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Actualidad 14 de Junio de 2013

Políticos y técnicos: serlo y parecerlo

Bordaberry: Alguien que se haya postulado a un cargo electivo y no haya tenido éxito, si tiene las capacidades y la formación, puede ocupar otros cargos. Por ejemplo Germán Rama no fue electo senador en 2009 pero podría ocupar un cargo en educación.

Actualidad 14 de Junio de 2013

Políticos y técnicos: serlo y parecerlo

Bordaberry: Alguien que se haya postulado a un cargo electivo y no haya tenido éxito, si tiene las capacidades y la formación, puede ocupar otros cargos. Por ejemplo Germán Rama no fue electo senador en 2009 pero podría ocupar un cargo en educación.

Pedro Bordaberry/TodoElCampo – Allá por el año 2003 me invitaron a disertar sobre Turismo e Industria en uno de los almuerzos que organiza ADM. En ese momento estaba al frente de los dos Ministerios, el de Industria, Energía y Minería y el de Turismo. Al finalizar la exposición me preguntaron si me consideraba un técnico o un político.

Había explicado la forma en que llenamos los cargos de directores de Propiedad Industrial, Pequeña y Mediana Empresa, Energía y Turismo, entre otros.

Contratamos a una empresa seleccionadora de personal, construimos los perfiles del cargo, hicimos un llamado público, la selección y la entrevista final y designamos al más idóneo. Eso es más propio de un técnico que un político, adelantaba quien preguntaba. Le contesté que no es así, que lo contrario a técnico no es político. Políticos somos todos los que nos encontramos en un cargo de ese tipo. Pero existen dos tipos de políticos: los que toman sus decisiones en base a fundamentos técnicos y los que las toman en base a fundamentos electorales, de conveniencia personal o del grupo al que pertenecen.

Algunos llaman a esto último populismo. Si se designa a alguien en un cargo por amistad, apoyo electoral o conveniencia se está procediendo mal.

El error es evidente: se está disponiendo de un cargo para fines contrarios a aquel para el que existe. Lo que no quiere decir que alguien que se haya postulado en una lista a un cargo electivo y no haya tenido éxito no pueda ocupar un cargo. Si tiene las capacidades si puede. Pongo un ejemplo. Germán Rama ocupó el quinto lugar de la lista de Vamos Uruguay al Senado en el año 2009. No obtuvimos esa banca.

Si luego de eso lo proponíamos como director de Ute, sin lugar a dudas, no estábamos procediendo bien.

Pero si lo proponíamos para integrar un órgano de la Educación nadie dudaría que fuera por sus reconocidas capacidades. Además no sólo hay que serlo sino parecerlo.

Por eso cuando propusimos a ciudadanos para integrar entes en el 2010 primero pensamos en la tarea a realizar. Luego construimos el perfil de la persona capaz de ocupar el cargo. Finalmente la seleccionamos entre varias y, lo más importante, hicimos público en nuestra página web los antecedentes y motivos por los que la habíamos elegido.

Proceder de esa forma nos dio algún dolor de cabeza. Alguno no lo entendió y terminó abandonando nuestro grupo político. La pregunta que nos hizo al irse fue ¿y los que juntamos votos qué?

Esto forma parte de algo en lo que creo fervientemente: el republicanismo. Quien está en el gobierno lo está por un tiempo y no es el dueño del Estado. Por ende no debe usar este para otro fin que no sea el bienestar general.

Hace algunas semanas presenté un proyecto de ley que crea el Instituto Parlamentario de Evaluación.

En el mismo se establece la obligación de todos aquellos que ocupan un cargo de confianza en la Administración de presentar, previo a su asunción, un plan de gestión. El mismo debe incluir metas, objetivos y formas de evaluación de los mismos. También deben presentar anualmente una rendición de cuentas de su gestión.

Es un comienzo para terminar con el reparto de cargos, amiguismo y esas cosas.

Que no es una cuestión de colorados, blancos o frenteamplistas. Es un mal de la política que tenemos que corregir.

Mientras tanto, todos los 31 de diciembre presento una Rendición de Cuentas pública de mi gestión como legislador.

Porque hay que serlo y parecerlo.

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