18 de Agosto de 2017
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Actualidad 26 de Mayo de 2017

Los ojos en la nuca

Escribe: Horacio Jaume - Cuando los parlamentarios levantaron la mano para suspender las perreras, no dudo que lo hayan hecho con la mejor intención, pero tampoco puedo dejar de hacerme algunas preguntas: ¿estudiaron el tema? y si así fuese, ¿quién los asesoró?, ¿qué proyecciones realizaron?

Actualidad 26 de Mayo de 2017

Los ojos en la nuca

Escribe: Horacio Jaume - Cuando los parlamentarios levantaron la mano para suspender las perreras, no dudo que lo hayan hecho con la mejor intención, pero tampoco puedo dejar de hacerme algunas preguntas: ¿estudiaron el tema? y si así fuese, ¿quién los asesoró?, ¿qué proyecciones realizaron?

Horacio Jaume - TodoElCampo - Hoy la situación no puede ser peor, el número de perros callejeros aumenta, los refugios están colapsados y no disponen de los recursos económicos ni siquiera para alimentar a los animales.

Mientras tanto, la matanza de ovinos por los mismos aumenta y los balnearios se ven invadidos por perros vagabundos.

El tiempo pasa, las soluciones no aparecen, y nos hacemos los distraídos.

Y aunque alguien pueda pensar que exagero, el semanario Monitor, de Río Negro, publicó un informe sobre perros callejeros que recogimos en TodoElCampo y que puede leerse hoy.  En él queda reflejado que el problema, lejos de resolverse, va en aumento.

Sería bueno que lo lean, como también que se pregunten cuánto vive un perro en un corralón, al que hay que darle de comer y atenderlo sanitariamente. Calculemos que el perro vive entre 10 y 15 años. Hoy en Young hay 180 perros en el refugio.

¿Quién puede mantener esta situación?, una sociedad se debe de respetar a sí misma teniendo prioridades.

No podemos mandar a los perros a un campo de concentración para lavar nuestras conciencias, los dueños deben de ser responsables de sus mascotas, las organizaciones protectoras de animales cumplir con su cometido y el Estado fijar prioridades que debe tener, entre otras, a los viejos, a los niños, y también los perros.

Ignorar esta realidad es tener los ojos en la nuca.

 

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