29 de marzo de 2017
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Economía 26 de setiembre de 2015

Tombini demoró mucho en mostrar su arsenal

Brasil. Sólo le demora del presidente del Banco Central explica la disparada del dólar en la última semana, que asustó empresarios, consumidores y, especialmente, a quien viaja con frecuencia al exterior.

Brasil-Leonardo Attuch*/Brasil247/TodoElCampo – Alexandre Tombini (foto), el presidente del Banco Central de Brasil, tardó mucho en reaccionar.

Sólo esa demora explica la disparada del dólar en la última semana, que asustó empresarios, consumidores y, especialmente, a quien viaja con frecuencia al exterior.

Como la autoridad monetaria parecía impasible ante la disparada de la moneda estadounidense, la cotización del dólar llegó hasta 4,24 reales y bancos extranjeros hicieron previsiones hasta de 5 reales, como si Brasil estuviera al borde de una nueva crisis cambiaria.

Bastó que Tombini revelara al mercado la disposición de usar una pequeña parte de su arsenal, que son los 370.000 millones de dólares en reservas internacionales acumuladas en los últimos años, para que la apuesta contra el real comenzara a disiparse.

Tombini recordó que las reservas funcionan como un seguro que sirve justamente para ser usado en tiempos de crisis, como el actual.

Su discurso fue rápidamente reforzado por el ministro de Hacienda, Joaquim Levy.

Desde inicios de año, países emergentes afectados por la baja del precio de las commodities, como es el caso de Brasil, quemaron 290.000 millones de dólares de sus reservas para estabilizar sus monedas.

Sin embargo, el Banco Central de Tombini, hasta ahora, no había accionado su seguro. Por eso mismo, el real fue la moneda que más se depreció desde inicios de año.

Por más que existan las explicaciones internas, como el impasse político que dificulta una salida para la crisis fiscal, todos los economistas serios saben que hay un claro exceso en las apuestas catastrofistas.

Brasil volvió a generar fuertes superávits comerciales, el déficit de la balanza de pagos es relativamente pequeño y 370.000 millones de dólares no son un monto trivial.

O sea: el valor justo del dólar es muy inferior al actual.

Pero de nada sirve tener una montaña de dólares a disposición si está encerrada en una bóveda.

Tombini, aparentemente, se despertó.

(*) El autor es editor responsable de la agencia Brasil 247.

(En la foto Tombini; fotografìa de tribunahoje.com),

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