaría a los agricultores y ganaderos familiares estadounidenses”, sostienen.

CONVOCATORIA A POYAR.

Por todo lo anterior, “le instamos a que se comunique con sus miembros del Congreso para rechazar este plan y hacer oír su voz”, dicen los productores, instando a la población en general a expresarse sobre el tema. “Dígale al Congreso que en lugar de importar más carne argentina, el gobierno federal debería invertir en los agricultores y ganaderos familiares trabajadores de Estados Unidos”, concluye.

AFTOSA EN ARGENTINA.

En un pasaje del comunicado, los ganaderos dakoteños del norte apuntaron a la fiebre aftosa como cuestionamiento: “Argentina también tiene un historial de fiebre aftosa, y la controvertida aprobación por parte del USDA de la carne argentina para el mercado estadounidense sigue siendo un punto delicado para la mayoría de los productores de ganado de Estados Unidos”.

IMPACTO INMEDIATO.

Por otra parte, Julie Ellingson, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Ganaderos de Dakota del Norte, dijo que la postura de Trump tuvo un impacto inmediato y dramático en la industria ganadera del país, lo que definió como “consecuencias en tiempo real y en la vida real para los productores de ganado”.

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