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Actualidad 30 de Enero de 2014

Uruguay tiene que jugar en todas las canchas con reserva e inteligencia

Pérez del Castillo: "No podemos dejar de negociar bilateralmente con India, China, EEUU, Rusia, que ya están negociando bajo ese régimen, mientras nosotros estamos de brazos cruzados esperando que el Mercosur se ponga de acuerdo".

Actualidad 30 de Enero de 2014

Uruguay tiene que jugar en todas las canchas con reserva e inteligencia

Pérez del Castillo: "No podemos dejar de negociar bilateralmente con India, China, EEUU, Rusia, que ya están negociando bajo ese régimen, mientras nosotros estamos de brazos cruzados esperando que el Mercosur se ponga de acuerdo".

Montevideo/TodoElCampo – Carlos Pérez del Castillo es el presidente de la Junta del Consorcio del CGIAR y asesor especial del presidente de la Republica para negociaciones internacionales. Recientemente visitó el programa Diario Rural* y en una enriquecedora entrevista realizada por Horacio Jaume y el Ing. Juan Peyrou se concretó una charla en la que Pérez del Castillo se refirió sobre el concepto de diplomacia, sus exponentes nacionales en la Organización Mundial del Comercio (OMC), la región y su futuro, y el comercio a nivel mundial.

Pérez del Castillo  también ejerció cargos importantes como socio principal y director general de CPC Consultora Internacional, fue candidato uruguayo a director general de la OMC, representante permanente ante las Naciones Unidas (Onu), OMC y otros organismos internacionales en Ginebra (Suiza).

También fue presidente del Consejo General de la OMC y fue vice ministro de Relaciones Exteriores. Se desempeña como secretario permanente del Sela (Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe), director general de Asuntos Económicos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, principal negociador en agricultura durante la Ronda Uruguay del Gatt (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio); coordinar del Mercosur en las negociaciones del Alca (Área de Libre Comercio de las Américas); coordinador del Programa de Relaciones Internacionales de Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), economista principal de la Unctad (Conferencia de las Naciones Unidas Sobre Comercio y Desarrollo).

Sin dudas que con todo ese prontuario, las siguientes líneas serán de mucho interés para todos los lectores.

Horacio Jaume (HJ): ¿Cómo definirías la diplomacia?

Carlos Pérez del Castillo (CPC): La diplomacia es una herramienta fundamental para lograr algunos objetivos que nosotros tenemos. Los conflictos internacionales los solucionan los diplomáticos económicos, que tienen que tener una formación especial. Somos los facilitadores para que los empresarios puedan vender, negociando, realizar reglamentaciones.

Hay que tener en cuenta que Uruguay es un país chico que no puede imponer a nivel internacional los objetivos de desarrollo que tenga. Entonces lo que tiene que hacer el diplomático es manejar las diferentes opciones que se le abre al mundo y ver cuáles son las que nos convienen más. Es un trabajo de análisis y conocimiento. Al ser un país pequeño, en algunos aspectos se nos escucha más. Primero porque somos defensores de un sistema multilateral, ya que no tenemos grande ambiciones laterales, y segundo porque somos quienes traemos las soluciones a divergencias que existen entre ciertos países.

HJ: En este mundo de los negocios, nuestros ejecutivos, ¿tienen buena presencia?

CPC: El diplomático negociador uruguayo siempre tuvo buena presencia, primero porque es defensor del consenso, multilateralismo, del que no se nos vea a nosotros como un país que impone sus intereses, sino que propone muchas iniciativas. Por la OMC han pasado individuos como Lacarte Muró (diplomático y político uruguayo), el único embajador que tiene una sala dedicada. Es decir que nuestro país, siempre ha peleado por encima de su peso en materia de negociaciones externas.

En la OMC hay negociaciones globales donde se reúnen 259 miembros, pero las verdaderas decisiones se toman en un grupo mucho más pequeño, que se reconoce como el “Green Room” (Sala Verde), que es la oficina del director, donde por las noches se encuentran no más de 20 representantes de algunos gobiernos y Uruguay hasta no hace mucho tiempo estuvo presente. Porque tenía algo para contribuir por todas las razones que hemos manejado.

HJ: ¿Hasta dónde se puede ir siendo un país pequeño?, con poco peso que puede sugerir, pero no imponer.

CPC: Muchas veces es muy difícil para países muy grandes, con posiciones muy sólidas, traer soluciones de convergencia. Ese es nuestro rol, el que hemos cumplido, como también hemos ocupado otras posiciones, como el de presidir los órganos de la OMC, yo fui presidente del concejo general de la OMC.

HJ: ¿Cómo se negocia?, ¿es un pico a pico por fuera?

CPC: Las negociaciones en general son globales, pero se van llevando a cabo en ámbitos particulares. Un día se negocia la posición agrícola, donde quedan muy claras las posiciones de cada uno, y al otro día se discuten los bienes industriales donde todos dejan en claro su posición. Así se sigue por cada tema, finalmente de ahí surge un paquete de diferentes posiciones, de unos que quieren más, otros que quieren menos, y ahí le corresponde al presidente o el director general salir con un paquete que contemple los intereses de todos en forma equilibrada. Este tipo de negociaciones cada día son más difíciles, ya que son 159 países con posiciones distintas.

“URUGUAY DEBE JUGAR EN TODAS LAS CANCHAS”.

Juan Peyrou (JP): Dentro del Mercosur, ¿hasta dónde podemos ir?, y ¿cuáles serían las represarías de nuestros socios, por llamarlo de alguna manera, si nosotros tomamos un camino más autónomo?

CPC: Yo creo que Uruguay tiene que jugar en todas las canchas. En la bilateral, regional y multilateral. No nos podemos dar el lujo de decir más y mejor Mercosur solamente. Tenemos que hacerlo con inteligencia, reserva y en estos momentos es verdad que el multilateralismo nos está dando muy poco, en materia de apertura agrícola por ejemplo, pero sólo en tal marco vamos a conseguir resultados.

El Mercosur nos está poniendo trabas para conseguir nuestros objetivos de desarrollo. Una de las posibilidades que teníamos era negociar conjuntamente los países del bloque con terceros, sin embargo en los últimos años ni Brasil ni Argentina se han prestado a realizar negociaciones. Hoy en día Argentina sigue opuesta a este tipo de negociaciones, sin embargo Brasil ha cambiado. Lo que nos va a dar la negociación con la UE (Unión Europea) es Brasil, porque su sector privado ha dicho “ya no va más”. Yo creo que Brasil es el que va a dar el primer paso y nosotros vamos a acompañar.

Nosotros no podemos dejar de negociar bilateralmente con India, China, EEUU, Rusia, que ya están negociando bajo ese régimen, mientras nosotros estamos de brazos cruzados esperando que los cuatros países del Mercosur se pongan de acuerdo.

Teníamos nosotros una teoría, la de negociar a diferentes velocidades, como hicimos con México, que nuestro país llegó a un acuerdo de libre comercio antes que los demás. Pero eso no quita que nosotros no tengamos que estar golpeando otras puertas, siendo conscientes que como país chico no hay una cola afuera que quiera negociar con nosotros. En este momento el bloque no funciona, la mayoría de los países están violando todas las reglas que tienen que ver con su funcionamiento y su arquitectura, nadie dice nada y nadie pide permiso. Igualmente yo seguiría con el Mercosur, ni se me ocurriría irme ni plantearme una situación como la que tiene Chile.

HJ: ¿En qué sustentaba la posición Brasil para mantenerse en ese no?

CPC: Brasil y Argentina son países que tienen industrias y servicios, y sin dudas que un acuerdo de libre comercio con la UE nos darían concesiones en el tema agrícola. Ese  es básicamente el comercio que tenemos con Europa, pero iban a exigir reducciones arancelarias muy importantes en la industria, concesiones en materias de servicios, compras gubernamentales, propiedad intelectual. En una serie de temas que ninguno de los gigantes de Sudamérica estaban dispuestos a tomar en ese momento.

JP: Un punto que tocó Carlos que me parece relevante, rápidamente caracterizó un fenómeno que normalmente no se ve claro. Quienes tienen dificultades para alcanzar una apertura comercial, especialmente con los países desarrollados, son los sectores industriales de la región. ¿Por qué? Porque tienen un bajo nivel de competitividad. Son los que requieren un esfuerzo de la sociedad de pagar los bienes más caros que el resto del mundo para que ellos existan. Por el contrario el sector agropecuario, no todo pero su mayoría, es quien requiere la apertura, ¿por qué? Porque me van a dar acceso, aranceles más bajos, pero también, la competitividad del sector se fortalece por el acceso a precios internamente de bienes capitales, insumos y servicios más baratos. Toda la protección, por mínima que parezca, la paga el sector exportador, hasta el último peso. Entonces, para el secor exportador, que en Uruguay se llama agropecuario, éste tema es el más relevante que se tiene por delante. Explica gran parte del atraso cambiario, las dificultades que tenemos para exportat, para acceder a mercado, de llegar a tecnología. Quiero destacar la desconfianza que me da Brasil a mí, quien había sido en la década del ´90, cuando se negoció el Mercosur, quien había sido el mayor defensor de los aranceles externos altos para los sectores industriales, que explica el desastre automotriz de la región. Ahora esto de la UE es una buena noticia para Uruguay.

CPC: Es verdad, yo creo que tenemos que esperar los resultados. Hasta hace muy poco Brasil tenía una política de lo que le sirve a Brasil y no lo bueno para el Mercosur. Yo creo que el país norteño lo va a hacer y quizás lo ayude el estar acompañado por Uruguay y Paraguay en esta instancia.

“EL MERCOSUR NECESITA SINCERARSE”.

HJ: En ésta proyección de futuro, ¿ves esa apertura? ¿Ves un Mercosur fortaleciéndose o agonizante?

CPC: Yo creo que el bloque necesita un gran sinceramiento al más alto nivel político y no creo que en este momento estén las condiciones dadas para que ningún presidente de la región pueda asumir ese liderazgo para replantearse otro tipo de Mercosur. Creo que hay que dejarlo vivo, en este momento no cuestionarlo, pero si “agredirlo con nuestra indiferencia”. Sabiendo que en algún momento el bloque fue un instrumento que a nosotros nos sirvió, el 20 % de nuestras exportaciones sigue siendo hacia Brasil y quizás vayan a crecer aun más. Yo creo que en el momento oportuno, cuando cambien los presidentes, haya alguna iniciativa. El Mercosur  fue una apuesta muy ambiciosa dónde no se pensó como región, sino en la chacra de cada uno.

La industria cárnica uruguaya ha logrado un éxito de acceso muy importante que es Corea, que es uno de los mejores pagadores de carne. Cuando los uruguayos encaran ese mercado se encuentran con grandes dificultades de acceso. Nueva Zelanda y Australia tienen acuerdos de libre comercio y por ello nos llevan una enorme ventaja que desalienta a cualquiera. Simultáneamente la industria láctea que tiene una fuerte inserción regional en los mercados del Asia, pero las denuncias de los similares a las cárnicas. Eso nos obliga a trasladar el problema a la materia prima y terminar pagando la leche a precios más bajos. Hoy por suerte no está pasando eso porque Uruguay encuentra soluciones en otros mercados, pero la dinámica del mundo a futuro está allí, y por ello debemos tenerlos en cuenta.

JP: ¿Qué caminos ves tú como estrategias de diplomacia comercial?, ¿qué probabilidades de éxito le atribuirías? Y ¿qué plazos en un eventual abordaje de esos mercados?

CPC: No sólo tenemos que tener en cuenta nuestros objetivos, sino que al mismo tiempo en qué condiciones están compitiendo nuestros contendientes. Si tienen un acuerdo de libre comercio que les permite un acceso libre de aranceles, por ejemplo Nueva Zelanda y Australia con China, sin lugar a dudas que nuestra política en ese mercado tiene que ser de equiparar y negociar algo similar. Eso implica una negociación bilateral.

HJ: ¿Qué les puede interesar de nosotros? Porque como mercado no somos ninguna tentación.

CPC: Es verdad, pero les puede interesar hacer algún tipo de negociación en temas de servicios, inversiones que creen un antecedente a acuerdos que ellos tienen que hacer a nivel regional. Los acuerdos en su naturaleza son todos parecidos, y negociar con Uruguay puede ser más sencillo que negociar con el bloque en conjunto. Hoy por hoy podemos sentarnos a negociar gracias a nuestro nivel de seguridad alimentaria, y eso es tan importante como el acceso a los mercados.

Cuando vino la crisis de la volatilidad de los precios (2007, 2008) muchos países exportadores de arroz, por dar un ejemplo, reaccionaron imponiendo trabas y eso generó una gran desconfianza en el comercio internacional y llevó a políticas de autoabastecimiento. Hace dos meses estuve por China, ellos tienen una autosuficiencia del 98% en todos los alimentos, pero que esto para el 2025 va a bajar drásticamente a un 85 %. Van a tener que depender del comercio internacional. Hace 20 años, China era 70% rural, 30 % urbana, mientras que en la actualidad son 49 %  a 51 %. Yo miraría con optimismo el abastecimiento agropecuario de los mercados de Asia.

HJ: ¿Y a Europa cómo lo ves?

CPC: Yo creo que las políticas agrícolas comunes les están saliendo muy caras, que van a tener que hacer cambios. Ya lo están haciendo dando subsidios de forma distinta al pasado. Van a tener que achicar sus producciones y depender más del comercio internacional. El problema es que tenemos que estar muy atentos a todo esto, no podemos llegar tarde a competir por estos mercados.

JP: Las políticas comerciales eran dirigidas por EEUU y la UE, que tenían un sector industrial muy potente y competitivo basado en la innovación permanente que les generaba excedentes que les permitía subsidiar a la agricultura. Eso siempre nos dejó atrás a nosotros. Cuando emergen China e India, con estrategias absolutamente opuestas, logran imponerse. Bajo una leve innovación pero mano de obra con baja retribución, con alimentos baratos que se desprenden de políticas arancelarias nulas, cambia el mundo. En 15 o 20 años, sumieron a EEUU y Europa en una crisis.

Yendo puntualmente al tema de la carne, el acuerdo de la UE y Canadá, que va a significar una reducción de un 8 % o 10 % de la Cuota 48 y un eventual acuerdo de UE y EEUU, nos dejaría por fuera.

¿Qué instrumentos tiene Uruguay para contrarrestar ese problema?

CPC: Antes que nada hay que tener consciencia de que ese problema puede pasar. El mero objetivo de esa cuota era solucionar el problema entre la UE y EEUU. Pero como eso se consolidó en la OMC, Uruguay con inteligencia, al igual que Nueva Zelanda y Australia, pudo entrar en esa cuota. Pero aunque está, puede no usarse por parte de la UE. Si ella considera que en un acuerdo de libre comercio le está comprando la misma cantidad de carne a EEUU que lo hacía dentro de la Cuota 48, quizás no de las licencias.

JP: en el tratado del Mercosur con la UE, el primero pidió una cuota aproximadamente de 300.000 toneladas de carne. En primera instancia, el bloque del viejo continente accedería a 100.000…

CPC: Yo creo que en el acuerdo anterior, que fracasó, ya existía un cupo importante para nuestros países como parte de la negociación. Hoy en día no he visto las cifras de cupos para el Mercosur. La carne es un producto sensible para la UE y en la ronda de Doha ellos no iban a liberalizar aranceles. Por ello debían dar un 4% de su consumo adicional como una oferta en términos de cuota. Esto significaba un aumento muy importante en Cuota Hilton. La UE siempre manifestó que iban a dar lo mismo a nivel bilateral y multilateral.

JP: Creo que el país ha comprendido de qué se trata el comercio en los últimos 20 años. Aunque las autoridades del país dicen apostar a un desarrollo creciente, lo que se percibe es una parálisis absoluta. En la gestión anterior, del doctor Vázquez, dejó pasar la oportunidad de un tratado de libre comercio con EEUU.

CPC: Yo creo que hemos perdido rumbo, gravitación, Uruguay ya no integra la “Sala Verde” de la cual hablamos anteriormente. Antes los acuerdos se hacían más por razones políticas que económicas, sin embargo hoy en día el desvío de comercio que pueden generar esas preferencias arancelarias, India y UE- Japón y EEUU, son fundamentales. El hecho de que Nueva Zelanda y Australia ingresen a nivel arancelario nulo en China, con las cercanías geográficas que tienen, a nosotros nos ponen en una situación muy complicada. Tenemos que tener equipos de negociadores que estén dedicados a eso, en el día a día, tratando de llegar con algunas propuestas innovadoras. No sólo el Ministerio de Relaciones Exteriores, de Ganadería, Agricultura y Pesca, sino el comercio todo. Tenemos que estar mirando el escenario actual.

URUGUAY Y LA ALIANZA DEL PACÍFICO.

JP: ¿Qué ventajas nos puede traer la Alianza del Pacífico?, ¿hay posibilidades de ingresar?

CPC: Podemos ingresar como observadores, ya que con la mayoría de los países de Latinoamérica ya tenemos acuerdos. Repito, tenemos que actuar con reserva, inteligencia. No porque se ingrese en la Alianza del Pacífico, tenemos que irnos del Mercosur. Hay que explorar todas las canchas, pero no pretender saber de antemano el resultado. Me parece bien lo del Pacífico, no sé si va a dar grandes frutos, dependerá mucho de lo que Japón esté dispuesto a poner sobre la mesa. Si bien tengo entendido que pretenden poner sobre la mesa el 90 % de sus aranceles, ya han pedido exoneraciones en el sector del arroz, carne, azúcar.

TEMAS QUE DEBERÍAN ESTAR EN LA CAMPAÑA ELECTORAL.

HJ: ¿Existe el cuarto de al lado para nuestro país? Los intereses del país y los privados, ¿van de la mano?

CPC: El cuarto de al lado, es cuando los ministros o el canciller está negociando y en otra habitación están algunos industriales importantes del país que acompañan la comitiva y evalúan la situación. Yo creo que eso es muy útil, el sector privado se tiene que involucrar en todo esto. Funcionó en Uruguay en una época. No digo que las decisiones se tomaran sobre la base de lo que dijeran los empresarios, pero si eran referentes.

Yo creo que los intereses del país y de los privados sí van de la mano, pero deberían ir aún más.

JP: Hay sectores que se benefician de un acuerdo de libre comercio y otros se perjudican, tanto a nivel público -ejemplo Ancap y su monopolio-  como privados – industria automotriz brasileña-. De ahí puede venir la principal razón por la cual no hay ninguna iniciativa seria de apertura de comercio en el bloque.

CPC: Es ahí donde se necesita la política de un gobierno que tenga la visión global del asunto, costos- beneficios. Para aquellos que van a tener costos que le faciliten el camino, como periodos de desgravación, teniendo así tiempos para realizar los ajustes

JP: Sudamérica es un laboratorio muy probado de que si los sectores no se exponen crecientemente a la competencia, no hay aumento de competitividad. Toda la etapa de sustitución de importaciones es un intento de ganar competitividad que fracasó y que llevó al país al desastre. Terminemos con eso, aprendamos, demos los plazos que mencionó Carlos. Hay que ser razonables, abrir la puerta cada vez más.

Nos estamos acercando a un año electoral y me gustaría que estos temas puedan tener resonancia, que puedan ser debatidos, para que el interés nacional finalmente se imponga y que surja un nuevo lineamiento antes de que asuma el próximo gobierno y tome la posta. Tenemos que saber hacia dónde debemos ir, con objetividad y transparencia. Creo que hoy en día, ese debate no está en ningún lado.

 (*) Diario Rural, programa que se transmite de lunes a sábado por radio Rural de 05.30 a 08.30 horas, conduce Horacio Jaume.

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