22 de Setiembre de 2017
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Agricultura 12 de Setiembre de 2017

La ARU cuestionó falta de competitividad y el protocolo con China

Para la ARU la “evolución de costos y rentabilidades” es negativa para el sector agrícola debido al “atraso cambiario”, los “costos energéticos” que son “muy altos” y están “desfasados de la región” y por ende favorece a los países competidores directos de Uruguay en el comercio internacional.

Agricultura 12 de Setiembre de 2017

La ARU cuestionó falta de competitividad y el protocolo con China

Para la ARU la “evolución de costos y rentabilidades” es negativa para el sector agrícola debido al “atraso cambiario”, los “costos energéticos” que son “muy altos” y están “desfasados de la región” y por ende favorece a los países competidores directos de Uruguay en el comercio internacional.

 Montevideo – TodoElCampo – La Asociación Rural del Uruguay emitió un comunicado referente a la situación del sector agrícola. En el texto de tres páginas la institución menciona los problemas más inmediatos de la agricultura que pasan por la pérdida de competitividad causada por el atraso cambiario y los costos energéticos; el atraso en la aprobación de eventos transgénicos con las dificultades que ello genera; las exigencias del protocolo firmado con China que agrega costos; y la política de cuidado del medio ambiente que impulsan las autoridades sin lograr los objetivos buscados.

En el texto la Asociación Rural del Uruguay (ARU) señala que “en los últimos años” el sector agrícola ha sufrido “una significativa pérdida de competitividad” que ha provocado una “importante” caída en los “ingresos para la economía” del país.

Además en el “futuro cercano no se visualiza” una “recuperación de los precios de los granos” y de no tomarse “medidas urgentes, el deterioro continuará desmotivando la inversión y provocando un retroceso en las fronteras agrícolas, dejando a las zonas alejadas de los puertos fuera del rubro, provocando una disminución de las áreas sembradas, marginando a productores y reduciendo considerablemente las fuentes de trabajo”.

Esa situación obedece a “múltiples factores” que la ARU menciona dividiéndolos en los siguientes puntos: la evolución de costos y rentabilidades; la no aprobación de nuevos eventos transgénicos; protocolo de exportación de soja a China; y el cuidado del medio ambiente.

EVOLUCIÓN DE COSTOS Y RENTABILIDADES.

Para la ARU la “evolución de costos y rentabilidades” es negativa para el sector agrícola debido al “atraso cambiario”, los “costos energéticos” que son “muy altos” y están “desfasados de la región” y por ende favorece a los países competidores directos de Uruguay en el comercio internacional.

El “tema insumo afecta tanto en la producción directa en el campo, como en los fletes y también en la fase industrial de los distintos procesamientos. Si bien ha habido una disminución de los costos del gas-oíl este ha sido absolutamente insuficiente”, afirma el comunicado.

Las políticas mencionadas “provocan que cultivos tradicionales” como el trigo y el arroz “se realicen en el umbral de la relación costo beneficio, con un altísimo riesgo en el resultado económico lo que ha determinado varias zafras a pérdida”.

Cada año se siembra menos área”, advierte; “en el caso de la soja, en la última zafra se logró una producción record, pero la rentabilidad final fue apenas positiva”, expresa, y advierte con “con un año climático promedio los números hubieran sido rojos”.

Otro ítem que afecta la competitividad es “la incidencia del costo del combustible en el transporte de carga carretero” que “determina que aquellas zonas más alejadas de los puertos queden fuera del negocio agrícola, impactando directamente en puestos de trabajo genuinos”.

NO APROBACIÓN DE NUEVOS EVENTOS TRANSGÉNICOS.

La ARU cuestiona que no se hayan aproado “por el gabinete de Bio-seguridad los eventos genéticamente modificados cuya evaluación finalizó sin argumentos científicamente comprobables para oponerse a los mismos” con lo cual “se están vulnerando los derechos del productor en particular y del sector en general, al rezagarlo con respecto a la región y al mundo en la disponibilidad de tecnología actualizada y de alto impacto (sanidad, potencial de rendimiento y calidad entre otros)”.

Ese “rezago tecnológico” no permite “controlar de manera más efectiva malezas cuarentenarias en el protocolo suscripto con China para la exportación de soja (tutía, cepa, abrojo) y otras de difícil control como son el Amaranthus Palmeri y la coniza (carnicera)”.

Otro efecto de ese “rezago” es que se da “una mayor presión de agroquímicos sobre los cultivos, con el consiguiente impacto negativo en el medio ambiente”.

Sin embargo la no aprobación de los eventos transgénicos no impide que ingresen al país “como grano para consumo animal” porque “se encuentran aprobados en la región”.

PROTOCOLO PARA LA EXPORTACIÓN DE SOJA A CHINA.

En el análisis de la ARU no faltó la crítica al protocolo de ausencias de malezas cuarentenarias en la exportación de soja con destino China.

Es un protocolo “difícilmente realizable” que además “le ha provocado al productor un desmedido aumento de costos”.

También en muchos casos, se ha aumentado la distancia a puerto desde las chacras, debido a los lugares donde se encuentran los puntos de toma de muestras”, indica el texto.

Como solución la ARU propone renegociar “el límite de malezas cuarentenarias a situaciones lógicas, para el próximo protocolo”.

CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE.

Respecto al cuidado del medio ambiente la Asociación afirma que “las buenas prácticas agrícolas como son la siembra directa y la utilización de bio-tecnología de última generación, entre otras, minimizan los riesgos de erosión y disminuyen el uso de insecticidas y herbicidas”.

Por otra parte señala “las políticas” del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca sobre este tema “no tienen el efecto buscado” pero sí “provocan al productor una rigidez inadecuada en su toma de decisiones”.

La “nueva reglamentación” para las aplicaciones de agroquímicos genera “preocupación” en la ARU porque no tendrían “el efecto que perseguimos todas las partes”.

Por el contrario la ARU entiende que “se van a encarecer las aplicaciones profesionales y que van a disminuir los equipos que cumplan con la nueva normativa”.

Esa situación puede derivar en el “aumento de la informalidad del sector y por consiguiente con un efecto contrario al buscado”.

La solución al tema pasa por “la capacitación y la periódica actualización de los aplicadores profesionales y los responsables de las empresas que brindan este servicio”, expresa el comunicado.

Por último la ARU reafirma la “construcción” de la “convivencia entre distintos rubros productivos, con normas precisas a partir de las cuales surjan obligaciones para todas las partes que eviten situaciones como la vivida por los apicultores de Salto” que sufrieron la muerte de abejas debido a aplicaciones.

Demonizar” productores o sistemas de producción “a partir de su tamaño” es un “facilismo” que “suele obedecer a razones ideológicas que en nada contribuyen a construir el país productivo del que todos dependemos”, concluye.

LA ASOCIACIÓN RURAL DEL URUGUAY.

La ARU fue fundada en 1871 lo que la hace la institución más antigua del país en el rubro agropecuario.

Su objeto es la defensa y el fomento de la producción agraria e industrias complementarias y derivadas, la promoción de los trabajadores rurales en todos los planos humanos, éticos, culturales y económicos.

Su actual presidente es el Dr. Vet. Pablo Zerbino Vanrell.

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