30 de abril de 2017
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Vacunos 24 de setiembre de 2016

Plan Agropecuario: Es momento de realizar la evaluación de aptitud de los toros

El examen de aptitud no evalúa la calidad genética del toro, pero permite identificar los principales problemas que pueden llevar a que el toro no tenga un buen desempeño reproductivo.

Montevideo/TodoElCampo* – La prueba de aptitud reproductiva potencial es una técnica que busca determinar la capacidad de un toro de preñar vacas, y nos permite descartar los animales que presentan problemas y conocer si un animal es potencialmente apto para la reproducción o no.

El examen de aptitud no evalúa la calidad genética del toro, pero permite identificar los principales problemas que pueden llevar a que el toro no tenga un buen desempeño reproductivo.

La evaluación de aptitud reproductiva del toro, deberá ser realizada por un profesional que cuente con experiencia y el equipo necesario.

El examen se realiza por lo menos dos meses antes de la estación de servicio, previo a la venta de toros, como garantía del vendedor, posteriormente a la compra, cuando no se dispone de este examen previo como garantía del comprador y luego del servicio.

La evaluación del potencial reproductivo, permite determinar posibles afecciones o inconvenientes que disminuirían el comportamiento del toro a nivel de campo.

Otros motivos por lo que se realiza este examen son: cuando se sospecha un problema de infertilidad debida al toro, para asegurar un reproductor o como parte de un reclamo.

El examen recabar información histórica completa, tanto del animal, como del establecimiento donde se encuentra, identificar el animal, realizar un examen físico general, examinar los órganos reproductivos, realizar una valoración del semen, hacer una evaluación de enfermedades reproductivas.

La prueba de aptitud comienza por recabar información, tanto del animal como del establecimiento donde se encuentra, de forma de saber cuáles son las condiciones generales en las cuales se desarrollará la actividad reproductiva del toro, por ejemplo, conocer la geografía de la zona, las instalaciones con que se cuentan y su estado, la alimentación de los toros y el manejo.

La correcta identificación del animal permite saber con certeza y en cualquier momento, que se trata de determinado animal y no de otro.

Esto es especialmente útil para el reconocimiento a campo, frente a la ocurrencia de algún problema, más aun teniendo en cuenta que el resultado de ciertas pruebas puede demorarse algunos días.

El examen físico general empieza por evaluar la condición corporal del toro, el que no debe estar ni excesivamente gordo (ya que puede asociarse a problemas de fertilidad y descenso en la libido) ni flaco, lo cual no le permitiría trabajar normalmente durante toda la estación reproductiva. Aquí pueden identificarse problemas de alimentación, de dentición o de sanidad.

El animal debe comer correctamente, tener una buena visión y movimientos adecuados. La visión es de los principales sentidos que utiliza el toro para la detección de hembras en celo, por lo cual resulta fundamental identificar, tratar correctamente y en su defecto, descartar, aquellos animales con dolencias tales como queratoconjuntivitis, cáncer de ojo, cicatrices u otras afecciones.

Problemas de aplomos, pezuñas o cualquier disturbio en la locomoción, pueden interferir con el desplazamiento y el acto de monta del toro durante el servicio.

La revisación de los órganos reproductivos se realiza con el animal sujeto en el cepo.

Dentro del examen de aptitud se realiza la medición de la circunferencia escrotal, la cual requiere solamente de una cinta métrica.

La calidad seminal es la característica que más se relaciona con la fertilidad y para determinarla se debe analizar el volumen del semen, la concentración de espermatozoides, su densidad, su motilidad en masa e individual, su morfología, la relación de espermatozoides vivos/muertos, la presencia de alteraciones espermáticas, la ausencia de pus en el semen, el color del mismo, presencia o ausencia de sangre.

Hay algunas pruebas que se pueden realizar en el momento de la colecta (volumen, color, motilidad, presencia de pus, y presencia o ausencia de sangre), mientras que otras se deben realizar mediante el uso del microscopio, como la de motilidad individual y de masa de los espermatozoides, relación vivos/muertos, anormalidades (primarias y secundarias).

Complementa la evaluación de la aptitud reproductiva, la determinación de la presencia de enfermedades vinculadas a la reproducción, de las cuales se destacan las venéreas como Campylobacteriosis y Trichomoniasis.

Para conocer esta situación, se toman muestras de raspaje prepucial en los toros y se envían al laboratorio en medios específicos para su transporte.

Otra enfermedad que debe ser descartada es Brucelosis, que se incluye en el certificado veterinario, en la venta de reproductores.

Otras enfermedades que pueden ser detectadas son IBR (Rinotraqueítis Bovina Infecciosa), BVD (Diarrea Viral Bovina), Leptospirosis y Neosporosis, para las cuales se extraerán muestras de sangre para ser analizadas en un laboratorio.

CONOCER SU COMPORTAMIENTO EN EL CAMPO PREVIO AL ENTORE.

Para conocer su funcionalidad existen dos pruebas que se realizan en los bretes: aptitud de monta y capacidad de servicio.

Luego de realizar los exámenes y pruebas, los toros se clasifican en: aptos, cuestionables y no aptos.

Aptos: cuando cumplen con los requerimientos mínimos en todos los aspectos.

Cuestionables: cuando al momento del examen no son aptos pero se pueden recuperar con el tratamiento adecuado. Se deberán evaluar nuevamente luego del tratamiento.

No aptos: cuando no logran alcanzar los criterios mínimos requeridos.

Según algunos resultados obtenidos por profesionales que se dedican a la evaluación reproductiva en toros, prácticamente entre el 30% y 10% de los toros evaluados no son aptos o son cuestionables para la reproducción.

Por lo tanto, si esta evaluación no es realizada previo a cada entore, podemos estar arriesgando el potencial productivo del rodeo.

Es importante recordar que la potencialidad productiva del predio está determinada por la capacidad reproductiva de su rodeo, y mientras que de una vaca se espera un ternero, de un toro se pueden esperar entre 30 y 50 terneros.

(*) Material elaborado por técnicos veterinarios del Plan Agropecuario.

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