20 de Julio de 2018
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Actualidad 21 de Abril de 2016

La historia de Mustafá y su hermano el veterinario

Miles de historias de superación se cuentan entre quienes llegaron de tierras lejanas a forjarse un futuro en el Uruguay. Una de ellas, la del diariero en Trinidad, hijo de libaneses, que se esforzó para que su hermano, Yahafar Amir Ríos, se destacara en la profesión veterinaria.

Actualidad 21 de Abril de 2016

La historia de Mustafá y su hermano el veterinario

Miles de historias de superación se cuentan entre quienes llegaron de tierras lejanas a forjarse un futuro en el Uruguay. Una de ellas, la del diariero en Trinidad, hijo de libaneses, que se esforzó para que su hermano, Yahafar Amir Ríos, se destacara en la profesión veterinaria.

Todas las ciudades o pueblos tienen sus personajes.

Muchos de ellos trascienden fronteras, pero siguen perteneciendo a su lugar de origen. Deportistas, políticos, profesionales, no importa su actividad, son personajes.

Esas personas se convierten en símbolos de la ciudad o pueblo, son la síntesis de ese lugar o representan determinadas características de la misma.

Días atrás, y dentro de las cosas que me llegan, recibí un sobre con un recorte de diario junto a una invitación para un homenaje que realizaban "los amigos de mi ciudad". El sobre venía de Trinidad, Flores, y el homenajeado era el Dr. Yahafar Amir Ríos. Tuve que retrotraerme a mediados de los años setenta cuando la escuela agraria de aquella ciudad se había convertido en el Centro Tecnológico Agropecuario y yo, junto a muchachos de distintas partes del país, empezamos nuestro curso de técnicos por tres años.

Mustafá era un hombre grande y repartía diarios en Trinidad, uno se daba cuenta que además de vender diarios, Mustafá era muy considerado por los porongueros. 

Las clases sobre sanidad animal las dictaba el Dr. Amir Ríos, también un hombre grande, serio y manso, tranquilo;  no recuerdo a aquella muchachada desatender en clase, imponía respeto.

Sólido en sus conocimientos y muy buen docente, ya que los sabía transmitir.

Mustafá, según los cuentos, había financiado la carrera de Yahafar, y éste ejercía su profesión con responsabilidad.

Supimos con el tiempo que su padre había venido del Líbano y había pertenecido a aquellos "turcos" que recorrían nuestra campaña con baúles al hombro estancia por estancia.

"Amigos de mi ciudad" fue una idea del Dr. Amir Ríos, para darle a ella lo que se merecía. 

Según los datos, el trabajo fue fecundo, y las obras están por todos lados; su ciudad le rinde homenaje a uno de sus hijos que tanto la quiso.

Yo me quedo con la imagen de aquel diariero que logró que su hermano fuese veterinario, y la de aquellos dos mirando al libanés, que con un baúl al hombro, recorría las estancias.

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