19 de Julio de 2018
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Política 13 de Febrero de 2018

No al nepotismo

Pedro Bordaberry: "Siempre hay alguno que duda de las intenciones de quien presenta estos proyectos de ley y encuentra el camino fácil de la adjudicación de segundas intenciones. En mi caso tengo un largo camino de propuestas sobre el tema".

Política 13 de Febrero de 2018

No al nepotismo

Pedro Bordaberry: "Siempre hay alguno que duda de las intenciones de quien presenta estos proyectos de ley y encuentra el camino fácil de la adjudicación de segundas intenciones. En mi caso tengo un largo camino de propuestas sobre el tema".

Pedro Bordaberry – Montevideo – TodoElCampo – Esta semana presentamos un proyecto de ley por el que se prohíbe a los familiares de jerarcas como el presidente de la República, el vice presidente, los senadores, diputados, intendentes, ediles, etcétera, ingresar mediante designación directa en el Estado.

Algún desnorteado sostuvo que esto era legislar al grito de la tribuna o para la tribuna.

Siempre hay alguno que duda de las intenciones de quien presenta estos proyectos de ley y encuentra el camino fácil de la adjudicación de segundas intenciones.

En mi caso tengo un largo camino de propuestas sobre el tema.

En el año 2003, durante el gobierno del Dr. Jorge Batlle, se aprobó la primera norma sobre el tema de los familiares en la Administración Publica: el decreto No. 30-003.

Por el mismo se prohibió a quienes mantuvieran relación de parentesco trabajar en la misma repartición.

Tengo el honor de que dicho decreto lleve mi firma como Ministro, junto con la de otros colegas de aquel entonces.

En el año 2011, al poco tiempo de asumir en el Senado, presenté un proyecto de ley por el que se penalizaba el enriquecimiento ilícito.

El informe anual de la Junta de Transparencia y Ética señalaba que tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo eran renuentes a avanzar en la aprobación de una ley que era una necesidad en el país para combatir la corrupción.

Durante la campaña electoral de 2014 le envié un documento a todos los candidatos a la Presidencia de la República, proponiéndoles firmar un acuerdo contra la corrupción que, entre otras cosas, considerara la creación del este delito, la no prescripción y normas de transparencia.

El hoy senador Mieres me contestó en forma afirmativa.

El hoy presidente Dr. Tabaré Vázquez contestó que un acuerdo de ese tipo no debía aprobarse en forma previa a la elección sino trabajarse en él en forma posterior. Se negó a asumir el compromiso previo.

Finalizada la elección, al asumir nuevamente una banca en el Senado, volví a presentar tres proyectos de ley para atacar la corrupción.

Uno crea el delito de enriquecimiento ilícito. El Frente Amplio la da largas a su tratamiento en la comisión respectiva del Senado, aunque aceptó incluirlo en el orden del día.

La importancia de este delito es justamente la de obligar a quien asume un cargo público a justificar el aumento de su patrimonio.

Si no logra hacerlo, ello constituye un delito.

Un segundo proyecto de ley establece la no prescripción de los delitos de corrupción.

Ello porque quien ocupa un cargo está en una posición de poder que le permite ocultar dichos actos.

El tercero establece la ampliación y la creación de las figuras del arrepentido, el informante y el agente encubierto.

Estas figuras han sido fundamentales para destapar casos notorios de corrupción en Argentina, Brasil y hasta en la FIFA.

Ya entramos en el cuarto año de la legislatura y no se ha tratado ni uno de ellos.

Cuando en la Rendición de Cuentas pasada se presentó un proyecto de ley por el que se hacía obligatorio el ingreso al Estado por concurso, desde nuestra banca votamos a favor del mismo.

Por todo ello entendemos que la asignación de oportunismo o de legislar para la tribuna al presentar ahora el proyecto de ley que prohíbe a los familiares de jerarcas ingresar al Estado, no es ajustado a los antecedentes de nuestro trabajo que se remonta hasta el año 2003.

Tuve el honor de estar al frente de tres Ministerios y en ninguno de ellos designé a amigo o pariente alguno.

Es más, no tuve adscriptos ni cosa que se le pareciera, como hoy si tienen los Ministros desde el período pasado.

El proyecto de ley presentado esta semana no es una propuesta innovadora.

Tiene los antecedentes de las Directivas de Buenas Prácticas de la Unión Europea y el reciente decreto del presidente Macri en Argentina.

Sobre todo, tiene el respaldo de la lógica.

¿Es sensato que el familiar de quien ejerce un cargo ingrese a trabajar al Estado sin concurso?

¿Le hace bien al sistema político que se nombre a cónyuges, hijos, primos, yernos, hermanos de jerarcas en cargos en forma directa?

¿Si son tan buenos y necesarios, no serán los elegidos en un concurso?

Esperemos que el proyecto se apruebe rápidamente.

Varios legisladores, de distintos partidos, se han pronunciado a favor del mismo, lo que alienta que así sea.

(Foto principal El Telescopio).

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