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Actualidad 06 de Octubre de 2017

Pedro Benito Solari, el homenaje que no fue

Para desarrollar su argumentación la diputada Mutti comenzó a leer un texto que no llegó a terminar debido a una actitud difícilmente calificable

Actualidad 06 de Octubre de 2017

Pedro Benito Solari, el homenaje que no fue

Para desarrollar su argumentación la diputada Mutti comenzó a leer un texto que no llegó a terminar debido a una actitud difícilmente calificable

Hébert Dell’Onte Larrosa – Montevideo – TodoElCampo – El miércoles se reunió la Cámara de Representantes para tratar diversos temas, uno de ellos constituía un merecido homenaje al señor Pedro Benito Solari con cuyo nombre se pasaría a denominar la escuela  N° 105 del departamento de Salto.

Con ese fin la diputada salteña Manuela Mutti (MPP, Frente Amplio) miembro informe de la Comisión de Educación y Cultura de Diputados, tomó la palabra para argumentar sobre los motivos por los que ese centro escolar debería llevar el nombre de tan ilustre ciudadano.

Para desarrollar su argumentación la diputada Mutti comenzó a leer un texto que no llegó a terminar debido a una actitud difícilmente calificable pero que puede verse en el siguiente video.

EL VIDEO:

En resumen, la legisladora leyó mal una de las palabras lo que le generó que se tentara de risa no pudiendo continuar con su exposición viéndose obligada a solicitar que se suprima

“No voy a poder terminar con la lectura, pido que la supriman y pasemos a votar”, dijo Mutti que también es docente con estudios de Profesorado de Historia en el Instituto de Profesores Artigas.

Rápidamente el presidente del plenario tomó la palabra, recordó que “el repartido del informe” que Mutti intentó leer “lo tienen todos los diputados en sala”, por lo que se podría votar, lo que se hizo resultando con 52 votos a favor en 53.

Posteriormente se votó la designación de la escuela 105 de Salto con el nombre de Pedro Benito Solari, resultando con 54 votos a favor en 53.

PEDRO BENITO SOLARI.

El siguiente es un fragmento de un texto publicado en la web Archivo Isidra Solari (al final se publica el enlace completo).

Pedro Benito Solari nació en Salto el 11 de marzo de 1904 y falleció el 27 de octubre de 1982 a los 78 años luego de una prolongada enfermedad. Conservó la lucidez hasta el final de su vida.

Su abuelo don Pedro Olascoaga, fue el médico de Salto en las grandes calamidades de epidemias incurables como la fiebre amarilla.

La temprana muerte de su padre lo obligó a abandonar su carrera de Ingeniería Civil que estudiaba en Montevideo. Fue proverbial, entre quienes lo conocieron, su don para las matemáticas, sus cálculos de números en el aire y su vocación para estudiar la teoría de esta ciencia en los libros de avanzada de su época, vocación que lo acompañara toda su vida.

CITRICULTURA.

Desde muy joven se dedicó a la agricultura en plantaciones de cereales en las chacras y al cuidado de quintas de citrus.

Vislumbró entonces, el potencial que las tierras y el clima de Salto ofrecían para el cultivo de la citricultura como fuente de trabajo y riqueza para la región. Decide estudiar y profundizar este conocimiento en forma sistemática y para eso emprende un viaje a Estados Unidos donde allí, de esta manera, se estudiaba y cultivaba las quintas de naranjos.

En el año 1932, en las postrimerías de sus veinte años, se inscribe y participa en los cursos de verano de la Universidad de Riverside en el sur de California en Estados Unidos. Esta Universidad había establecido una estación experimental de citrus ("UC Citrus Experiment Station") con la meta de desarrollar estos cultivos y sus nuevos avances en la fertilización y canalización de tierras.

Allí se vinculó a académicos del mayor nivel -algunos de estos después vinieron a Salto, en visita de amigos- como el Dr. H. S. Fawcett, eminencia mundial en esta especialidad agrícola.

También en ese entonces, estudió en la Universidad de Florida por varias semanas, visitó quintas de citrus y se vinculó a prestigiosos Viveros para conseguir yemas de alta calidad y nuevas variedades, de allí y de California.

En 1954 decide volver a Estados Unidos al estado de Florida para mantenerse al día con los últimos avances de la citricultura y empaparse de las nuevas técnicas en la extracción de jugos que era lo que a su juicio completaría el ciclo industrial que merecía la citricultura. En este viaje que duró algunos meses fue acompañado por un grupo de citricultores de Entre Ríos, Argentina, de los que era amigo. Ellos también apostaban a un cultivo moderno.

NUEVAS TÉCNICAS CITRÍCOLAS QUE IMPLANTARA. NUEVO PORTA INJERTO -PIE- PARA LAS COPAS DE CITRUS.

El árbol de citrus resulta de la combinación de dos plantas. Una llamada pie o porta injerto que es la raíz y parte del tronco mientras que la otra es el injerto o la variedad de citrus a cultivar: naranjas, mandarinas, pomelos, etc. que injertada forma la copa del árbol y es la que produce frutos.

Las plantaciones de naranjos se hacían, en aquella época, usando naranjos amargos como pie para los injertos. Don Pedro, como resultado de sus investigaciones en sus viveros propios, decide cambiar este pie tradicional de Naranjo Amargo Citrus auriatum por otra planta llamada Trifolia, Poncirus trifoliata.

Esta última planta está emparentada con el naranjo pero tiene un ciclo biológico diferente ya que pierde sus hojas en invierno y el naranjo en cambio, continúa con hojas verdes en esta estación. Parecerían incompatibles, juntarlas fue un desafío que resultó un éxito.

Las plantas se hicieron más vigorosas, superaron enfermedades y ganaron en crecimiento ya que mejoraron sus raíces y la resistencia a los grandes fríos de las heladas.

Desde entonces se fue estableciendo para las plantaciones citríciolas con criterio comercial la “trifolia” como norma para porta injertos.

Era el comienzo de una revolución en esta área de la citricultura.

NUEVAS VARIEDADES PARA UNA CITRICULTURA MODERNA EXPORTADORA Y DE INDUSTRIA.

Las variedades que se cultivaban en Salto eran muy pocas: las conocidas y tradicionales naranjas dulces “Criollas”, y las mandarinas “tangerinas”.

Las plagas de langostas, las escasas técnicas conocidas, las enfermedades, las heladas, las grandes sequías, hacían que se plantaran pocas variedades, sobrevivientes de esas calamidades y que estaban destinadas al mercado interno.

Don Pedro regresa al país con la convicción que la calidad de los suelos y el clima de Salto eran aptos para un gran cambio y desafío.

Vislumbró, un porvenir que resultó visionario: Un cultivo moderno basado en una citricultura innovadora proyectado al mercado exterior.

Se debía apostar a la exportación de fruta fresca. Plantar y cultivar fruta de alta calidad para acceder a los mercados mundiales.

Los mercados de Europa con su posibilidad compradora serian un destino para el citrus de Salto. Se debía plantar, no importaba el tiempo que insumiera, lo que en el exterior se consumía, las variedades de alta calidad que además, soportaran el largo viaje de ultramar que este destino exigía.

En los principios de la década de treinta - 1932- importa yemas de varios viveros de California y Florida de Estados Unidos que entrega a su vez a la Escuela de Agronomía de Salto dependiente de la Universidad de la República para que también las reprodujeran y diseminaran.

Implanta entonces en sus quintas de Salto las variedades modernas traídas especialmente como la valencia, pomelo, mandarinas sin semillas y otras con el destino de frutas de excelencia para el mercado exterior.

Plantó un vivero con todas las variedades que trajo de Estados Unidos, que era una colección completa de las familias de citrus.

PLANTACIONES EN CURVAS A NIVEL.

Estas plantaciones se marcan en curvas siguiendo las sinuosidades, los perfiles de las pendientes de los suelos. De esta manera los sostienen e impiden el escurrimiento violento del agua evitando la erosión.

Don Pedro en la década de los treinta inició este sistema de plantaciones que fue pionera, por largos años fue la única, no se conocía otra parecida.

Los técnicos iban a verla como curiosidad. Fue una novedad en esa época hoy es una técnica generalizada en todos los cultivos para salvar la formación de cárcavas y el desgaste de los suelos.

EXPORTACIONES A EUROPA.

Aspiraba abrir nuevos mercados para la fruta fresca de Salto aún si éstos no redituaban ganancias, era el principio. El futuro era lo que importaba, trazar el camino de lo que vendrá.

En la década del treinta comienza su exportación de fruta fresca a Europa. Holanda, Francia, Inglaterra y Hamburgo fueron sus primeros destinos donde la fruta fue recibida como de calidad extraordinaria.

Esta corriente exportadora incipiente debió suspenderse por la Segunda Guerra Mundial. Dos de los barcos mercantes que transportaban la fruta de sus quintas fueron hundidos por barcos alemanes.

A finales de la década del treinta y los cuarenta envía a Buenos Aires en barcos, “chatas”, que se embarcaban periódicamente desde el puerto de Salto.

Se exportó en grandes cantidades a Buenos Aires a la firma consignataria “Hudson y Ciovini”, quienes la recibían.

Se llamó “Campeona” a una de las variedades que por su tamaño y sabor tenía mucha demanda en el mercado. Así se le sigue llamando en Buenos Aires a esta fruta.

La venta de fruta del Mercado Interno se hacía en el Mercado Modelo, en los Puestos 17 y 19. Don Pedro también se preocupó de crear un hábito de consumo de cítricos en los uruguayos, por lo que a través de afiches y mensajes publicitarios se proclamaba las bondades de esta fruta como fuente de vitamina C.

Después de superar muchos inconvenientes, -las empaquetadoras (packing) de cítricos todavía no se conseguían y debió adaptar los de otras frutas- en la década de los años sesenta establece la corriente exportadora hacia Europa que continúa hasta nuestros días y que es uno de las mayores riquezas y fuentes de trabajo de Salto, hasta el punto que ha tomado un perfil emblemático del Departamento “naranja” reconocido así en el país.

El mercado de entrada de casi todo el norte de Europa era el puerto de Rotterdam, allí se vendía la fruta en remates al mejor postor. Sus marcas comerciales, “la naranja Solari”, tenían un precio mayor ya que se reconocía un origen de calidad que los clientes finales apreciarían al llegar a sus manos en los supermercados.

EXPOSICIONES CITRÍCOLAS.

A su regreso de Estados Unidos colabora con una Exposición Citrícola que se organizó en la Sociedad Fomento de Salto de la que era vicepresidente.

En la década del 60 con un nuevo éxito de las exportaciones don Pedro reinicia nuevamente estas secuencias transformándolas en una fiesta tradicional “Fiesta de la Citricultura” de Salto que se celebraba año a año luego de las cosechas.

En el año 1970 inclusive, organiza una gran Exposición Citrícola en Montevideo para dar a conocer a todos los uruguayos esta riqueza del país que daba trabajo con respaldo social a quienes directa o indirectamente se vinculaban con este esfuerzo del cultivo y exportación de citrus.

INDUSTRIA.

Instaló la primera fábrica de jugos citrícolas en la década del 50, ubicada en su quinta, antecesora de la fábrica de jugos instalada luego en la ciudad (Avda. Batlle y Reyles).

Allí se extraían jugos de citrus que eran embotellados en damajuanas y se vendían a la fábrica Crush en Montevideo.

El jugo de pomelo se vendía a C.U.B.S.A. (Compañía Uruguaya de Bebidas sin Alcohol S.A.) y en su botella se leía: “Grappe Fruit elaborado con frutas de Pedro B. Solari – Naranjales (Salto)”. Así como también se vendía a la Compañía Salus para sus refrescos de Pomelo.

También se fabricaron jugos concentrados que se vendían a “Coca Cola Export”, con los que se elaboraban los refrescos de esta marca.

COMISIONES DE APOYO A LA AGRICULTURA.

Formó y presidió la “Comisión Honoraria de Lucha contra la Cochinilla Roja Australiana”, también formó y presidió la “Comisión Honoraria de la Lucha contra la Langosta.” Calamidades hoy superadas pero que en esas décadas heroicas del cuarenta, sin específicos ni técnicas, arrasaban los cultivos. El combate debía hacerse entre todos para que los males que desbastaban los cultivos fueran erradicados.

“COMPAÑÍA OLIVARERA SALTEÑA LTDA.”

Desde siempre cultivó olivos y buscó la forma de obtener su aceite con prensas que fue perfeccionando.

Por años don Pedro vendió este aceite a fábricas oleaginosas del sur del país para que mejoraran los que producían estas plantas, con el agregado del aceite de oliva que se enviaba desde Salto.

Luego en la década del setenta instaló en un predio de Cuatro Bocas una planta modelo que importó de Italia que con la denominación “Compañía Olivarera Salteña Ltda” que incluía a los hermanos Boiani como socios y se dedicó a la extracción de aceite de oliva virgen de óptima calidad que así se comercializaba.

GANADERÍA.

Se dedicó a la cría de ganado y al mejoramiento de las razas para el mejor rinde de la producción de carne.

Compraba reproductores de la raza Shorthorn en el Prado, también con este fin importaba toros de “pedigree” de Palermo, Buenos Aires y de Inglaterra.

Siguió este criterio de mejoramiento de carnes en crianzas de invernadas de novillos y confiaba que habría un futuro para que esta riqueza de Salto se industrializara.

Había participado como accionista en las décadas de cuarenta y cincuenta en el Saladero “La Caballada” donde se había preocupado para exportar tasajo a los mercados históricos de Cuba y Brasil.

TEXTO COMPLETO. El texto completo puede leerse en la web Archivo Isidra Solari. http://isidrasolari.com/don-pedro-benito-solari

 

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