19 de Julio de 2018
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Actualidad 10 de Febrero de 2014

Falta iniciativa gubernamental para favorecen la competitividad

Juan Peyrou: Nuestros principales competidores están ejecutando medidas que mejoran su competitividad, pero nada sucede en Uruguay cuya inflación se come nuestra escasa competitividad.

Actualidad 10 de Febrero de 2014

Falta iniciativa gubernamental para favorecen la competitividad

Juan Peyrou: Nuestros principales competidores están ejecutando medidas que mejoran su competitividad, pero nada sucede en Uruguay cuya inflación se come nuestra escasa competitividad.

Montevideo-Ing. Juan Peyrou/TodoElCampo – Sin ninguna duda que uno de los tema de los últimos día lo constituye los indicadores de la inflación que se acerca al 10 % y que la sociedad uruguaya no termina de entender bien.

Esto es la muestra de la continuidad de la fiesta interminable que estamos viviendo, con una política salarial bastante irresponsable por parte del gobierno y fundamentalmente del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social alentando un aumento desaforado de los salarios con un objetivo notoriamente electoralista para asegurarse la votación en los próximos comicios.

Acto seguido nos encontramos con que la inflación ha tenido un notorio empuje casi record en los últimos años y que nos está diciendo que aumentaron los salarios y los productos internamente siguieron la misma evolución, por lo que el aumento de los salarios tiende a perder efecto.

¿Los precios aumentaron todos iguales? Ahí empiezan a aparecer diferencias. Aquellos precios que no compiten en el exterior fueron los que subieron más y si bien el tipo de cambio mejoró, hoy un novillo vale en pesos lo mismo que hace un año, pero los costos han subido 10 %.

Donde más pega este desfasaje es en la competitividad. Si bien importa que el salario se deteriore lo relevante e importante en nuestra economía es la competitividad, y los titulares de prensa señalan que la inflación se comió parte del aumento salarial, pero peor aún es que esa inflación se come la escasa competitividad que el país tiene, y lo que es más grave es que no se percibe ninguna señal clara del gobierno ante este tema.

Recorriendo el interior del país se me vino a la cabeza la ausencia de asumir responsabilidades de parte de las distintas carteras del gobierno. Por ejemplo el Ministerio de Transportes y Obras Públicas ante la situación de la infraestructura vial debería rendir cuentas y presentar ante la sociedad su punto de vista, cuánto ha gastado, cuántos kilómetros han hecho y arreglado, qué piensa hacer de futuro, cómo piensa resolver el tema de la carencia y crisis de la infraestructura, qué inversiones se van a hacer, cómo se van a priorizar, cuáles van a ser los lineamientos que van a definir las inversiones, algo que la sociedad pueda palpar, hemos asistido al más absoluto desprecio del problema, ignorancia hacia las necesidades de la gente.

Vemos que las prioridades están puestas en otro lado, como el tema Pluna, el despacho del ministro. Nadie habla de que el Ministerio de Transportes y Obras Públicas no da ninguna señal en el tema infraestructura.

Tampoco vemos ninguna señal en el tema desmonopolización de servicios. La semana pasada leíamos un titular de prensa que señalaba que las empresas públicas perdieron este año US$ 350 millones, corrieron una carrera solos y salieron segundos.

Uno no puede entender como un servicio monopólico pueda perder esa cantidad de dinero, donde aparentemente la lista la encabeza Antel  y ahí habría que salir a preguntar por qué perdiendo tanto dinero hace las promociones de esos artistas que vienen a actuar aquí cuando no tiene recursos para financiar esa fiestitas.

En los combustibles tampoco hemos visto ninguna señal. No se vislumbra que algún día se pueda importar combustible de forma de alinear los precios internos con los del mundo, nadie habla de ese tema.

Nosotros siempre estamos oteando el horizonte para ver cómo se comportan los precios en el mercado internacional y si bien es cierto que por el lado de la industria láctea las perspectivas son buenas y alentadoras, la carne parece acompañar con valores de US$ 4.000 la tonelada, pero los granos empiezan a mostrar una caída bastante sostenida con US$ 100 menos que el año pasado por la soja. Eso nos está diciendo que el financiador de la fiesta que es el exterior nos va a ir cerrando de a poquito la canilla; esa es la gran preocupación.

Este es un problema nuestro, hecho en casa, estamos viendo como en todos los países la competitividad viene mejorando. Con nuestros competidores ocurre eso: es el caso de Brasil y Argentina, éste último se animó a tocar su tipo de cambio; Australia y Nueva Zelanda que están atravesando momentos climáticos complejos sus gobiernos tomaron medidas para defender su competitividad; nada de eso pasa en Uruguay a pesar de que ese ha sido el tema por estos días, al cual no se le da la real trascendencia que el mismo tiene.

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