22 de Junio de 2018
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Agricultura 27 de Setiembre de 2017

La atención de los gobernantes no está puesta en el arroz

El atraso en la siembra “es una de las preocupaciones” de los arroceros que “normalmente intentamos hacer un inicio de siembra en setiembre pero eso va a ser difícil porque ya estamos sobre octubre y no ha habido condiciones”.

Agricultura 27 de Setiembre de 2017

La atención de los gobernantes no está puesta en el arroz

El atraso en la siembra “es una de las preocupaciones” de los arroceros que “normalmente intentamos hacer un inicio de siembra en setiembre pero eso va a ser difícil porque ya estamos sobre octubre y no ha habido condiciones”.

Treinta y Tres – TodoElCampo – El sector arrocero enfrenta importantes costos en la producción lo que ha causado una permanente caída en el número de productores, además de caída en el área y menor número de trabajadores por hectárea. En declaraciones al programa Diario Rural el Ing. Agr. Hernán Zorrilla hizo referencia a las dificultades que enfrenta el sector, algunos indicadores de esas dificultades, el desánimo de los productores y la falta de señales positivas por parte de las autoridades. No solo “no tenemos señales buenas”, sino que la atención de los gobernantes “están puestas en otro lado”, dijo.

El Ing. Agr. Hernán Zorrilla dijo que es “realmente preocupante el clima” que presentó setiembre, una “época en que todos esperábamos trabajar a full porque estamos en fecha de siembra, pero no se ha podido iniciar” la misma “en ningún lugar del país, ni siquiera se iniciaron los trabajos de preparación”. “Es muy poquito el trabajo de glifosato que se ha podido hacer” y “prácticamente no se ven los tractores trabajando en las chacras”, agregó.

Estamos en una época en que si el tiempo afloja vamos a poder estar trabajando en las chacras, pero esta semana ha sido imposible”, añadió.

El atraso en la siembra “es una de las preocupaciones” de los arroceros que “normalmente intentamos hacer un inicio de siembra en setiembre pero eso va a ser difícil porque ya estamos sobre octubre y no ha habido condiciones”.

SIN SEÑALES Y MUCHO DESÁNIMO.

Zorrilla dijo que la semana pasada hubo una reunión “con la regional de Treinta y Tres tratando de juntarnos y darnos ánimo” porque “esta nueva zafra se viene con una importante caída de área y no apareció ningún tipo de señal que pueda dar impulso a los productores”.

Hay sí “un gran desánimo” y “de los últimos tiempos es el más fuerte que hemos sentido” porque “se esperan otras señales para que se pueda hacer una cuenta diferente, pero cada señal que recibimos no es buena sino que es mala” respecto a los costos que en lugar de ser abatidos vemos que “vamos a tener una zafra en que vamos a subir el costo con respecto al año pasado”.

El sector observa que “hay una serie de rubros que está apareciendo un poco más altos que el año pasado y esa situación va a pegar directamente sobre el cultivo. Las señales que tenemos es que no tendremos un país barato sino que va a ser un país caro, y desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) no tenemos señales buenas, sino de que las miras están puestas en otro lado”, lamentó.

Todos creemos en los planes sociales y estamos totalmente de acuerdo pero también creemos que el MGAP tiene que tener otra forma de relacionarse con el sector productivo. Eso es lo que se siente y escucha en todas las reuniones que tenemos”, indicó.

CADA VEZ MENOS PRODUCTORES.

El Ing. Zorrilla subrayó que los productores “dependemos de nosotros mismos con las condiciones cada vez más fundamentales de buenas condiciones de siembra que por el momento no se nos están dando en la faz climática”.

El cultivo de arroz es un cultivo muy particular donde el ánimo juega un papel fundamental, hay que tener las fuerzas a full más allá de las dificultades para meter hacia adelante, pero eso preocupa realmente porque basta juntarse un puñado de arroceros para ver cómo es la situación”.

Uruguay tiene poco más de 500 productores arroceros y el número viene bajando en forma bastante preocupante. “Éramos 580 y ahora creo que el número es de 530, va bajando el número de productores y va subiendo el área por productor porque es la forma que se encontró de abatir un poco los costos”.

Otro indicador preocupante es que “año a año cae la mano de obra por hectárea”, y eso es consecuencia “de la baja de la actividad, son las medidas que uno puede ir tomando como forma de encontrar alguna salida a esta situación”, lamentó.

LOS FONDOS ARROCEROS, LA DEUDA DE LOS PRODUCTORES.

También se refirió a la deuda por los Fondos Arroceros. “Tenemos que ser muy claros en las cuentas”, dijo, y explicó que “quien ve de lejos” los números “puede no ver lo que está sucediendo” en el interior del sector.

En la última zafra el arroz aportó ingresos por U$S 500 millones, de pronto hasta subió porque tuvo una zafra de más volumen, entonces esa situación parecería mostrar que la situación no es compleja, pero las cuentas para adentro no dan y esto va de la mano de los Fondos Arroceros”.

Precisó que “los Fondos Arroceros son deudas de los productores en las que el gobierno da una vía para que se pueda hacer un fideicomiso y que venga un banco que ponga la plata y los productores que ponen el respaldo de eso hipotecando por varios años sus ingresos. El Fondo no termina pesando como una deuda directa sino como una deuda del sector y a veces uno no llega a medir lo que significa ese endeudamiento vía Fondo Arrocero”, explicó.

En marzo de este año entraron prácticamente U$S 60 millones al sector y no se vieron. Entraron y fueron sólo a cubrir las necesidades de los productores para que pudieran seguir, y es el cuarto Fondo Arrocero” al que se accede.

Se nos ofreció hacer un quinto Fondo pero se contestó que el sector no está en condiciones de soportar más endeudamiento porque estamos pagando el tercer y cuarto Fondo Arrocero”, precisó Zorrilla.

No terminamos de pagar el tercero, estamos por empezar a pagar el cuarto y un quinto fondo sería una situación irresponsable en cuanto no haya un cambio en la macroeconomía”, dijo.

CAMBIAR DE VARIEDAD TIENE EFECTO EN EL MERCADO.

El atraso en el inicio de los trabajos en las chacras puede tener como consecuencia el cambio de variedades. “Llegar en una época tardía puede generar el cambio de variedades optando por variedades que se adapten mejor a las siembras tardías como es el caso particular del INIA Tacuarí” que “se acomoda a siembras tardías” debido a que “tiene un ciclo más corto”.

Pero cambiar la variedad implica afectación de los mercados, advirtió. El arroz INIA Tacuarí “tiene un mercado particular” en Perú “que tiene un sobreprecio que se está renegociando porque por ese sobreprecio varios productores se volcaron a esta variedad logrando volúmenes mayores a los que se pueden colocar en Perú, entonces también sería deseable que no haya un traspaso grande de variedades para que no tengamos una acumulación mayor al mercado que tenemos para cada variedad”, explicó.

CAÍDA DEL ÁREA REPECTURE EN EL TRANSPORTE.

Por otra parte el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) Alfredo Lago dijo a radio El Espectador que este año el área de siembra del grano se ubicará en el entorno de las 150.000 hectáreas, esto es 10 % menos que la zafra 16/17. La caída del área se debe a los altos costos de la producción.

Nunca en la historia del Uruguay cayó tanto el área de arroz”, dijo Lago.

Antonio Álvarez, integrante de la Cooperativa de Transportistas Unidos de Young, dijo que en la medida en que caiga la producción se afecta el transporte que es “un eslabón importante en la cadena productiva del país”.

Añadió que el transporte es afectado negativamente por la reducción en el área, lo que se suma al precio del combustible que los transportistas deben enfrentar.

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