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Lechería 19 de Diciembre de 2015

Una vaca que enferma, "nunca vuelve a su máximo potencial productivo"

El estrés calórico de las hembras durante el verano abre un camino a enfermedades como la mastitis

Lechería 19 de Diciembre de 2015

Una vaca que enferma, "nunca vuelve a su máximo potencial productivo"

El estrés calórico de las hembras durante el verano abre un camino a enfermedades como la mastitis

Montevideo/TodoElCampo- El martes 15 se desarrolló una jornada sobre Calidad de leche y mastitis en el en el Campo Experimental Nº2 de la Facultad de Veterinaria (FVET), próximo a la ciudad de Libertad (San José).

“La idea era hablar de la mastitis en el verano y de los cuidados que tenemos que tener”, señaló la veterinaria Elena de Torres, profesora de la FVET a TodoElCampo.

La especialista sostuvo que en la charla, que contó con un muy buen marco de público, se habló de las distintas situaciones que viven los productores y cómo se puede trabajar para mejorarlas. “Todos aprendemos, porque las realidades son distintas” dijo, y agregó que cada establecimiento es un mundo y no hay una receta única para atenderlos, por lo que hay que adaptarse a todos.

PREOCUPACIONES

La principal preocupación, y tema relevante en la charla, es el aumento de las infecciones mamarias (mastitis). Apuntó que en reiteradas ocasiones se cree que su aparición está relacionada con el elevado número de vacas para secar, pero de Torres explicó que éstas aumentan sus células siempre que están para secar y no necesariamente se enferman.

Más allá de todo, las hembras preñadas son vulnerables en el preparto o en el momento que las secamos. Muchas veces –acotó- las vacas se infectan mientras se secan y recién se manifiesta luego del parto.

Mientras el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) lleva adelante estudios de estrés calórico, FVET investiga sobre salud de ubres en relación al estrés calórico. En ese marco, esta semana comenzó un ensaño para desarrollar formas de mitigación del calor.

Todas las medidas que se pueden llegar a implementar tienen que ser para prevenir la enfermedad, señaló la veterinaria. Para ello se deben evaluar los animales, sus temperaturas de confort, cuánto tiempo pasan echados, entre otras cosas, para que estén lo mejor posible y tengan sus defensas altas. Al mismo tiempo –dijo- se debe cuidar el lugar donde se las tiene, sin fardos sucios o pozos donde se puedan echar a refrescarse y terminen por ensuciar sus ubres.

“Prevenir” es la palabra, insistió de Torres, porque una vez que la vaca se enferma todo lo que se invirtió se pierde. No va a producir la leche que estaba predestinada a dar por genética y comida, nada la cura totalmente, finalizó.

Además, apuntó que es una cuestión de manejo, y que con pequeños cuidados se puede trabajar para buscar su recuperación. “No pasa por grandes inversiones, sino que más que nada por cosas estratégicas y estar atentos”, acotó. Desinfectar la punta de la teta, poner los pómulos con la cánula corta para no lastimar, masajear hacia arriba para que se difunda bien; “cosas que gastamos lo mismo pero que podemos hacer que se hagan bien” dijo.

LA REACCIÓN DE LOS PRODUCTORES

En una primera instancia muchos productores se cuestionan por qué hacer tal o cual cosa si antes no lo necesitaba, pero cuando se le explica que en antaño las hembras producían 15 litros por días, reflexionan y se dan cuenta que hoy en día las vacas están más vulnerables porque producen más en menos superficie, comentó Torres.

Entonces, más allá de un recelo inicial, los productores terminan por entender el mensaje y la importancia del mismo. Es ahí cuando se vuelven receptivos y “le buscan la vuelta”, en muchos casos mejor que los propios investigadores, atinó a decir, porque ellos tienen la realidad día a día.

Se manifestó enorgullecida por los productores, porque demostraron su dedicación y esmero por hacer las cosas de forma simple y correcta.

Comentó que en ese acontecer diario también debe ser funcional el trabajo en equipo en todos los eslabones de la cadena. Para ello, insiste en fomentar la comunicación y generar conocimientos en cada uno de las personas que interactúan con los animales.

 

Audio: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso Sosa

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