23 de marzo de 2017
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Economía 02 de setiembre de 2015

Necesitamos que a Brasil le vaya bien, pero eso no está sucediendo

Montevideo. En materia económica, de los dos grandes vecinos, al que más atención debemos prestar es Brasil porque además de compartir el barrio ese gigante es uno de los principales destinos de nuestras exportaciones, para ser más precisos ocupa el segundo lugar detrás de China.

Montevideo-Hébert Dell’Onte Larrosa/TodoElCampo – Lo que sucede en la región es importante para Uruguay. Somos un país vulnerable en ese aspecto porque somos pequeños y porque nuestra economía también lo es.

En materia económica, de los dos grandes vecinos, al que más atención debemos prestar es Brasil porque además de compartir el barrio ese gigante es uno de los principales destinos de nuestras exportaciones, para ser más precisos ocupa el segundo lugar detrás de China.

Por eso Uruguay necesita que a Brasil le vaya bien. Y eso no tiene nada que ver con opciones ideológicas ni de ninguna otra naturaleza, se trata de economía. Y aunque es obvio y seguramente un lugar común, bueno es recordar que como las personas o las familias, los países necesitan un buen funcionamiento económico.

Lamentablemente Brasil sufre una importante crisis política y otra importante crisis económica. Necesitamos que a Brasil le vaya bien, pero eso no está sucediendo.

En lo político la presidente Dilma Roussef está pasando por una situación de revés, cosechando una muy baja aprobación (sólo el 7 % de la población aprueba su gestión)  y siendo objetivo de masivas protestas en las que los ciudadanos brasileros canalizan sus desconformidades.

A eso se suma una oposición que pide el “impeachment” (juicio) a Roussef por su responsabilidad en la corrupción en Petrobras. Pero no sólo la oposición, ayer se supo que uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores (PT), el jurista Hélio Bicudo, ha pedido formalmente que se abra un proceso de 'impeachment' contra la presidente. Se trata de la 21ª petición de las que nueve fueron archivadas por cuestiones formales. Ahora hay que esperar si esta vez se aprueba el procedimiento.

Pero volvamos a la economía. En medio de esa tormenta política, Rousseff debe timonear un Brasil con una perspectiva y una realidad preocupantes. El Banco Central de Brasil realiza encuestas sobre expectativas, las que no han sido muy poco favorables previéndose una caída del Producto Bruto Interno (PBI) de 2014 y una inflación superior al 9 %. En cuanto a la moneda, continúa devaluándose y el dólar se ubicó ayer a 3,688 reales, el mayor nivel desde 2002.

ESTALLÓ LA BOMBA.

En las últimas horas dos informaciones han venido a ocupar espacios en los titulares económicos y, también, preocupado en Uruguay: la caída en recesión y el presupuesto 2016 en déficit.

La primera la caída de Brasil en recesión, una situación que no vivía desde 2009. Se trata de una recesión técnica definida por dos trimestres consecutivos de freno económico.

En cuanto al presupuesto deficitario de 2016, se debe a una realidad desfavorable conformada por la caída en la recaudación y un aumento de la inflación. Es la primera vez en la historia del país que se prevé un déficit fiscal y éste se estima en unos US$ 8.500 millones, esto es el 0,5 % del PBI.

Tenemos que estar atentos sobre cómo sigue la situación brasilera, que es poco prometedora.

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