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Ovinos 22 de Agosto de 2017

Toma fuerza la posible aplicación de moscas “de la bichera” estériles

Uso de moscas macho esterilizadas para controlar o, en su defecto, erradicar la presencia del gusano barrenador obtuvo en el hemisferio norte del continente una relación entre 1 a 4 y 1 a 10 en costos – beneficios económicos.

Ovinos 22 de Agosto de 2017

Toma fuerza la posible aplicación de moscas “de la bichera” estériles

Uso de moscas macho esterilizadas para controlar o, en su defecto, erradicar la presencia del gusano barrenador obtuvo en el hemisferio norte del continente una relación entre 1 a 4 y 1 a 10 en costos – beneficios económicos.

Montevideo – TodoElCampo- El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), trabaja en base a experiencias locales para entender el comportamiento de la mosca de la bichera (depositadora de la larva del gusano barrenador), y de esa forma nutrirse de nuevos elementos científicos para pensar en la creación de una campaña de control y erradicación de la misma, argumentó Eduardo Barre, director de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG).

“Hay un sentir general de los productores de poder acompañar una campaña y estamos en esa discusión”, insistió en conferencia de prensa desarrollada el pasado miércoles en la Sala Schwedt del MGAP.

EXPERIENCIA CONTINENTAL Y REGIONAL

La tecnología de la difusión de machos estériles permitió que Estados Unidos erradique la mosca de la bichera en la década del cincuenta del siglo pasado. Poco después se sumaron México y Centroamérica.

Pasaron más de 50 años de la exitosa campaña en el hemisferio norte del continente para que en la actualidad, tanto productores como técnicos uruguayos, se encuentren motivados en encontrar una solución, argumentó a TodoElCampo Daniel Castells, integrante del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). En ese marco, “estamos tratando de utilizar el entusiasmo y el impulso para dar los pasos necesarios, y de esa forma erradicar la mosca de Uruguay”, agregó.

El país cuenta con el antecedente de una importante investigación en 2009, la cual se sustentó en un trabajo regional que implicó la participación de Brasil y Paraguay.

En dicha instancia, se diseminaron moscas esterilizadas en un área de 30 kilómetros de cada lado de la frontera y 100 kilómetros de largo, con centro de operaciones en el aeropuerto de Artigas. La prueba duró 13 semanas.

Sin embargo, en entrevista realizada por el periodista Luis Silva (Radio Tabaré de Salto), Martín Altuna, encargado Zonal de Artigas por el MGAP, señaló que lamentablemente el momento cuando se llevó adelante el proyecto “no era el propicio”. Además de que se hizo en pleno febrero, la plaga en el terreno se encontraba por encima al 40 % y en los predios había miasis sin controlar, “lo que provocó una reinfección de los animales”.

Asimismo, aclaró que hubo aspectos positivos del plan piloto, como la capacitación en el manejo del material biológico –moscas estériles- que se les realizó a funcionarios de diferentes reparticiones institucionales, tanto público como privado.

Respecto a ese mismo punto, Castells apuntó que la prueba no tenía como finalidad erradicación de la mosca de un área, sino demostrar que se trataba de un accionar “operativamente viable”. No obstante ello, una vez que se demostró que era posible, “no se pudo aprovechar”, acotó.

RECOGER EL GUANTE

El país, apuntalado por el MGAP, busca retomar las acciones y encontrar el apoyo de Brasil y desplazar la presencia de la mosca hacia el norte. Sin el país norteño, Uruguay puede mantener la frontera de 400 kilómetros controlada, pero no erradicar la mosca. Castells ejemplificó con Estados Unidos, que comenzó el proyecto en la frontera de 3 mil kilómetros con México, aunque con el tiempo optó por aliarse estratégicamente con México para que la acción fuera más efectiva.

“Son más tareas de política de Estado y política gremial, nosotros los técnicos lo que tratamos de hacer es generar la información necesaria para hacer esto eficiente y posible. Y después motivar”, comentó.

Por su parte, para Barre se trata de una afección de larga data, “causante de muchos problemas económicos, tanto en la producción bovina, ovina, equina”. El titular de la DGSG desestimó que el país pueda encararlo sin la colaboración de los países vecinos: “por lo tanto, si Brasil o Argentina no acompañan una campaña de éste tipo, va a ser difícil lograr una erradicación”. Quizá, sin ellos, “podamos llegar a un control”, agregó.

ESTUDIOS

Actualmente se estudia lo que sucede con la reaparición de la mosca luego del invierno, en el entendido de saber si se tratan de nacimientos residuales del país o si son ejemplares que emigran anualmente de latitudes donde pueden ciclar todo el año. Según argumentó Castells, resulta esencial conocer dichos datos, porque de esa forma se puede calcular el momento preciso para comenzar la campaña y la cantidad de ejemplares esterilizados usar. 

Para el integrante del SUL, la erradicación es viable tecnológicamente: “no tengo ni la más mínima duda, Uruguay lo puede hacer”. Indicó que se trata de “un país plano”, en el cual no existen refugios y la tasa de contacto entre las moscas dispersadas estériles y las silvestres es muy grande.

Pero, para ello se necesita capacidad científica, aplicación de tecnología y dinero, “para una cosa que también nos cuesta mucho dinero”.

ALGUNOS NÚMEROS

La mosca hembra copula una sola vez en la vida, por lo que si lo hace con un macho estéril, la masa del huevo no genera larva. Al respecto, Altuna indicó que la experiencia del 2009 logró índices muy importantes de ganancia de esterilidad a la segunda semana: hasta un 25 % en Uruguay y 40 % en Brasil.

Los datos económicos respecto al gusano barrenador y su incidencia en la producción son bastante desactualizados. Un estudio realizado en 2006 reveló que las pérdidas eran en el entorno de los U$S 38 millones, basados en los parámetros de mortalidad, mano de obra y específicos faboterápicos. Sin embargo, argumentó el mismo Altuna, en un trabajo previo (2000), se manejó el valor de U$S 99 millones en la producción y más de U$S 700 millones en la economía nacional.

Argumentó que actualmente cerca del 70 % de los productores manejan su ganado para “esquivar la bichera” y no para enfrentarla, lo que “también genera pérdidas”.

Estos números revelan que el control, o erradicación de la mosca, tiene una relación de costo-beneficio altamente positiva. A modo de ejemplo, para Estados Unidos fue de 1 a 10, mientras que para México 1 a 4. Entonces, parafraseando a Nicolás Uriarte, aseguró que “un Uruguay sin bichera sería un paraíso ganadero”.

Producción: Estela Apollonio y Damián Musso Sosa

Redacción: Damián Musso Sosa.

foto:sul

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