03 de Julio de 2020
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Vacunos 26 de Junio de 2020

La necesidad de comunicar

Las actitudes de los profesionales frente a una eventual prohibición del uso de estrógenos en reproducción bovina en Uruguay

Vacunos 26 de Junio de 2020

La necesidad de comunicar

Las actitudes de los profesionales frente a una eventual prohibición del uso de estrógenos en reproducción bovina en Uruguay

Dr. Guillermo de Nava – Montevideo – TodoElCampo – “Ese remedio es fuertazo, ¿no Doctor? ¡Queda en la carne por mucho tiempo!”, me dijo un paisano mientras me ayudaba en una sincronización de vaquillonas esta semana. Otra señora me manifestó su preocupación sobre la eventual posibilidad que la carne de vacas, que en algún momento fueron sincronizadas, termine siendo adquirida por los consumidores locales, mientras que “la carne sin hormonas” va para Europa.

Estos dos hechos vividos recientemente, aportan evidencia adicional sobre la necesidad que  tenemos los diferentes actores en comunicar las implicancias que tiene el uso de sales de estradiol en pequeñas dosis en los protocolos de IATF en hembras bovinas en la inocuidad de la carne para los consumidores.

Por supuesto que en ambos casos explicamos que no existe ningún riesgo para la salud humana porque está probado que en pocas horas no queda ningún rastro del producto en esos animales, ni siquiera en el punto de inoculación. Les explicamos también que las dosis que se administran son ínfimas y que son transformadas rápidamente por el organismo en sustancias naturales. Y que una vaca preñada tiene 10 ó 12 veces más estrógeno que cualquier vaca recién sincronizada. Los estrógenos son productos naturales que están normalmente en los alimentos, y es precisamente en la carne en donde se suelen encontrar en menor concentración. Por ejemplo, la leche tiene 8 veces más, los huevos tienen unas 100 veces más, las papas 173 veces más, los porotos 261 veces más, y un helado suele contener unas 400 veces más concentraciones de estrógeno que las que se pueden encontrar en la carne vacuna. Casi nada.

A estas personas que estaban confundidas y genuinamente preocupadas les pudimos explicar directamente eso, pero, ¿qué pasa con todos aquellos otros ciudadanos que pueden tener dudas legítimas sobre este tema? ¿Qué pasa con aquellos colectivos que están continuamente buscando elementos, -ciertos o no-, para usarlos en contra del consumo de carne vacuna? Saben que uno de nuestros principales mercados pretende que dejemos de usar las sales de estradiol, sin necesariamente saber qué evidencia científica existe detrás de este hecho. Hay gente que legítimamente podría pensar que lo que venimos haciendo hasta ahora puede ser potencialmente dañino para su salud. Nosotros les decimos enfáticamente que no. La calidad de la carne no está en absoluto comprometida porque usemos sales de estradiol en estos programas reproductivos, ni lo está el proceso natural empleado por nuestro país para producir una proteína natural de excelencia.

En este escenario, hay actores que han decidido no hacer ninguna declaración sobre este tema para “no entorpecer las negociaciones de las autoridades uruguayas con los delegados de la Unión Europea”. Entiendo que haya razones para que nuestras autoridades del MGAP se llamen a silencio al respecto. Sin embargo, no he podido entender aún de qué manera, el comunicar con honestidad intelectual a la ciudadanía las evidencias y publicaciones científicas sobre este tema por parte de actores privados puede llegar a entorpecer las eventuales negociaciones de nuestros funcionarios oficiales con los delegados europeos; máxime cuando se trata de delegados de países que son sociedades abiertas y democráticas, en donde el intercambio de opiniones, la discusión libre e irrestricta de los muchos temas que afectan a distintos sectores de la sociedad y, fundamentalmente, las opiniones de los expertos, son prácticas corrientes, y a la vez vitales, en la vida cívica de esos países. De manera que no debería sorprender a esos delegados que existan veterinarios particulares, profesores de la Universidad, expertos en reproducción animal o delegados de cámaras de específicos veterinarios, hablando de las sales de estradiol y su inocuidad cuando se utilizan en las condiciones, con las garantías y en el marco que se utilizan actualmente en nuestro país.

Hay muchas razones para que nuestros criadores puedan continuar usando las sales de estradiol de la forma que la venían utilizando hasta ahora en los programas de inseminación. Hay suficiente evidencia como para defender su uso porque no afecta en absoluto la notable calidad de un alimento de excelencia como lo es la carne del Uruguay. Comuniquémoslo sin ambages ni culpa porque, al hacerlo, estaremos contribuyendo al derecho de nuestra ciudadanía de estar debidamente informada al respecto y, particularmente, estaremos defendiendo la efectividad de una herramienta muy poderosa para uno de los sectores más débiles de nuestra cadena cárnica local.

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