Uruguay debe debatir y tomar decisiones sobre la instalación de los parques solares para que no influyan en el desarrollo de emprendimientos económicos y productivos importantes.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La decisión del Poder Ejecutivo de instalar un parque de paneles solares en Durazno, el pedido de reubicación del intendente Felipe Algorta para evitar arruinar un área de enorme potencial turístico y la decisión final del gobierno nacional de trasladar los paneles a Río Negro, no puede ser solo una anécdota y debe introducir al país en un debate sobre la localización de ese tipo de parques.
No hay objeciones ni dudas sobre la necesidad de producir energía limpia, pero en el esfuerzo para ese objetivo no se pueden causar daños a otras áreas productivas – económicas del país.
Colocar un parque solar en Baygorria hubiera sido nefasto en el sitio elegido por el Ejecutivo, donde el intendente Algorta tiene interés de desarrollar un polo turístico mucho más rico para la zona. Ese problema, nuevo en Uruguay, ya lo están viviendo países europeos. Hacia allá debemos mirar par no cometer los mismos errores.
EL CASO ESPAÑOL DEL CUAL APRENDER.
Desde hace unos años España es el líder europeo en la producción de energía eléctrica limpia y eso ha tenido un costo importante ya que muchas veces se instalan en tierras fértiles que podrían destinarse a la producción de alimentos.
Otro problema es que España produce tanta energía que en determinadas horas, cuando el sol brilla más, la sobreoferta hunde los precios a niveles no competitivos. Técnicos especializados ya analizan cómo revertir esa situación.
¿ES POSIBLE QUE LOS PANELES SOLARES AFECTEN LA PRODUCCIÓN?
A la pregunta de si es posible que los paneles solares afecten la producción, la respuesta es que sí. No es raro que los gobernantes tomen decisiones políticas sin analizar certeramente las consecuencias, como tampoco es de extrañar que en un mundo que condena los combustibles fósiles, cualquier iniciativa verde o de perfil ambiental sea considerada positiva sin mayor análisis. Esa falta de análisis es lo que puede causarnos problemas.
Ocurrió en Uruguay con el desencuentro generado entre el gobierno nacional y la Intendencia de Durazno, cuando aquel decidió de forma unilateral instalar un parque de paneles solares en Baygorria.
El problema se generó porque el lugar elegido para ese fin es un espacio de importantes posibilidades turísticas, lo que enriquecería esa zona del país y generaría oportunidades laborales a muchos compatriotas. Si el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) hubiera estudiado más en profundidad y dialogado con el intendente local, el mal momento se hubiera evitado con la relocalización a 500 metros, en un campo que el propio Algorta dijo que “es propiedad de UTE”, que está “llenos de chircas, y que perfectamente puede ser utilizado para ese fin” (*).
En este caso concreto la actividad afectada hubiera sido la turística, pero es probable que en algún momento ocurra una situación similar pero con perjuicio para la agricultura o la ganadería.
Por eso y para consecuencia negativas graves, es bueno observar qué está pasando en España.
En ese país, en 2030, habrá 100.000 hectáreas, en su mayoría en zonas fértiles y accesibles, destinadas a usos no agrarios, principalmente instalaciones fotovoltaicas, mientras que 2,32 millones de hectáreas están abandonadas y sin aprovechamiento. En la última década, España perdió más de medio millón de hectáreas de alto valor productivo en una tendencia de pérdida progresiva constante de suelo apto para la agricultura. Desde SOS Rural (un movimiento apartidista, autónomo y sin ánimo de lucro) se plantea generar instrumentos legales que prioricen los suelos degradados para instalar parques fotovoltaicos.
Hace unos días, Natalia Corbalán, portavoz de SOS Rural, presentó en el Senado español el VI estudio “Evolución de la percepción de los avances en la España rural”, elaborado por la Cátedra de Desarrollo Rural de Next Educación. Allí, ante los legisladores de todos los partidos expresó: “La destrucción del territorio rural avanza sin control por la falta de viabilidad de la agricultura y la ganadería que, víctimas de la asfixia normativa y de las decisiones políticas, están abocadas a la desaparición, poniendo en peligro la soberanía alimentaria de España” (**).
Ante tal realidad, Corbalán pidió a los legisladores que garanticen el futuro del campo, impulsando la protección y verificación legal de los suelos vivos y evitando las situaciones especulativas promovidas por intereses privados y públicos.
“Hacen falta de forma urgente instrumentos legales que regulen dónde sí y dónde no se pueden desarrollar usos no agrarios, como los megaproyectos solares, priorizándose sí o sí las superficies degradadas”, defendió.
En 2024 las zonas rurales generaron el 84% de la electricidad renovable del país en España, lo que equivale casi a la mitad de toda la producción de electricidad en todo el territorio. Ese dato esconde una transformación del territorio que, a diferencia del abandono agrario, es irreversible.
“Donde se instala una placa solar, olvidémonos de que ahí se pueda cultivar algo”, enfatizó Corbalán. (Algo parecido dijo Algorta en Durazno: de haberse instalado los paneles en Baygorria “no hubiese habido marcha atrás”, y “hubiese sido un crimen que afectaría definitivamente el futuro de la localidad).”
La vocera de SOS Rural también acusa al modelo de “erosionar la soberanía alimentaria, generar menos empleo, menos arraigo local y de provocar problemas serios de despoblación rural y desequilibrios en la balanza demográfica”.
En el Campo de Cartagena como en el norte de Jaén (***), cualquier ciudadano del mundo puede observar cómo se han destrozado superficies productivas del olivar tradicional. En su lugar ahora brillan gigantescas instalaciones fotovoltaicas.
No se propone abandonar la energía solar ni los parques fotovoltaicos ni mucho menos, sino generar diálogo entre todos los actores, para que redunde en beneficios para todos y no caer, por el legítimo entusiasmo de producir energía limpia, en decisiones de las que luego nos arrepentiremos, y serán las próximas generaciones las que deberán cargar con los costos.
Felipe Algorta lamentó el proceder del gobierno nacional que no dialogó con la intendencia cuando decidió instalar el parque fotovoltaico ni cuando tomó la resolución de trasladarlo a Río Negro.
Montevideo | Todo El Campo | En marzo, el presidente Yamandú Orsi y la ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, anunciaron la construcción de una planta fotovoltaica en Baygorria, en el departamento de Durazno, para la cual se permitiría la inversión de pequeños ahorristas que financiarían el proyecto. El intendente de Durazno, Felipe Algorta, planteó que el proyecto se trasladara a una zona cercana (500 metros) ya que el lugar elegido tiene un enorme potencial turístico, incluso UTEC elaboró un informe en el que señala que en Baygorria hay potencialidad termal. Colocar paneles solares en esa área hubiera sido negativo, sostuvo, y lamentó que el gobierno nacional decidiera unilateralmente sacar el proyecto de ese departamento y trasladarlo a Río Negro.
Felipe Algorta dijo en el programa Diario Rural (CX4 Rural) que pidió el cambio de lugar del proyecto porque “afectaban directamente cualquier desarrollo futuro de toda la zona”, pero simultáneamente se propuso “como alternativa unos padrones que están a 500 metros de ahí, que no dan sobre la falda del lago de Baygorria sino que están ubicados detrás de la población y son campos propiedad de UTE que están llenos de chircas, y que perfectamente pueden ser utilizados para ese fin”.
Ese planteo “lo hicimos a todo nivel, y ayer (miércoles 22) nos levantamos con la noticia de que lejos de analizar la relocalización se tomó la decisión de trasladar el parque solar para otro lado”.
“Hace años que estamos trabajando para que haya allí un polo de desarrollo, algo que vemos (posible) porque es un lugar natural increíble, que tiene un potencial enorme, que está bien conectado. Antes, para ir a Baygorria era un suplicio y ahora con la instalación cercana de UPM hace que esté mejor conectado que antes”, explicó.
Cuestionó que “nunca” se consultara a la Intendencia a pesar de que la ministra Fernanda Cardona “sabe perfectamente que es interés del gobierno departamental desarrollar esa zona. Lamentablemente (el gobierno nacional) no tuvo la delicadeza de poder hacer algo conjuntamente porque son proyectos que conviven perfectamente, el turístico con el parque solar, solo hay que hacerlo en los lugares adecuados”.
La Intendencia de Durazno planteó relocalizar el emprendimiento pero no recibió ninguna respuesta, y “nos enteramos por la prensa” del cambio decidido por el Poder Ejecutivo, apuntó, con lo cual “no tuvimos la chance de explicar lo que estoy explicando ahora en todos los medios. Es una pena que no haya un diálogo más frontal, sincero y con sentido común”, sostuvo el entrevistado.
Sobre la decisión de poner una planta fotovoltaica tampoco hubo un diálogo previo, continuó: “También eso lo vimos en un anuncio en la prensa, no se nos convocó para nada, ni hubo una comunicación de UTE”.
La voluntad y el deseo de Durazno es que “UTE permita desarrollar Baygorria de igual forma que se hizo un convenio con Soriano donde se entregó Palmar para que la Intendencia pueda llevar adelante un desarrollo turístico muy importante”.
Como en Palmar, “en Baygorria también hay gente viviendo, pero la mitad de las casas están vacías, o sea que tenemos la posibilidad de potenciar el pueblo, también los terrenos como los que dan a la falda del lago y generar proyectos turísticos de primer nivel, donde cualquier vecino que quiera pasar un fin de semana o el tiempo que sea, tenga la posibilidad de ir a un destino natural envidiable. Nosotros seguimos con esa intención de conversar con UTE y poder avanzar, porque además sería resolverle un problema a la UTE que año a año gasta una buena plata y en realidad tampoco tiene un proyecto de desarrollo para esa zona”.
Para el desarrollo que Algorta pretende, “existe el interés privado” porque es una zona “con mucho esplendor, con mucha fuerza”, hasta “tenía hasta un cine que hoy está abandonado”. El potencial “es importante, por eso insistimos que no se puede instalar una planta solar en el predio más valioso para el futuro de la localidad”.
Ambas iniciativas podrían coexistir, pero “no hubiese habido marcha atrás si se llegaran a instalar los paneles -que estimó en 10.000- en la falda del lago. Eso hubiese sido un crimen que afectaría definitivamente el futuro de la localidad.
Así y todo, “somos optimistas de que podemos ponernos de acuerdo con el gobierno nacional y que puedan convivir los dos proyectos. Nosotros estamos para apoyar y para poner sobre la mesa todo lo que se necesite para que esto pueda ser así”.
EL VÍNCULO DE LA INTENDENCIA CON EL GOBIERNO ES BUENO.
Algorta precisó que sobre el tema habló con el presidente Yamandú Orsi, con el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez y con las autoridades de UTE. No así con la ministra Fernanda Cardona porque se conocen, fueron compañeros en el Directorio de UTE y ella ya “sabe perfectamente de mi interés por el desarrollo de Baygorria”.
“Cuando estábamos en UTE mandamos a hacer un trabajo técnico importante” que “define varios pasos para el desarrollo turístico de Baygorria. Entonces, que ahora como ministra no me convoque al lanzamiento, que además fije en el lugar más preciado de Baygorria para poner fierros y paneles, uno tiene que pensar que acá hay una intención de que el proyecto nuestro no prospere. Eso me llama la atención porque en realidad, pudiendo convivir los dos proyectos, ¿cuál es el fondo?, ¿que soy intendente blanco? Si es eso sería lamentable y no tendría sentido”.
“Yo estoy trabajando con el gobierno nacional en infinidad de frentes, como la seguridad, la educación, el deporte, la cultura. La Intendencia colabora con los ministerios, con los organismos, y que pase esto es difícil de entender”, reflexionó.
Algorta añadió que “un informe de UTEC manifiestan que en Baygorria también hay potencialidad termal”, sumando un argumento de peso a su objeción de trasladar el parque fotovoltaico.
POLICÍAS EVENTUALES.
El intendente también comentó la iniciativa de contratar policías eventuales para el cuidado de los monumentos, lo que legalmente tiene el respaldo del decreto 165 de 2021. “Las intendencias pueden contratar policías eventuales por dos años con una posible renovación”.
“Nosotros queremos tener un grupo de policías eventuales que nos protejan, que cuiden las plazas, que cuidan los lugares públicos, que estén atentos específicamente a la mendicidad abusiva que a veces tenemos por Durazno. Es una prueba que queremos hacer y colaborar con la Policía”.
El vínculo de la Intendencia de Durazno con la Policía “es espectacular y de ida y vuelta permanente”, definió, y contó que a costo de la Intendencia se está ayudando a renovar dos lugares, uno para la instalación de la Guardia Republicana y otro para la instalación de la comisaría en el local Los Vascos, pegado a la terminal de Durazno”.
Hay un trabajo conjunto, “no es que estamos de punta contra el gobierno, todo lo contrario, desde el primer día estamos trabajando juntos porque es la manera de hacer las cosas mejor”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Horacio Jaume y Estela Apollonio (Diario Rural, CX4 Rural).
Durante la visita, se profundizó en los detalles técnicos del proyecto de Baygorria que ya se le notas avances en este sentido.
Montevideo | Todo El Campo | En un paso significativo hacia la modernización de la infraestructura energética regional, una delegación técnica de alto nivel de Salto Grande realizó una exhaustiva jornada de trabajo en la central hidroeléctrica de Baygorria. El encuentro, que se extendió por más de cuatro horas, tuvo como eje central el intercambio de conocimientos críticos sobre los procesos de renovación que atraviesan ambas represas.
DETALLES TÉCNICOS La comitiva, integrada por especialistas de diversas áreas operativas y liderada por los Gerentes Generales del organismo binacional, recorrió las instalaciones para observar de primera mano el avance de las obras actuales. Durante la visita, se profundizó en los detalles técnicos del proyecto de Baygorria, analizando las soluciones de ingeniería aplicadas y los desafíos logísticos que conlleva intervenir una central en funcionamiento.
SINERGIA INTERINSTITUCIONAL
Para Salto Grande, esta instancia no fue una visita de cortesía, sino una herramienta estratégica. El complejo hidroeléctrico se encuentra actualmente inmerso en su propio plan de renovación a largo plazo, por lo que contrastar enfoques con sus pares de UTE resulta vital. «Estas instancias permiten compartir experiencias y conocer distintas etapas y soluciones aplicadas en represas de la región que enfrentan desafíos similares», señalaron fuentes del organismo.
RECONOCIMIENTO AL PROFESIONALISMO
La actividad contó con la presencia del Dr. Ing. Gonzalo Casaravilla, presidente de la Delegación del Uruguay ante Salto Grande, quien subrayó la importancia de la colaboración técnica entre las instituciones del sector. Al concluir la agenda, Casaravilla extendió un agradecimiento formal a las autoridades de UTE y al equipo anfitrión de Baygorria. El jerarca destacó especialmente la disposición, el profesionalismo y la transparencia con la que se presentaron los avances técnicos, reafirmando que la cooperación mutua es el motor para garantizar la eficiencia energética y la seguridad de la infraestructura crítica en el país.