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Actualidad 17 de Noviembre de 2015

Te levantan en la pata.

La confianza mata al hombre, y el estar distraído puede traer consecuencias graves. En este año se terminó el viento de cola y hoy escuchamos a los economistas y analistas del mercado que nos dicen que lo que vivimos fue algo difícil de imaginar.

Actualidad 17 de Noviembre de 2015

Te levantan en la pata.

La confianza mata al hombre, y el estar distraído puede traer consecuencias graves. En este año se terminó el viento de cola y hoy escuchamos a los economistas y analistas del mercado que nos dicen que lo que vivimos fue algo difícil de imaginar.

Horacio Jaume- Montevideo- TodoElCampo- Cuando uno es chico, comete imprudencias que pueden costar muy caro. Me acuerdo que mi padre nos decía que "los caballos no son de palo" cuando nosotros facilitábamos al animal, quizás tratando de imitar a un moreno domador, que demostraba de esa manera lo manso que eran los petisos en los que andábamos, pasando entre las patas del animal y haciendo todo tipo de pruebas. También nos decía que no hay cosa más peligrosa que un caballo distraído, o dormido, ya que frente a cualquier acción que uno cometa, puede salir disparando o pegar una patada.
 
Creo que el año 2015 tuvo mucho de eso. La confianza mata al hombre, y el estar distraído puede traer consecuencias graves.  En este año se terminó el viento de cola y hoy escuchamos a los economistas y analistas del mercado que nos dicen que lo que vivimos fue algo difícil de imaginar, aunque bueno es reconocer también, que en aquellos momentos, los que se atrevían a dudar no solamente no eran escuchados, sino que quedaban mal parados frente a la realidad que se vivía.
 
Quizás lo más criticable, o lo peor, fue no hacer buen uso de la bonanza, y auto convencernos de que esta iba a ser permanente.  Era más redituable en ese momento  satisfacer las demandas de quienes reclamaban que  invertir en cosas que luego se pudieran disfrutar.
 
El país vivía una eterna primavera, en clima y en precios; todavía en enero de 2015 estábamos pasados 600 mm en los registros de lluvias. Habían pasado las elecciones y el mapa político ofrecía pocas sorpresas. Luego, en febrero,  la soja falló por falta de agua, y los ganados mostraban que su estado corporal no se correspondía con el supuesto buen forraje que tenían. Los mercados titilaban, y hasta se apagaron muchos. Nuestros vecinos, que hacían alarde de crecimiento, empezaron a mostrar sus desprolijidades.  Brasil, hasta ayer de futuro venturoso, se convirtió en una bomba a punto de estallar, y Argentina, con su administración, no pudo disfrazarse más. Aquí en nuestro país, la fuerza política que hacía alarde de consenso también se debilitó, y en pocos meses el presidente perdió varios puntos de popularidad reduciéndose a un mínimo histórico, y como si nos nos metiéramos en el túnel del tiempo, los mercados bajaron sus precios.
 
Así está la cancha hoy, y lo que se ve para adelante es en algunos casos es predecible, y en otros no tanto.
Es difícil prever qué va a pasar con los lácteos, o mejor dicho, cuanto tiempo más va a demorar en recuperarse el mercado. Pero ya hay un daño en los pequeños y medianos productores, y si bien se han tomado medidas, éstas son de carácter financiero y los créditos hay que pagarlos.
 
En la agricultura hay que plantar donde el rendimiento sea lo más importante, porque los precios de hoy ya no disfrazan  trabajos mal hechos o tierras poco apropiadas. El panorama en la ganadería es complicado desde el punto de vista productivo, aunque no tanto desde la perspectiva de los mercados. Las vacas llegan en muy mal estado para parir. Hay mucha vaca caída, altos porcentajes de partos distócicos y se sostiene que puede ser muy alta la diferencia entre las ecografías y los terneros nacidos, y además,  va a haber problemas para preñar esas vacas flacas.
 
¿Qué se ve para adelante?
 
Se puede pronosticar una parición 2015-2016 mala. Cuán mala no lo sabemos, pero no va a ser buena y eso compromete las pariciones 2016-2017, que van a ser las exportaciones que necesitemos para el 2019.
Lo del principio, la confianza mata al hombre, y no se puede estar dormido o distraído, porque como el caballo, dispara o te levanta en la pata.
Sería bueno empezar a pensar para adelante porque la fiesta terminó.
 

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