El jerarca explicó algunos aspectos del despacho de tropa digital y puso énfasis en la responsabilidad con la se debe actuar: “El productor que mueve ganado (con garrapatas) de un predio a otro, está mandando a su colega un problema complejo”.
Montevideo | Todo El Campo | El 2 de mayo comenzó a operar de forma obligatoria el despacho de tropa digital. El Dr. Carlos Fuellis titular de la División de Sanidad Animal de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) explicó que es una herramienta que forma parte de la estrategia en el combate a la garrapata.
Entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), el profesional dijo que se denomina despacho de tropa al conjunto de actividades (identificación, inspección y tratamiento) que realiza un médico veterinario de libre ejercicio y de confianza del productor. Ese veterinario concurre al predio, inspecciona minuciosamente los animales, los identifica, realiza un tratamiento precaucional y certifica generando la garantía de que esos animales no se van a trasladar de un campo a otro con garrapata, asegurándose que estarán libres del parásito.
En lo funcional -continuó-, el despacho de tropa existe desde hace mucho tiempo en formato papel, desde cuando se creó la vieja ley de garrapata y su decreto reglamentario. Pero desde 2019 se comenzó a detectar que casi la mitad (el 44%) de los movimientos de animales no contaban con ese documento. “Esa situación fue uno de los factores que contribuyó a la dispersión de la parasitosis”, subrayó.
Precisó que cuando el despacho se hacía en el papel “no se podía controlar” lo que favoreció la omisión en su cumplimiento de ese 44%.
Consultado sobre qué garantía da el nuevo sistema, contestó que el control se hace a través de la tecnología. Ante un movimiento el SNIG no va a emitir el preembarque hasta que el certificado no se cargue si es que corresponde. “El cambio es fuerte en el control, siempre pensando en el objetivo de evitar la dispersión de la parasitosis”.
En el sistema anterior, el despacho de tropa en papel “no estaba asociado al preembarque. Ahora se asoció el evento sanitario a la trazabilidad y ahora sí, el productor que va a mover un ganado entre un campo y otro, si corresponde hacer un despacho de tropa, no obtendrá el preembarque hasta que realice el trámite y lo cargue en el sistema. Ese control es automático: es el sistema el que no habilita el preembarque hasta que no se cargue el despacho en tropa”, enfatizó.
Lo que sucedía antes fue que “no fuimos eficientes en el control”, lo que explica ese 44% que estaba en falta, pero “todos tenemos responsabilidad” porque “el productor que mueve ganado (con garrapatas) de un predio a otro, está mandando a su colega un problema complejo”.
La solución es “a mediano y largo plazo” pero es necesaria la sanidad para comenzar a encarar y cambiar el rumbo.
Fuelli destacó que cada productor debe trabajar en su propio predio, ya que esa es la manera de evitar que el problema se disperse. Señaló que muchos productores, gracias a su esfuerzo, han logrado mantenerse libres de garrapata, y es fundamental protegerlos: si el parásito ingresara por una omisión o por el envío de ganado en condiciones inadecuadas, los costos sanitarios de un establecimiento que estaba libre se duplicarían o más, pese a que venía trabajando correctamente.
“Todos los que trabajamos en este tema -que no es solo el MGAP- tenemos que seguir haciéndolo para evitar que la garrapata nos siga ganando el partido”, apuntó.
CONTROL A VETERINARIOS.
En el caso de los veterinarios que se comprueba que no hicieron las cosas bien o que actúan de forma contraria a lo reglamentado, se aplican sanciones: “Hay antecedentes de sanciones por despacho de tropa mal hechos”.
PROPUESTA DE ARU.
Respecto a la propuesta de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) sobre el tema (*), el Dr. Fuelli dijo conocerla y comentó: “En líneas generales es una propuesta coincidente con lo que ha querido construir el MGAP”, porque ya hay una zona de control y una zona libre.
Ahora con el despacho de tropa digital hay cuatro tipos de predios.
Los predios seleccionados que son los focos con problemática; los predios control que son los de la zona roja al norte del río Negro y el este del país; los predios de erradicación que está en un escalón previo a ser libre; los predios libres que es el que no tiene garrapata ni riesgo. Este último no tiene que hacer despacho de tropa sin importar el lugar del país en el que se encuentre.
Dr. Fuellis: “Este es un problema que impacta directamente en la competitividad del sector y en la rentabilidad de las empresas ganaderas”.
Montevideo | Todo El Campo | En la Expo Prado 2025 fue presentado de forma oficial, por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, una política pública definida como prioritaria cuyo fin es reducir las pérdidas productivas y económicas de la ganadería, estimadas en US$ 95 millones anuales.
La exposición estuvo a cargo del Dr. Carlos Fuellis, referente técnico de la Dirección General de Servicios Ganaderos, quien subrayó que el plan constituye una estrategia nacional de gobierno frente a una de las principales amenazas sanitarias del rodeo bovino uruguayo.
“Se trata de un desafío que debemos encarar de manera conjunta, con acciones sostenidas y el compromiso de todos los actores vinculados al sector”, señaló en la oportunidad.
Algunos de los principales objetivos del plan, son los siguientes:
Fortalecer el diagnóstico y el control predial, impulsando el uso de herramientas técnicas y la capacitación de productores y veterinarios.
Reducir la morbimortalidad por hemoparásitos, una de las consecuencias más graves de la presencia de garrapata en los rodeos.
Disminuir la prevalencia en zona control
Aplicar medidas de erradicación en la zona libre.
Prevenir la multirresistencia, promoviendo la rotación estratégica y el uso responsable de los productos veterinarios.
Garantizar la inocuidad de los productos de origen animal, asegurando la calidad de las exportaciones y la confianza de los mercados internacionales.
El expositor explicó que el plan integra acciones coordinadas entre productores, veterinarios, técnicos y la institucionalidad agropecuaria, con un enfoque de mediano y largo plazo.
“Este es un problema que impacta directamente en la competitividad del sector y en la rentabilidad de las empresas ganaderas. Por eso, el Estado asume el compromiso de liderar una estrategia nacional que asegure resultados sostenibles”, destacó.
¿Qué estrategia tiene Uruguay para el control de la garrapata? INIA y el MGAP organizaron una actividad para contestar esta pregunta en la antesala del lanzamiento del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata.
Montevideo | Todo El Campo | En Uruguay el problema de la garrapata ocasiona pérdidas en el sector ganadero por unos US$ 50 millones cada año. Para hacer frente a este escenario, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) organizaron una actividad donde adelantaron los lineamientos del Plan Nacional de Lucha Contra la Garrapata que lanzará Presidencia el 26 de agosto y compartieron los aportes de la ciencia agropecuaria en la materia.
La apertura estuvo a cargo de la Ing. Agr. Mariana Espino, directora de INIA Salto Grande; el Dr. Alejo Menchaca, coordinador de la Plataforma de Salud Animal (PSA) de INIA, y el Dr. Marcelo Rodríguez, quien dirige la Dirección General de Servicios Ganaderos (MGAP). Los tres destacaron que es un desafío prioritario para Uruguay y, por lo tanto, su abordaje requiere de esfuerzos interinstitucionales.
Luego tomó la palabra el director de Sanidad Animal del MGAP, Dr. Carlos Fuellis, quien repasó el estado de situación de la problemática. “Estamos ante una emergencia parasitaria, con un aumento sostenido de la prevalencia en predios, la expansión del parásito en zonas libes y la presencia de focos multirresistencia y de residuos de garrapaticidas en productos de origen animal, lo que genera riesgos en los mercados de exportación y en el consumo interno”, detalló.
Para hacer frente a esto, explicó que el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata tiene tres objetivos estratégicos: a) controlar la garrapata en la zona endémica, b) erradicarla de las áreas libres y c) consolidar el enfoque de “Una salud”.
Para lograr dichos objetivos, se plantearon metas específicas, como establecer un diagnóstico de base a través de muestreos y registros de datos; reducir la morbimortalidad por hemoparásitos ampliando la disponibilidad de hemovacunas; reducir y retrasar la multirresistencia, promoviendo diagnósticos poblacionales de sensibilidad y el uso responsable de acaricidas.
“Eliminar los residuos de garrapaticidas en la carne y subproductos es una prioridad. Por eso evaluamos reactivar programas como El Vigía, para registrar las ventas de productos veterinarios, y revitalizar los puestos de control sanitario en rutas estratégicas”, destacó Fuellis.
En materia legal, apuntó la necesidad de volver a aplicar la ley de garrapata N° 18.268, aprobada en 2008, “que provee todas las herramientas necesarias para enfrentar esta emergencia parasitaria”.
INIA TRABAJA EN UNA HERRAMIENTA DE CONTROL BIOLÓGICO/GENÉTICO.
En su turno, el Dr. Menchaca, resumió la problemática y la solución que está investigando la PSA de INIA. Explicó que “las garrapatas se alimentan de la sangre del huésped generando debilidad y sufrimiento a los animales, pero también transmiten diversas enfermedades que causan la muerte en una importante proporción de la población”.
“Habitualmente se usan productos químicos para combatirla y eso puede generar problemas de inocuidad en la carne y leche producida, limitando su uso en la ganadería de Uruguay”, agregó.
Para evitar estas dificultades, Menchaca explicó que INIA trabaja en una herramienta de control biológico/genético eficaz, que no requiera usar químicos y con un costo que posibilite su implementación. La solución busca generar machos cuyo genoma permite que, al cruzarse con garrapatas silvestres, las crías hembra no logren sobrevivir y se corte el ciclo reproductivo. “Mejor aún, las crías macho sí sobreviven y además son capaces de transmitir la misma característica a su descendencia. Así, generación tras generación, la población de la garrapata se verá controlada con la disminución de hembras”, señaló.
“Uruguay pierde anualmente cerca de mil millones de dólares por problemas sanitarios en animales, mientras la inversión en investigación es mínima. Innovar en nuevas soluciones es fundamental, al igual que lo es usar bien las herramientas actuales disponibles”, planteó Menchaca.
En esa línea, el Dr. Pablo Parodi, de la PSA de INIA, mostró experiencias prácticas sobre el control en campo. Subrayó que “la estrategia debe centrarse en el control y no en la erradicación, aplicando medidas como la rotación de acaricidas en base a pruebas de sensibilidad, la bioseguridad predial y el uso de hemovacunas”. También insistió en la necesidad de registrar datos y adaptar las prácticas a la realidad de cada establecimiento.
USO RESPONSABLE DE PRODUCTOS.
Sobre el final, tomó la palabra el Dr. Diego Moreira, coordinador del Programa Nacional de Residuos Biológicos. Señaló que en el marco del programa se analizan cerca de 7.000 muestras al año, con menos del 1% de no conformidad, “aunque la mayoría de los hallazgos corresponden a garrapaticidas como fipronil, clorpirifós y etión”. En este sentido, advirtió que el uso indebido de estos productos puede comprometer el acceso a mercados, como la Unión Europea o China, y subrayó la necesidad de “un uso responsable y regulado para garantizar inocuidad y sostenibilidad exportadora”. En el cierre, los expositores valoraron positivamente la instancia y coincidieron en la importancia de mantener el trabajo articulado entre instituciones, productores y academia. “No hay manera de que podamos enfrentar este problema individualmente. La autoridad oficial tiene su deber, pero debemos trabajar en conjunto para hacer frente a este problema de manera sostenible”, concluyeron.