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Ovinos 29 de Mayo de 2017

Visita a los establecimientos Doña Rosario y Doña Adela en Gira Corriedale

La Gira Anual de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay se realizó con buen marco de público a pesar de las precipitaciones.

Ovinos 29 de Mayo de 2017

Visita a los establecimientos Doña Rosario y Doña Adela en Gira Corriedale

La Gira Anual de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay se realizó con buen marco de público a pesar de las precipitaciones.

Lavalleja y Treinta y Tres – TodoElCampo- La Gira Anual de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay se realizó los pasados jueves y viernes, donde el primer día se visitó el establecimiento Doña Rosario, de Nicolás Uriarte, en Lavalleja y, posteriormente, la cabaña y predio comercial Doña Adela, de Martínez Graña, en Treinta y Tres.

TodoElCampo, que acompañó la gira, charló con Nicolás Uriarte, quien se manifestó satisfecho por la concurrencia de 170 personas bajo un diluvio.

DOÑA ROSARIO

En Doña Rosario, donde hace hincapié en el negocio ovino,  todos los años se invernan ejemplares comprados, por un lado, y una parición temprana de corderos propios para venderlos con seis o siete meses, por el otro.

Para Uriarte, los números del negocio y el manejo del personal es lo que más le interesó a los concurrentes a la jornada. Subrayó que la oveja supo estar con fuerza en la región y que debería volver a la región, pero esta vez con una menor dotación y con otra perspectiva nueva donde se aproveche la investigación aplicada.

En Rocha, Uriarte trabaja con una majada Corriedale a la que se le hace una cruza terminal con Texel, mientras que en su propio predio, la invernada es de cualquier raza menos Merino, por un problema de patas en la humedad. En el caso del plantel, al Texel se le busca agregar prolificidad con Finnish Landrace.

A su entender, la prolificidad es una característica propia de la especie ovina que está subutilizada y que permite tener más corderos con las mismas ovejas. En ese marco, en Doña Rosario  se utiliza el Tex Pro, que se basa en una madre Texel encarnerarla con un padre finnish  para obtener un producto carnicero. “Estamos en etapa de encarnerada este año, tenemos algún cordero anterior pero no tan prolijo como este año”, comentó.

Durante el mes se firmará un convenio entre el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo y el Grupo Tex Pro; que permitirá hacer un seguimiento para ver los resultados que da a nivel de campo y generar, en lo posible, un propio tatuaje.

Su establecimiento tiene como principal actividad económica la producción de carne bovina, acompañada por la provisión de semillas forrajeras; Lotus Maku y Draco. En esa estructura, explicó Uriarte, el ovino convive en baja dotación con los bovinos como un complemento. Además, el ciclo del semillero coincide con los cuatro o cinco meses que el cordero demora en engordarse, en una invernada de 200 gramos por día.

El productor informó que los corderos que se compran con 22 kilogramos, se venden con 42 kilogramos, en coincidencia con el cierre del semillero. “Los ovinos no pisan ni destrozan el semillero, con la enorme ventaja de un pastoreo mucho más prolijo que el vacuno”, indicó Uriarte.

El Trébol Blanco es la cabeza de la rotación, se comienza con ello y se cosecha dos o tres años. Después, en el año cuatro y cinco, se utiliza como pradera de terminación de novillos y vacas, y cuando la gramilla comienza a ser importante, se ingresa la soja. Se arrienda a productores que mejoran los números y se limpia el campo para volver al semillero.

El productor apuntó que se trata de un negocio para predios menores a 100 hectáreas, con el objetivo de mantener control sobre todas las variables. “Es un negocio que en un área chica tiene un muy buen margen”, argumentó el productor, en una producción que, al igual que los semilleros, “tienen mucho de artesanal”. En los últimos tres años el predio logró 320 kilogramos de carne equivalente y ello arroja un margen por hectárea de U$S 450.

Dijo que la relación-compra venta es la que manda y se han tenido años malos de U$S 90 como margen bruto y otros de U$S 600. Pero U$S 400 es un promedio más que aceptable.

La carcasa logra 19 kilogramos, pesada pero no extrema, y rinde un 50 %. En el campo que se hace la cría in situ, ese cordero con cinco o seis meses no tiene problemas. Lo que se compra es un animal que tiene medio año y se demora tres o cuatro meses más en sacar con el mismo peso que los propios.

Se invernan entre ambos establecimientos 2700 corderos al año que se venden en su totalidad a Frigorífico San Jacinto. En Doña Rosario se manejan 12 corderos por hectárea, obteniendo de forma anual 1200 corderos gordos que se pastorean sobre trébol blanco. En el caso del establecimiento El Chaco  en Rocha se invernan 500 corderos propios precoces de 5 meses, además de 1000 que compran.

DOÑA ADELA

Posteriormente, en el establecimiento comercial y cabaña Doña Adela, de Martínez Graña, se pudo observar un sistema de producción basado en muy buena calidad que en los últimos cinco años logró un promedio anual de 140 % en señalada, con un 50 % de ovejas melliceras y algún que otro año de 80 %. La particularidad es que, con una muy buena alimentación, el sistema no cuenta con parideras y las ovejas dan a luz a cielo abierto. Genética de muy buena calidad.

El establecimiento tiene una parte de producción de genética Corriedale y, además, se trabaja en Cuarto de Milla, Hereford y Angus. Con todos estos rubros participan en las exposiciones del este del país.

Por otro lado, se trata de un predio con base pastoril sobre praderas permanentes; con buenas mezclas básicamente estivales donde también se tiene un enfoque comercial con invernada de Corriedale, soja y ciclo completo.

En el predio se realiza un enfoque carnicero con énfasis en la alimentación, en el cual los borregos dientes de leche nacen en setiembre, el 90 % de ellos son mellizos, y llegan al invierno arriba de los 70 kilogramos.

Pero, no obstante ello, los vellones que se pueden apreciar conforman, aseguró Manuel Fernández, responsable del manejo de la cabaña.

El objetivo en Doña Adela siempre fue que la oveja no tuviera solo un cordero y que se aproveche la abundancia de comida. En ese marco, la majada comercial del establecimiento ya se embarcó a frigorífico con cinco meses y 45 kilogramos.

El encargado del establecimiento insistió que no existe raza que sin una buena alimentación logre un alto nivel de respuesta. Tanto en el caso de los carneros a la venta como los corderos para la invernada, se encuentran en pradera desde su nacimiento.

Manifestó que a la hora de vender genética, se tiene que ser cuidadoso en la inversión, ya que produce sus gastos. En ese marco, Fernández aclaró que no realizan grandes inversiones en trasplantes de embriones ni animales importados.

En lo que respecta a la finura, reconoció que no se ha podido bajar el nivel de micronaje, pero tampoco es el objetivo principal del establecimiento. “Mientras la finura sea aceptable para la industria, lo ideal es que tenga calidad y peso”, finalizó.

Producción: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso Sosa.

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