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Vacunos 30 de Diciembre de 2020

La CNFR avanza en el proyecto Ganadería Familiar Resiliente

El proyecto Ganadería Familiar Resiliente ejecutado por la Comisión Nacional de Fomento Rural, e incluye a 52 familias productoras, ingresó en la etapa de diagnóstico y rediseño

Vacunos 30 de Diciembre de 2020

La CNFR avanza en el proyecto Ganadería Familiar Resiliente

El proyecto Ganadería Familiar Resiliente ejecutado por la Comisión Nacional de Fomento Rural, e incluye a 52 familias productoras, ingresó en la etapa de diagnóstico y rediseño

Montevideo – TodoElCampo – El Ing. Agr. Marcello Rachetti, asistente de coordinación del proyecto Ganadería Familiar Resiliente dijo que desde hace 6 meses el equipo de campo del proyecto comenzó a visitar a las 52 familias distribuidas en las dos regiones en que se lleva a cabo el trabajo y que están ubicadas con sus establecimientos en el basalto del norte y las sierras del este.

Estas 52 familias están “vinculadas a 6 sociedades de Fomento Rural” y “recibieron un promedio de 5 visitas del equipo técnico local que fue seleccionado por las propias organizaciones vinculadas a la Comisión Nacional. Es decir que son los técnicos que ellos sugirieron y que desde hace un tempo tienen un conocimiento y trabajo conjunto con la organización”, explicó.

Detalló que ese equipo técnico está conformado por ingenieros agrónomos y veterinarios, y a través de “las distintas visitas hicieron dos tipos de tarea” que son una caracterización y un diagnóstico.

La tarea de caracterización significa “ver la foto del predio, saber cómo se compone, conocer los integrantes de la familia que trabajan, revisar datos de los períodos anteriores en cuanto ingresos, ventas, temas de manejo animal y manejo del pastoreo”.

Además “en algunos potreros se hizo un monitoreo para leer la altura del pasto con una estimación de la disponibilidad del forraje y así ver con qué base forrajera están trabajando los productores, y desde ahí hacer un diagnóstico” en lo productivo, económico y sanitario, señalo el Ing. Rachetti.

El diagnóstico productivo está a cargo del agrónomo, y la situación sanitaria es una tarea más dedicada a los veterinarios.

DE LOS DIAGNÓSTICOS AL REDISEÑO.

Todo el trabajo hecho en estos meses “se sintetizó en una serie de diagnósticos que ya están elaborados y en estos momentos se han concentrado en la puesta en común con la familia”. O sea que a partir de la visita “se elabora un diagnóstico en el que los técnicos presentan la situación que ven en el campo a nivel productivo, económico y sanitario, y se analiza si hay un acuerdo con el productor sobre cuáles son los puntos más débiles que hay que empezar a atacar en lo inmediato en la siguiente fase que es la de rediseño”, dijo el profesional.

Comentó que estas fases “corren en paralelo porque no podemos esperar a terminar la fase de diagnóstico con una primavera de déficit hídrico que afectó muchísimo la producción de pasto en la etapa en que se espera mayor disponibilidad y que obligó a tomar decisiones en la previa del entore”. Asimismo destacó que los productores “destacaron mucho el poder contar con el apoyo técnico”.

EL RESPALDO DE INIA Y LA FACULTAD DE AGRONOMÍA.

Rachetti señaló también que el proyecto recibe el apoyo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), pero también es un actor clave la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República.

Sobre el desempeño de INIA y la Facultad mencionó la capacitación ambas instituciones brindan: “Tanto la Facultad como el INIA nos aportaron muchas herramientas para poder abordar esta etapa, más en un momento crítico porque la seca estuvo presente desde que iniciamos el trabajo”.

DERRAME REGIONAL.

No menos importante es la idea de que proyecto Ganadería Familiar Resiliente tenga un derrame general.

“Nuestro proyecto es patrocinado por Coprofam que es la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur) y con un fuerte respaldo de Euroclima+ teníamos el compromiso de tener un fuerte derrame e impacto regional, tanto a nivel de buenas prácticas como en el enfoque metodológico que se puede aplicar a todos los sistemas de producción familiar, y también lo que es modelo de articulación entre una organización de productos y una institución de investigación que es algo que en Uruguay viene funcionando desde hace muchos años con muy buen resultado” por lo que “se puede tomar como referencia en otros países de la región”, concluyó.

DATOS.

El proyecto Ganadería Familiar Resiliente fue presentado a la Directiva del INIA el 23 de junio pasado, y se proponía trabajar con 50 productores familiares dedicados a la ganadería de cría, vinculados a organizaciones de base de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) de las regiones Sierras del Este y Basalto Norte.

El objetivo es incorporar buenas prácticas ganaderas en los predios que reciban asistencia técnica agronómica y veterinaria.

El proyecto es ejecutado por la CNFR en sociedad con INIA a través de su Programa de Producción Familiar y la Facultad de Agronomía y forma parte del Programa Euroclima+ que es financiado por la Unión Europea y cofinanciado por los gobiernos de Alemania, Francia y España, para promover el desarrollo ambientalmente sostenible y resiliente al clima en 18 países de América Latina, en particular para el beneficio de las poblaciones más vulnerables.

 

Producción periodística Gustavo Juñen.

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