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Economía 05 de Febrero de 2016

Petróleo en Uruguay: ¿oro negro o pozo negro?

En casi ninguno de los llamados "países de primera", el petróleo o los recursos naturales, han sido la base de su bonanza, sino que lo fue el desarrollo de la innovación, la libertad de comercio y una convivencia social armónica.

Economía 05 de Febrero de 2016

Petróleo en Uruguay: ¿oro negro o pozo negro?

En casi ninguno de los llamados "países de primera", el petróleo o los recursos naturales, han sido la base de su bonanza, sino que lo fue el desarrollo de la innovación, la libertad de comercio y una convivencia social armónica.

Guillermo Sicardi-Montevideo/Búsqueda/TodoElCampo – El 22 agosto del 2013 escribí la columna “¿Y si encontramos petróleo? ¡Qué desgracia!” donde sostenía que para poder administrar semejante regalo de Dios, hay que tener la cabeza preparada; de lo contrario, nos podría suceder lo mismo que al Sr. Mercedes Negrete, el primer ganador del PRODE en Argentina, quien se dilapidó esa fortuna en apuestas, mujeres y alcohol.

Mi columna de agosto de 2013 (Búsqueda Nº 1.727) tuvo más críticas que apoyos, en especial entre gente de izquierda, siempre tan afines a “repartir” riqueza y con tan pocas ideas para crearla. Pero esta semana el Ing. Juan Grompone -durante “La mesa” del programa En Perspectiva[1]-, también se opuso a tal iniciativa con argumentos similares a los míos:

Para la inmensa mayoría de los países, el petróleo ha sido más una condena que una salvación. El petróleo hizo que Venezuela no produzca prácticamente nada dentro de su territorio y casi todos vivan esperando la prebenda del gobernador de turno. Arabia Saudita es una dictadura familiar como tantas otras en esa zona, que ha utilizado el petróleo para perpetruarse en el poder. Países como Rusia, China, Angola, Nigeria, Irán o Irak han usado el petróleo para sostener el comunismo, el populismo o la opresión religiosa. Y en México y Brasil, los escándalos de corrupción en sus empresas estatales Pemex y Petrobras, ya son parte de su folklore.

En casi ninguno de los llamados “países de primera”, el petróleo o los recursos naturales, han sido la base de su bonanza, sino que lo fue el desarrollo de la innovación, la libertad de comercio y una convivencia social armónica. Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Suiza, Finlandia, Suecia o Israel, son algunos ejemplos.

Noruega hizo algo interesante: para “amarrarle” las manos a algún demagogo que pudiera aparecer, crearon un fondo de inversión para destinar esa renta petrolera al pago de pensiones futuras principalmente.

Lo gestiona el Norges Bank Investment Management[2] bajo estrictos criterios, con transparencia y con profesionales (no con correligionarios, ni amigos, ni mequetrefes). Invierten fuera de Noruega para no sobrecalentar la economía y evitar así que otras industrias dejen de ser competitivas. Lo distribuyen en un 60 % de acciones de empresas de todo el mundo, 35 % en activos de renta fija y 5 % en el negocio inmobiliario. Y aun así, el Ing. Grompone entiende que “los noruegos son unos campesinos ricos”, que no han desarrollado ninguna habilidad, producto o innovación interesante para el siglo XXI.

Además, el petróleo es un recurso finito y con precios muy oscilantes. Miren lo que le pasa hoy a Venezuela: descansados en el petróleo, no han desarrollado ninguna capacidad y no producen ni comida, ni servicios, ni bienes. Sí han desarrollado la capacidad de mendigarle al estado, ese gran pozo negro.

Esta es una de las industrias más contaminantes del planeta y es raro que la gente de izquierda – tan afines a sufrir por las gaviotas manchadas en petróleo cuando hay un derrame – quieran tener pozos petroleros en nuestras propias y “naturales” costas y así poner en riesgo el medio ambiente y nuestro sagrado Acuífero Guaraní. ¿En qué quedó aquello de “por el agua y por la vida”?

Las nuevas tecnologías como la eólica, la solar, el uso de las mareas, la energía nuclear o la biomasa, están bajando sus costos y llegando a aplicaciones cada vez más hogareñas. Tesla motors no sólo ha desarrollado un automóvil de lujo y eficiente con energía eléctrica, sino que en estos meses está lanzando una batería especial que suministría energía a un hogar. Nadie piensa en petróleo, sino en cómo sustituirlo.

El Uruguay de hoy no está preparado para manejar semejantes ingresos extras. ¿En qué lo invertirían? ¿En ampliar los beneficios del Mides?  ¿En crear una “renta social”? ¿En capitalizar ANCAP? ¿En aumentar los salarios de los empleados públicos?

Si no queremos terminar arruinados como tantos boxeadores, jugadores de fútbol o ganadores de lotería, deberemos gestionar la renta petrolera con el profesionalismo que hasta ahora, demostramos no tener.

Por lo tanto, antes de perforar los suelos para extraer “oro negro”, habrá que perforar las mentes de los uruguayos para extraer “materia gris”. ¡Este sí que será nuestro recurso más valioso!. Y es infinito.

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 [1] Video sobre La Mesa de En Perspectiva https://www.youtube.com/watch?v=TvbyRPylnbU

[2] Norges Bank Investment Management http://www.nbim.no/en/the-fund/about-the-fund/

 

(*) Artículo de Guillermo Sicardi publicado en Búsqueda el jueves 4 de febrero de 2016.

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