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Actualidad 07 de Julio de 2016

Mejor alimentación genera más puestos de trabajo en el campo

Las enfermedades crónicas entre uruguayos aumentaron en la última década producto de la mala alimentación.

Actualidad 07 de Julio de 2016

Mejor alimentación genera más puestos de trabajo en el campo

Las enfermedades crónicas entre uruguayos aumentaron en la última década producto de la mala alimentación.

Montevideo/TodoElCampo – Luchar en favor de una alimentación saludable redunda en un mayor cuidado del medio ambiente y en la generación de puestos de trabajo, aseguraron autoridades de la Dirección General de la Granja del MGAP (DGG), Instituto Nacional de Alimentación (INDA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 2016 como el Año Internacional de las Legumbres en reconocimiento al papel que cumplen en la seguridad alimentaria y nutricional, en la salud humana, en la adaptación al cambio climático y el cuidado de los suelos.

Existen 20 mil especies de legumbres que se adaptan a todo clima, son un tipo de cultivo que se cosecha únicamente para obtener la semilla seca. Dentro de ellas, frijoles, lentejas, guisantes, arvejas y habas, son los tipos más conocidos y consumidos.

Según explicó la directora General de la Granja, Zulma Gabard, estas variedades tienen un aporte nutricional de proteínas vegetales de entre 20 % y 25%, lípidos insaturados que ayudan a reducir el colesterol, fibras y minerales. Además de todo ello, colaboran con la fertilización ecológica debido a su absorción de nitrógeno, lo que las hace buenas para la rotación de cultivos.

En nuestro país, las legumbres cumplen, junto a las frutas y el resto de las hortalizas, un rol fundamental, ya que tienen en su haber el 20 % de la mano de obra rural, a pesar de tratarse de emprendimientos familiares que representan apenas el 0,2 % de la explotación productiva nacional.

En la búsqueda de alentar la producción de legumbres, así como de frutas y otras hortalizas, vinculándolas con el cuidado del medio ambiente, con el productor y el consumidor, la DGG creó un manual de Buenas Prácticas Agrícolas.

A su vez, con motivo del Año Internacional de la Legumbres, la dirección también ha trabajado para levantar barreras en el sector. La última de ellas, fue la incorporación en 2015 de maquinaria de trilla para chícharo, legumbre esencial para la harina de fainá, que se utilizará en la producción en establecimientos de pequeños productores. Por otro lado, también atiende la exportación de arveja seca hacia la India.

Con todo ello, la DGG quiere fortalecer la cadena de valor de las leguminosas con convocatorias al sector, incorporando a productores hortícolas, tanto para la comercialización e industrialización.

La funcionaria subrayó la necesidad de que el país mantenga su soberanía alimentaria con índices de seguridad alimenticia. En Uruguay, el 96 % de las frutas y hortalizas que se consumen son de producción nacional.

EL RESCATE DE LA CULTURA CULINARIA

Para el director del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), Gerardo Lorbeer, se debe librar una batalla para el rescate y la jerarquización de la comida de tipo casera con gastronomía y cultura culinaria.

Señaló que en Uruguay se consumen cada vez más productos que no son alimentos propiamente dichos, ya que su ingesta no es esencial para el ser humano y no pertenecen a la cultura culinaria. Esos productos, liderados por algunos ultra-procesados como la comida rápida y las bebidas azucaradas, aumentaron en un 146 % en la dieta, lo que perjudica la salud de la población.

Recordó que en la última década se dio un incremento de las enfermedades crónicas: la obesidad, que desde el 2006 al 2013 se filtró en todas las franjas etarias con un incremento del 20 % al 28 %; la presión arterial, que subió del 30 % al 38 %; o  azúcar en sangre, con un aumento del 9 % en factores de riesgo.

A toda esta incidencia  negativa se le suma que casi el 91% de los habitantes del país no alcanza a consumir cinco porciones diarias de frutas y hortalizas.

El titular del INDA aseguró que estos productos además de atentar contra el valor nutricional y la salud de las personas, perjudican el trabajo cooperativo y familiar, como también a la cadena productiva del país.

Desde el Estado se pretende dar el ejemplo y con la implementación de la ley 19.292 de desarrollo de la agricultura familiar, vuelca no menos del 30 % de sus compras a productos a dicho sector. Asegurar la permanencia de los circuitos de comercialización locales, es una manera de no perder población rural y cuidar la salud, dijo Lorbeer.

“Se trata de un proceso de largo aliento en el cual se debe tener en cuenta, entre otras cosas, la elaboración de comidas caseras sencillas, acordes a los tiempos que se viven”, subrayó Gabart.

Redacción y producción: Damián Musso Sosa.

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