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Actualidad 07 de Enero de 2017

Sequías, inundaciones e incendios afectan la agropecuaria argentina

La agropecuaria argentina está siendo golpeada por varios frentes a la vez: sequías, inundaciones e incendios. Una combinación fatal que en algunos casos se da a pocos kilómetros de distancia. Las pérdidas en cultivos y ganados son enormes.

Actualidad 07 de Enero de 2017

Sequías, inundaciones e incendios afectan la agropecuaria argentina

La agropecuaria argentina está siendo golpeada por varios frentes a la vez: sequías, inundaciones e incendios. Una combinación fatal que en algunos casos se da a pocos kilómetros de distancia. Las pérdidas en cultivos y ganados son enormes.

Buenos Aires, Argentina-TodoElCampo – El clima con sus sequías o excesos hídricos, más los incendios que se extienden por 600.000 hectáreas de tres provincias están jugando una muy mala pasada a la actividad rural argentina.

El clima está golpeando la actividad rural argentina. Exceso de agua y sequía se manifiestan con furia en zonas muy próximas del país.

El sur de Córdoba los cultivos de invierno presentaron complicaciones por excesos hídricos que afecta la siembra, ahora, en los de verano la situación vuelve a repetirse sin dar treguas a los productores.

Lucas Andreoni, asesor técnico del grupo CREA Melo-Serrano y perteneciente a la regional de Aapresid Laboulaye, dijo a Clarín Rural que la región que forman esas localidades están “muy afectadas”. En esa zona, sojera, maicera y también manicera, en la que normalmente llovían 800 milímetros por año, en 2015 y 2016 se alcanzaron los 1.200 milímetros por temporada.

Hay un 20 por ciento de los lotes ya perdidos y sin la segunda chance de resembrarlos debido a la época del año, dijo Andreoni.

Pero la lluvia no es el único problema, también el suelo los presenta. El técnico dijo que por más que baje el agua, la napa freática está alta y eso mantiene el riesgo para los cultivos que están sembrados.

En el sudeste bonaerense ocurre todo lo contrario porque la falta de agua se hace sentir y afecta negativamente el potencial rendimientos de los cultivos de verano. La siembra de soja está paralizada por la sequía, consigna Clarín en una nota de los periodistas agropecuarios Esteban Fuentes y Pablo Losada

Humberto Re, productor y referente de Tres Arroyos dijo que el maíz sembrado cerca de Tres Arroyos presenta síntomas de estrés por la falta de agua.

“El maíz es el más complicado. La soja puede aguantar unos días más sin lluvias. Y el girasol, sembrado en campos profundos, tiene más resistencia”, explicó.

Esteban Copati, jefe del Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, destacó que en el sudeste bonaerense la producción de trigo son dispares.

“El factor más importante fue la sequía y luego, las heladas. Además, hay que recordar que el cereal se sembró en fecha avanzada porque los lotes se liberaron tarde. Esto provocó que el ciclo reproductivo se atrase, y la sequía y las heladas lo afectaron más”, dijo.

“La superficie de soja sembrada se encuentra con dos o tres hojas pero está sufriendo las altas temperaturas y la falta de humedad. La siembra ahora está frenada. Faltan aproximadamente 600.000 hectáreas sembrar. La ventana de implantación se extiende hasta el 5 o 10 de enero, no queda mucho margen”, concluyó.

José Luis Spontón, director del Centro Regional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) Santa Fe, dijo que "todavía no podemos estimar pérdidas porque el fenómeno aún no está consolidado. Lo peor de este fenómeno es que se da de oeste a este y esto nos complica porque no solos nos llueve sino que también nos baja el agua de Córdoba".

“El maíz es lo que más nos preocupa porque va a tener pérdida de potencialidad de rendimiento. Y sobre la soja ya sabemos que habrá lotes que se van a perder porque se sembró hace 10 días. También hay pérdidas en el cinturón hortícola de Santa Fe. Los daños van a ser importantes", expresó en declaraciones que recoge el diario santafecino Sin Mordaza.

“Estamos padeciendo un resabio del Niño. En teoría, en febrero y marzo este fenómeno iría disminuyendo pero no se descartan lluvias que compliquen”, dijo el técnico del Inta.

INCENDIOS FEROCES.

Al clima duro hay que sumarle los incendios rurales que llevan arrasados 600.000 hectáreas en las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro. Algunos medios de comunicación denuncian faltante de aviones hidrantes y piden mayor asistencia del Estado.

Los focos ígneos se han visto avivados por los vientos que soplan en las provincias mencionadas.

Ya son más de 600.000 hectáreas y la situación aparece como “desesperante” para los productores que esperan la ayuda del gobierno nacional y los gobiernos provinciales.

En algunas zonas de La Pampa se registran incendios desde mediados de diciembre, puntualiza una nota de Clarín, y añade que en esa provincia se destruyeron 300.000 hectáreas con pérdida de producción que incluye la animal.

Los Bomberos hacer enormes esfuerzos por controlar el fuego, pero éste no da tregua.

"La mala política hacia el campo y las sequía, desplazaron a productores del sistema, los campos están abandonados y los alambrados empastados. Cuando la gente llega al lugar ya no hay tiempo de sacar la hacienda" dijo Alcides Hure director del Distrito 11 de Federación Agraria Argentina.

Haure calificó la situación en el sur de la provincia de Buenos Aires como “desesperante” ya que el fuego destruyó unas 200.000 hectáreas de 4 distritos.

El director y coordinador bonaerense por la Federación Agraria Argentina (FAA) Jorge Solmi publicó en Twitter una foto de la situación y comentó: “Esto pasa en sudoeste bonaerense y no está lo suficientemente visible. Mientras, los productores denuncian un solo avión hidrante en la zona”.

(Con datos de Clarín, Clarín Rural y Sin Mordaza. La fotografía tomada Facebook y publicada por Clarín refiere a los incendios forestales en La Adela, provincia de La Pampa).

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