27 de abril de 2017
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Ovinos 16 de diciembre de 2016

Se realizó la séptima Jornada de Distribución de reproductores de CRILU

Superados objetivos como la mejora genética y volumen de producción, el Consorcio Regional de Innovación en Lanas Ultra Finas del Uruguay (CRILU) busca agregar valor a la producción, señaló su presidente, Alfredo Fros.

Montevideo / TodoElCampo- Se realizó éste jueves la Séptima Jornada de Distribución de reproductores a los integrantes del Consorcio Regional de Innovación en Lanas Ultra Finas del Uruguay (CRILU), en INIA Tacuarembó, llevado adelante por la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), la industria textil-lanera y empresarios del sector privado.

Los reproductores se generaron en el Núcleo Genético de la Unidad Experimental Glencoe (INIA Tacuarembó), y fueron seleccionados por sus méritos genéticos y características raciales dentro de la generación 2015 de machos producidos en el Núcleo.

En diálogo con TodoElCampo, el presidente del CRlLU, Alfredo Fros, señaló que durante el 2016 se alcanzó por primera vez la venta de lotes de lana con 15,4 micras y 79 % de rendimiento, con industrias que pujaron por los mismos.

Esa finura estuvo acompañada de ovejas adultas con 50 kilogramos y una producción en el eje de los cuatro kilogramos de lana.

Si bien se mostró sorprendido por la dimensión que tomó el proyecto desde 1998 a la fecha, señaló que la genética del mismo se encuentra desparramada por todo el país, con un paquete tecnológico se encuentra al alcance de todos los productores y permite certidumbre antes de ingresar en el mismo. Entonces, con mayor o menor velocidad, muchos productores van hacia él.

Agregó que en algunas características del proyecto han avanzado muy bien, sobre todo en lo que respecta al volumen, finura y concretar corrientes comerciales, por lo que en los cuatro años restantes se tratará de generar valor sobre ello.

AVANCES

Por su parte, el investigador del Programa Nacional de Carne y Lana de INIA, Ignacio de Barbieri, manifestó que la jornada es una manera de cerrar el año y hacer un balance.

En ese marco, se presentaron los resultados en propiedades textiles donde se evaluaron en dos zafras más de 450 mil kilogramos de lana de 16 empresas de esquila en grifa verde y más de 37 establecimientos.

Se trata de animales que pesan aproximadamente 67 kilogramos con 14,8 micras en promedio, produjeron más de 3,7 kilogramos de vellón y “son balanceados en datos”. Asimismo, el largo de mecha varía entre 70 y 90 milímetros con una adecuada resistencia, mientras se observaron buenos síntomas en el blanco de la lana, aseguró.

Respecto a los carneros entregados, se manifestó conforme y subrayó que cualquiera de los ejemplares supera los índices previos, el más bajo de ellos por 5 % de ventaja. Todo ello confluye en un animal adecuado para la raza, por lo que “se viene consolidando el encontrar el tipo del animal con el dato de potencial productivo”, acotó.

El especialista indicó que para los próximos cuatro años del proyecto, en manera conjunta, se buscarán áreas donde invertir y potenciar a través de la diferenciación de las lanas. Un ejemplo de ello, puede ser la mejora de la resistencia final de los vellones en borregos, en los cuales puede influir el tipo de alimentación o la propia salud.

GENÉTICA

En sus orígenes, el CRILU utilizó una fuerte base de genética importada a través de semen congelado y con inseminación intrauterina, lo que condicionaba los resultados reproductivos.

Luego de tantos años la genética alcanzó un muy buen nivel en relación a la internacional y por ello pueden utilizar protocolos con semen fresco o la monta directa. Ello permite incrementar los guarismos en porcentajes de reproducción, preñez y parición, porque la mortalidad está muy controlada en el núcleo, 4 % en múltiples en las primeras 72 horas. “Esto es posible planteárselo hoy porque hay 15 años de trabajo, que se generó genética nacional”, comentó.

Indicó que el CRILU busca consolidarse como una plataforma donde se pueden aterrizar proyectos, como el objetivo del micronaje en sus inicios. Ahora, busca profundizar en otros aspectos, como reproducción.  

“El proyecto va a terminar y el país, más allá de resultados, como información, va a tener formados recursos humanos por si el día de mañana éstos protocolos de muestreo se llevan adelante”, “al país le deja un plus que es capital humano”, finalizó.

Producción: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso Sosa

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