25 de abril de 2017
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Economía 04 de julio de 2016

¿Realmente se producirá el Brexit?

En términos constitucionales, el resultado de la votación no se tiene que ejecutar. El estatuto jurídico del voto fue de consulta popular al Parlamento británico y, por lo tanto, el Parlamento tiene la última palabra en la materia.

Adam Lemon*/Daily Forex/TodoElCampo – Parece impensable que, luego del mayor ejercicio democrático de la historia británica en el cual el deseo de la mayoría fue que Gran Bretaña abandone la Unión Europea, el Brexit no se llegue a producir.  Sin embargo, nadie puede decir con absoluta certeza que Gran Bretaña no seguirá siendo miembro de la Unión Europea. Estas son las razones:

EL PARLAMENTO NO ESTÁ OBLIGADO LEGALMENTE.

En términos constitucionales, el resultado de la votación no se tiene que ejecutar. El estatuto jurídico del voto fue de consulta popular al Parlamento británico y, por lo tanto, el Parlamento tiene la última palabra en la materia.

MUCHOS MIEMBROS DEL PARLAMENTO DESEAN PERMANECER EN LA UE.

Una gran mayoría de los miembros del actual Parlamento apoya que el Reino Unido continúe siendo miembro de la Unión Europea y podría verse tentada a no aceptar los "consejos" del electorado. Tres miembros del Parlamento ya han dejado claro que se negarán a votar a favor de la legislación necesaria requerida para efectuar la salida: David Lammy y Catherine West (ambos miembros del partido laborista) y Kenneth Clarke (conservador, y un veterano ex miembro del gabinete y pro-permanencia en Europa). Este es un número muy pequeño, pero en teoría no hay nada para detener un crecimiento de esta posición y que pueda convertirse en mayoría.

ESCOCIA PODRÍA BLOQUEAR LA SALIDA.

Escocia tiene un alto grado de autonomía dentro de Gran Bretaña y podría ser capaz de bloquear la legislación necesaria para la salida.  El Gobernante del Partido Nacionalista Escocés perdió un referéndum sobre la independencia hace sólo unos pocos años y, como Escocia votó en gran medida a favor de permanecer dentro de la UE, el gobierno escocés sentiría que tiene derecho a detener el procedimiento. Sin embargo, los abogados constitucionales principales han determinado que es poco probable que el Parlamento Escocés efectúe un bloqueo legal.

LOS LOBBIES EMPRESARIALES SE NIEGAN A LA SALIDA.

La mayoría de los políticos del Reino Unido, líderes empresariales y laborales, así como funcionarios públicos, están muy a favor de que el país se mantenga dentro de la Unión Europea y, en general, consideran la votación de la semana pasada como el peor desastre nacional de Gran Bretaña desde la Segunda Guerra Mundial. Muchos de ellos actuarán, en gran parte detrás del escenario, para tratar de detener y posiblemente incluso impedir la salida.  Un conocido empresario británico, Richard Branson de Virgin, ya ha dejado constancia de su posición de exigir que un segundo referéndum sea considerado seriamente por el Parlamento.

LA SALIDA PUEDE TOMAR AÑOS.

Poco después de que se conociera el resultado el viernes por la mañana, se hizo evidente que los líderes políticos que controlaron la campaña por Salir no tenían ninguna prisa en iniciar los procedimientos de salida. El Primer Ministro, David Cameron, dejó claro esa misma mañana que él no adoptará ninguna medida tampoco y, su lugar, anunció su dimisión para antes de octubre.  Por lo tanto, le toca ahora al gobernante Partido Conservador de Gran Bretaña elegir a su sucesor, que luego tendrá la responsabilidad de la aplicación del mandato popular e informar oficialmente a la Unión Europea que Gran Bretaña desea iniciar un procedimiento de salida. El Partido Conservador de Gran Bretaña está actualmente muy dividido sobre la cuestión, aunque sus miembros tienden a apoyar la salida.  Un nuevo líder puede sentir la necesidad de llamar a una elección general que en teoría podría dar lugar a la cesión del poder al Partido del Trabajo de la oposición, cuyos miembros son en gran medida pro-permanencia.

LA INCERTIDUMBRE PROLONGADA PUEDE TENER GRAVES CONSECUENCIAS ECONÓMICAS.

Desde el referéndum, la libra esterlina y los mercados de valores han caído en picada. Algunos economistas advierten que una salida puede requerir graves recortes de gastos y aumentos de impuestos y, en previsión de esto, podría decirse que las decisiones económicas que se tomen podrían desencadenar una recesión.  Si este temor aumenta como parte de un proceso de salida prolongado puede ser que, luego de un período de tiempo dado, el nuevo gobierno británico se retracte del proceso, alegando que pese a los intentos no ha podido ejecutar la salida de forma responsable. Si ha transcurrido un período de tiempo aceptable desde el referéndum original, esto sería más aceptable políticamente y en teoría podría incluso ser acompañado por un nuevo referéndum sobre la misma cuestión.

DUDAS SOBRE SI JOHNSON Y GOVE REALMENTE QUERÍAN GANAR

El favorito en las apuestas para convertirse en el sucesor de David Cameron como Primer Ministro, Boris Johnson, era el líder de facto de la campaña Abandonar.  Sin embargo, su lenguaje corporal cuando la victoria se hizo evidente no reflejaba un triunfo en lo absoluto. Ha mantenido un perfil muy bajo en los últimos días. Se ha especulado que la verdadera esperanza de Johnson era una derrota por pocas cifras de la opción Abandonar, lo cual iba a poner a Gran Bretaña en una posición de negociación muy fuerte, pero aún dentro de la Unión Europea, mientras que él se mantendría en una posición de liderazgo de los ciudadanos en contra de la UE.  Si es así, ahora puede desear encontrar una solución en la que, de llegar a convertirse en primer ministro, iniciará el proceso de salida y luego encontraría una serie de inconvenientes que harán las condiciones "imposibles" o "imprevistas".

SE MANTIENE LA ESPERANZA.

La votación ha producido un nivel de amargura personal y una negativa a aceptar un veredicto democrático que no tiene paralelo en la historia británica moderna. Muchos de los que votaron por Permanecer tendían a ser los más ricos y más exitosos, y ellos no están acostumbrados a que sus pasaportes, activos y sus propias alas sean cortadas por una sección diferente del electorado, ciertamente no desde principios de 1970. La estrechez del margen de victoria es también un factor agravante: se habría podido revertir por menos del 1%. Hay una agitación continua y un rechazo creciente a la voluntad expresada democráticamente por el pueblo que es inusual, pero que se ve reforzada por el nivel de ira, la edad avanzada de los votantes a favor de abandonar la UE y la  sensación de que poderosas fuerzas están esperando para diseñar alguna forma de permanecer.

SE NECESITAN DOS PARA BAILAR TANGO.

Todo indica que es muy probable que el Reino Unido termine abandonando la Unión Europea, pero está lejos de ser un hecho. Irónicamente, mientras que toda la atención se ha centrado en el lado británico, puede ser que el resto de Europa decida que no habrá vuelta atrás. De hecho, existe el temor en el corazón del proyecto europeo que la unión se pueda comenzar a desentrañar, y que la mejor manera de prevenir esto es castigar a Gran Bretaña para dar el ejemplo a los otros países. Es un hecho que los principales funcionarios de la UE se han mostrado intachables al aceptar el resultado del referéndum británico por lo que, irónicamente, una vez que Gran Bretaña pida formalmente una salida en virtud del artículo 50, el resto de la unión podría ser muy generosa y más bien agilizar el proceso de divorcio.

( * ) Adam Lemon es un trader de divisas que trabaja en los mercados financieros desde hace más de 12 años, incluyendo 6 años en Merrill Lynch. Está certificado en Gestión de Fondos y Gestión de Inversiones por el Chartered Institute for Securities & Investment del Reino Unido.

(Imagen de Dailyforex.com).

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