29 de Mayo de 2017
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Actualidad 02 de Setiembre de 2015

Ya se fue el balde. ¿se irá la cadena?

"Resulta que había sido el día del niño y la empresa le regaló a cada uno de sus funcionarios un presente para sus hijos. Dicho presente no fue del agrado de los sindicalistas y bajaron al 50 % el rendimiento de la planta"

Actualidad 02 de Setiembre de 2015

Ya se fue el balde. ¿se irá la cadena?

"Resulta que había sido el día del niño y la empresa le regaló a cada uno de sus funcionarios un presente para sus hijos. Dicho presente no fue del agrado de los sindicalistas y bajaron al 50 % el rendimiento de la planta"

Montevideo. Horacio Jaume/TodoElCampo- No soy ningún estudioso del sindicalismo uruguayo ni pretendo serlo. Sí sé, como cualquier ciudadano común, quienes fueron sus fundadores. Cuáles fueron sus logros, qué papel jugaron para tener una sociedad más justa y equilibrada.

Sería tonto pensar que sin su trabajo y dedicación se hubiese podido evolucionar. El propio respeto nace cuando quien escribe, antes de analizar la actual realidad, está tratando de justificar para no  manchar ni lastimar aquellos hombres que seriamente y valientemente hicieron  que el sector obrero obtuviese justas reivindicaciones (Pepe D´Elia).

Pero  como todo en la vida las herramientas mal usadas producen daño o lo que es peor desprestigian y deterioran una buena imagen perjudicando su credibilidad. En los últimos años el poder sindical ha crecido de tal manera que ya se asustan muchos de los que militaban y defendían. La fuerza política que los cobijó durante muchos años se ve "embretada" en situaciones inexplicables.

Los sindicatos han crecido económicamente por una afluencia masiva, muchas veces producto del propio poder que actualmente ostentan.  El sindicalista se mezcla con la política y eso impide un correcto funcionamiento. No se logra desprender de determinadas cosas que terminan condicionando su forma de actuar, e inclinando la balanza hacia un lado.

Esto ha ido en aumento  hasta terminar en cosas insospechadas que superan la capacidad de asombro. Días atrás la empresa Tres Arroyos la cual es propietaria de un frigorífico avícola, el más grande del país que se encuentra actualmente en el negocio vinculado a Venezuela, le toco vivir algo realmente poco creíble. En la planta de faena corre una cadena que transporta los pollos, cada eslabón lleva dos pollos; en determinado momento dicha cadena comenzó  a trasportar un pollo por gancho o sea que el rendimiento de la fábrica bajo un 50 %. El dueño que se encontraba en planta, que es un industrial argentino de larga data en el rubro, fue informado inmediatamente  y se trasladó al lugar de faena.

La firma Tres Arroyos cumple con todos los requisitos, está al día con sus obligaciones y resulta que había sido el día del niño y la empresa sensible a dicha fecha le regaló a cada uno de sus funcionarios un presente para sus hijos. Lo increíble es que dicho presente no fue del agrado de los sindicalistas y no tuvieron mejor forma de expresar su disgusto que comenzar a bajar al 50 % el rendimiento de la industria.

Joaquín De Gracia dueño de la empresa, se ve sorprendido por el hecho, comunicando que nunca le había tocado vivir una situación como esa y que lo que iba hacer era parar definitivamente para cerrar las puertas de Tres Arroyos. Esto motivó que el gusto de los sindicalistas se modificara y volviese todo a la normalidad.

¿Cuál será el próximo episodio?

 

Foto: El País

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