20 de Octubre de 2017
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Actualidad 06 de Marzo de 2013

Numa Mangado

"El otro día me llamó Numa, el que está en la Corriedale. Nos conocíamos de antes, pero de vista, algún partido de futbol, el Prado, ningún lugar en especial".

Actualidad 06 de Marzo de 2013

Numa Mangado

"El otro día me llamó Numa, el que está en la Corriedale. Nos conocíamos de antes, pero de vista, algún partido de futbol, el Prado, ningún lugar en especial".

Horacio Jaume/Todoelcampo – El otro día me llamó Numa, el que está en la Corriedale. Nos conocíamos de antes, pero de vista, algún partido de futbol, el Prado, ningún lugar en especial. Numa quería mucho a la Corriedale, porque no sabía hacer cosas a medias.

Con él hicimos viajes, él nos prestaba los ojos, y vimos Punta Arena y el Perito Moreno, con él establecimos contactos con los argentinos para que nos hablaran desde tierra del Fuego. Con Numa recorríamos cabañas y nos contaba qué se veía en las giras.

Gracias a Numa conocí a un hombre maravilloso como Federico Striling, a quien él adoraba. Numa tenía moros, “los de Cenoz”, amaba a sus caballos, desfilaba con ellos, los prestaba e inauguraba la Expo Prado.

A Numa le gustaba la tradición, cuando hablaba de ella se le iluminaba la cara se reía y se echaba para atrás.

Numa sabía compartir las cosas, las sencillas, las que muchas veces pasan hasta inadvertidas como un rato de amistad.

Numa era un hombre muy sensible, muchas veces eso lo lastimaba; quien no siente tan profundamente las cosas, estas le resbalan, mejor, no pegan tanto. Pero él no era así, un día me llevó a la Escuela del Manga, ya muy venida a menos, pero él daba clases y quería ver qué podíamos hacer. Otro día me llamó y juntó a los ex alumnos del Manga, esa le salió bien, el único que estaba como sapo de otro pozo era yo, pero la pasé bárbaro.

Numa quiso ir a Italia, y llevar trabajos en cuero y no sé cuantas cosas más, el fue y muchos vimos Italia con sus ojos.

Numa un día se enamoró (“hasta las patas”) porque no conocía medias tintas, y Numa tuvo una de las cosas que más quería, nació Santiaguito.

Numa se enfermó, topó con una fea, de las peores, la peleó hasta el final, pero la lucha era despareja y eso lo enojaba.

Venimos de Sta. Lucia, donde está el panteón familiar, acabamos de darles un beso a su madre y a sus hermanos, pero él no quiso quedarse y se vino con nosotros…

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