17 de Diciembre de 2017
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Actualidad 23 de Octubre de 2015

Manejar encandilados

Peyrou: "Esta nueva etapa, encuentra a la economía uruguaya con sus sectores competitivos debilitados, con problemas de infraestructura, con problemas derivados del régimen impositivo, con problemas de calidad de la mano de obra"

Actualidad 23 de Octubre de 2015

Manejar encandilados

Peyrou: "Esta nueva etapa, encuentra a la economía uruguaya con sus sectores competitivos debilitados, con problemas de infraestructura, con problemas derivados del régimen impositivo, con problemas de calidad de la mano de obra"

Juan Ignacio Peyrou- Montevideo- TodoElCampo- Vivimos momentos que obligan a una reflexión profunda. Hemos pasado una década sin precedentes para el Uruguay, en la medida que la economía mundial tuvo un desempeño tal que representó en gran fortalecimiento de la demanda por materias primas, y en forma relevante, por las que se producen en nuestro país, que se reflejó en sus precios, que alcanzaron valores impensados años atrás. Este aumento de precios debió atraer la inversión hacia las actividades generadoras de esos productos cosa que se verificó muy por debajo del óptimo.

Las políticas públicas seguidas durante ese período, generaron una fuerte transferencias de ingresos desde esas actividades, hacia el resto de la economía. Los altos precios de los productos agropecuarios encandilaron a muchos y permitieron encubrir esta transferencia.

Esto se puede ver claramente si se logra evitar el “efecto precios”, y ver qué pasó con la producción física. Cuando se analiza la evolución del PBI, según distintas ramas de actividad, se puede “aislar” el fenómeno de los precios, y se puede mostrar el comportamiento del volumen físico de la producción. Es decir, se valora la producción en cierto período de años, usando siempre los mismos precios, por lo que las variaciones que se observen derivarán exclusivamente de la variación en los volúmenes producidos.

El BCU es quien realiza esos cálculos y mantiene y publica las estadísticas al respecto; en la última década se puede observar que la economía total creció a tasas de 5.0% anual entre 2005 y 2014.  Pero existe una gran variación si se analiza la evolución por rama de la economía; allí se observa que las “comunicaciones” crecieron a la sorprendente tasa del 21.5% anual durante ese período, y la “intermediación financiera”, y “transporte y almacenamiento” al 13.5%; los impuestos lo hicieron al 8.1% (véase la gráfica adjunta).

Pero también hubo sectores que crecieron por debajo del promedio, como la “construcción” y la “industria manufacturera” que lo hacen en torno al 4%. Pero lo más llamativo es que el sector que crece menos es el “agropecuario”, que incluyendo la ganadería, la agricultura y la silvicultura, muestra una tasa del 2.1% crecimiento inferior a la mitad del promedio, siendo el sector que menos creció. Y ese magro desempeño, se explica fundamentalmente por la forestación, con una tasa del 6.9%, y la agricultura, con una tasa similar al promedio de la economía, del 5.1%. El principal componente del sector, económica y socialmente, la ganadería, creció a tasa cercana a cero (0.1%), es decir que se mantuvo prácticamente estancada durante la década.

Todo parece indicar que el dinamismo que el mundo le brindó a la economía uruguaya, y que “entró” por la vía de las exportaciones, o sea a través del sector agropecuario, su destino final fueron esencialmente sectores vinculados a la demanda interna. Lo que a su vez, se tradujo en aumento de costos para los sectores transables, limitando su competitividad. Se extrajeron recursos, y se encarecieron los costos. Todo lo pudo soportar, a medias,  el sector exportador por el alto crecimiento de los precios.

Este proceso, llevó a un incremento en la inversión en esos sectores de bienes no transables, vinculados a la demanda interna, relegando las oportunidades que a la agropecuaria se le abrían. Especialmente la ganadería, que fue la de peor desempeño.

Por otra parte otros países se dedicaron a fortalecer la productividad a través de la inversión y la apertura comercial, aumentando la competitividad de esos sectores. 

Hoy, el sector agropecuario no solo se enfrenta con los precios en caída,  sino que en algunos casos, se compite con países que otrora eran más débiles y actualmente muestran una mayor competitividad.

La política de transferencias de ingreso desde el sector agropecuario, pareció sostenerse en los altos precios, pero eso se hizo a costa de su relegamiento. En este nuevo escenario, si no se efectúan las profundas modificaciones que las políticas públicas reclaman, seguramente el comportamiento de la agropecuaria, será preocupante.

Esta nueva etapa, encuentra a la economía uruguaya con sus sectores competitivos debilitados, con problemas de infraestructura, con problemas derivados del régimen impositivo, con problemas de calidad de la mano de obra, y de dificultades con la baja calidad de nuestra inserción externa, entre otros.

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