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Actualidad 15 de Enero de 2014

¿Frigoríficos vs productores? El problema está en las políticas públicas

Peyrou: "Tenemos que buscar la sana competencia industrial que nos asegure que la industria no se queda con rentas extraordinarias y el precio del ganado debería ser la resta del precio internacional menos los costos industriales".

Actualidad 15 de Enero de 2014

¿Frigoríficos vs productores? El problema está en las políticas públicas

Peyrou: "Tenemos que buscar la sana competencia industrial que nos asegure que la industria no se queda con rentas extraordinarias y el precio del ganado debería ser la resta del precio internacional menos los costos industriales".

Montevideo-Ing. Juan Peyrou/TodoElCampo – Empezó el año y la primer semana de faena de haciendas vacunas fue la más baja en una década. El presidente de la República, José Mujica, opinó sobre este tema, desdiciéndose luego de afirmar que la industria frigorífica se había puesto de acuerdo para bajar los precios de las haciendas gordas.

En primera instancia pensé que el mismo estaba generando ambiente para hacer una intervención en el mercado, pero luego confirmó que estaba desinformado sobre lo que en realidad sucedía, pese a que había arriesgado la idea de la creación de un frigorífico nacional, cosa que desde algunos sectores de su partido han alentado desde siempre.

Este camino el país ya lo transitó, lo sufrió y padeció cosechando entre otras cosas baja producción, baja inversión, atraso y pobreza. Eso es, generalmente, lo que se cosecha cuando se hacen intervenciones.

El país tuvo y tiene una historia muy rica en intervenciones que no terminaron bien; en el sector de las haciendas gordas aparentemente el problema es por los bajos precios que está recibiendo el productor que andaría en un 20 % por debajo de lo que se estuvo recibiendo hace 7 a 8 meses.

La industria cuando faena ganado lo hace con destino a la exportación y ahí se encuentra con competidores de distintas partes del mundo, casos concretos de Brasil y Australia; mirando lo que esos países pagan por la materia prima nos puede estar diciendo mucho de la competitividad que tiene la industria. Si nuestra industria paga más por el precio del ganado que Brasil y Australia va a tener dificultades para competir con esos países en los  mercados de destino.

Esto no quiere decir que necesariamente Uruguay deba estar con los precios por debajo de esos países para ser competitivo. Hay otros factores que juegan y que si nosotros los desarrollamos  y profundizamos podemos llegar a obtener mejores precios que esos países.

Durante varios meses tuvimos precios 20 % por encima de Australia, hoy todavía estamos algo por encima de ellos y levemente por debajo del precio de Brasil, eso no se da como consecuencia de nuestra competitividad sistémica, sino que fue consecuencia de un desbalance del mercado de haciendas que hizo que la industria debiera salir a arrancarse los dientes a través de la materia prima soportando resultados operativos negativos y hoy ha dicho basta, señalando que no puede seguir produciendo a pérdida.

Igualmente tenemos precios superiores que Australia y algo inferiores que Brasil, aquí hay dos valores, el mercado de la carne y el del mercado de la hacienda, que están conectados pero que son distintos y pueden tener diferencias.

LOS DOS EXTREMOS DEL PRECIO DEL GANADO.

En el marcado del ganado el precio debería moverse entre dos extremos, el piso que debería ser la exportación en pie y el techo que debería ser el precio internacional y la competencia industrial.

Quien impida, entorpezca o dificulte la exportación del ganado en pie lo que hace es bajar el nivel de ese piso, por otro lado en el precio internacional de la carne tenemos que extraer el costo industrial (mano de obra, energía, fletes, etc.) que es el que marca que podemos tener mejores precios que Australia y Brasil, toda la falta de competitividad pega en el sector exportador que es quien la absorbe.

LA “FIESTA” LA PAGA EL SECTOR EXPORTADOR.

Cuando asistimos a esta fiesta que organiza el gobierno con los Consejos de Salarios, con salarios al alza cuando la economía dice que no se puede subir más, cuando el mercado internacional da señales muy claras de que no se está en el mismo negocio, toda esa fiesta organizada por la demagogia del año electoral la paga del primer al último peso el sector exportador.

Cuando suben el precio de la energía, del combustible, de los fletes, cada peso más que recibe el funcionario de Ancap, de Ute, de la empresa de transportes, todo eso lo paga el exportador. No hay otra fuente de recursos para pagar esos gastos, siempre y cuando estén por encima de la productividad real de ese trabajador.

En el largo plazo lo que tenemos que buscar es una sana competencia industrial que nos asegure que la industria no se queda con rentas extraordinarias y el precio del ganado debería ser la resta de ese precio internacional menos los costos industriales, ahí se debería situar la problemática del productor uruguayo y del exportador en general.

¿Cuál debería ser su preocupación? Pues en políticas propias, invertir en pasturas, genética, asistencia técnica, desarrollarse y asociarse.

En materia de políticas públicas el productor debería preocuparse que en todas esas intervenciones del gobierno no haya un tejido adiposo, que Ute cobre la energía al mismo precio que los competidores, que Ancap cobre el combustible al mismo precio que los competidores, que los salarios nuestros fueran tan productivos como los de nuestros competidores.

DESVÍO DE LA ATENCIÓN.

El Dr. Alfredo Fratti, presidente del Incac, señalaba hace unos días que los productores se enojan con el gobierno y no lo hacen con los frigoríficos mostrando una adviesa intención de desviar la atención y de que los productores desconfíen de la industria señalándola como que hay distorsiones y no centren su atención en esta maraña de problemas que generan las malas políticas públicas que le han ido poniendo al sector productor por delante.

En el sector cárnico es donde esto es más evidente ya que en la agricultura este tema no tiene la relevancia que debería tener en la discusión nacional porque la soja se pagó entre US$ 50 y US$ 600 y bancó cualquier cosa, el maíz entre US$ 250 y US$ 270, el trigo a US$ 300.

En la ganadería nadie aceptó eso, se fue quedando para atrás y uno de los problemas graves hoy es la falta de ganado para faena, eso es consecuencia de un cambio en el comportamiento del sector que durante 16 años mostró un crecimiento extraordinario y luego lo revirtió.

NOS ESTÁN SOCAVANDO LAS BASES DEL SECTOR GANADERO.

Durante la década del 90 se observó el momento de mayor dinamismo de la ganadería que contrastaban con los peores precios de las haciendas. Si nosotros ponemos una secuencia de precios en dólares nos vamos a encontrar con los valores más bajos, y allí hay crecimiento de la inversión, de la producción, de los entores, de las exportaciones debido a la confianza que generaba el sector donde la gente pensó que si invertía nadie le iba a robar la ganancia, nadie le iba a meter la mano en el bolsillo como dijo el presidente Mujica en el Conrad.

Pero contrariamente a lo dicho por el presidente, no fue así, no se cumplió con eso, se dio vuelta la cosa y el sector cárnico se entró a reducir. Ahora tenemos una gran oferta de terneros que era lo ambicionado y tenemos por delante un gran problema, ya que nos están socavando las bases del sector ganadero.

LA SOJA AMENAZADA.

Desgraciadamente creo que vamos a asistir al fin de la expansión de la agricultura porque los precios no están acompañando tampoco, ya que el costo del flete desde el noreste para poner el grano en Nueva Palmira era de US$ 80. En esa zona del país al productor la soja le va a significar US$ 340 y a ese precio ya deja de ser atractivo compitiendo con otros rubros que la pueden complicar, quizás no se retraiga pero seguramente dejará de crecer a las tasas en que venía.

Ubiquémonos donde están los problemas, no nos dejemos encandilar con problemas que no han sido probados como echarle siempre la culpa a los frigoríficos cuando se han hecho varios estudios que no han demostrado ninguna distorsión ahí.

La preocupación de los productores debe estar en las políticas públicas que son las que están socavando la competitividad del país que es el sector exportador y por antonomasia es el sector agropecuario.

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