23 de Mayo de 2017
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Actualidad 07 de Febrero de 2017

Luis Somma: "No puedo asegurar que para el 2020 podamos dejar de vacunar contra la aftosa"

Si queremos seguir siendo una país agroexportador y conquistar nuevos mercados la sanidad animal tiene que ser prioridad nacional.

Actualidad 07 de Febrero de 2017

Luis Somma: "No puedo asegurar que para el 2020 podamos dejar de vacunar contra la aftosa"

Si queremos seguir siendo una país agroexportador y conquistar nuevos mercados la sanidad animal tiene que ser prioridad nacional.

Revista Gente de Campo- Montevideo - TodoElCampo- Entrevistado por la Revista Gente de Campo de la Federación Rural, el Dr. Luis Somma, delegado Alterno, Comisión Nacional de Sanidad Animal (CONAHSA) comenta que de acuerdo al plan de acción delineado por el PHEFA, en 2020 Uruguay se integrará a la región como país libre de aftosa sin vacunación.

”La Fiebre Aftosa (F.A.) es una enfer­medad que provoca graves pérdidas des­de el punto de vista productivo, económico y social; y que hoy todavía se encuentra presente en algunos países del continente.
A nivel de la región, la lucha contra esta enfermedad nos retrotrae a la década del 50 cuando se crea el Centro Panameri­cano de F.A. (PANAFTOSA), luego en 1972 la Comisión Sudamericana de lucha contra la F.A. (COSALFA) y posteriormente en la década del 80 la Comisión Hemisférica de erradicación de la F.A. (COHEFA). En 1988 se formula el primer plan de acción del Programa Hemisférico de Erradicación de la F.A. (PHEFA). En el año 2004 los países miembros de la COHEFA, crean el Grupo Interamericano para la Erradicación de la F.A. (GIEFA), encargado de conseguir la financiación y realizar un seguimiento del segundo plan de acción PHEFA.

El PHEFA establece la estrategia y objetivos de acción para erradicar la enfermedad, basado en el compromiso y voluntad política de todos los países de la región. Existe un intercambio de informa­ción entre los distintos servicios técnicos oficiales de cada país, junto con la partici­pación del sector privado (sector produc­tivo e industria) que también se integra a la discusión. Hoy ya existe elaborado un segundo plan de acción PHEFA 2011-2020 que establece entre otras cosas: determi­nar y mantener las zonas libres sin vacu­nación y en territorios afectados generar zonas libres con vacunación tendiendo a la erradicación, crear además un fondo fiduciario para financiar las acciones del proyecto y una reserva estratégica de antígenos y vacunas (banco de vacunas). Gracias a esta planificación se ha logrado para varios países del continente la apertu­ra del mercado cárnico con el consiguiente crecimiento productivo y beneficio económico.

Nuestro país, como parte miem­bro de la COHEFA está comprometido a cumplir con las etapas establecidas en los planes de acción resueltos en el PHEFA. Nos surge una pregunta; ¿estamos prepa­rados para afrontar las exigencias de este nuevo plan?
A nivel del sector productivo se per­cibe una sensación de incertidumbre, generada a partir de los focos de aftosa que en 2000 y 2001 provocaron una catástrofe económica y social a nivel nacional. Existe resquemor entre los productores, quienes advierten que en 1994 no existieron las ga­rantías suficientes en la campaña sanitaria de F.A. como para dejar de vacunar, y que por lo tanto una vez alcanzado en 2003 el status de país libre de F.A. con vacunación, no se está en condiciones de abandonar el mismo llegado el 2020. Se tiene des­confianza también en la credibilidad de nuestros vecinos, y qué tan certero es el conocimiento que se tiene de la situación sanitaria en esos países.

Cuando hablamos de campaña sanitaria, debemos tener en cuenta que en la misma se involucran actores como los servicios técnicos oficiales, los profesionales de libre ejercicio, los productores, la industria y los intermediarios en su más amplio espectro. Es necesario que todos estos actores trabajen armónicamente en un ambiente de mutua confianza.

Números atrás, en esta publicación, un colega amigo expresaba como título de un artículo “Sanidad Animal, Prioridad Nacional”, y nada más acertado que esa definición en lo que a sanidad se refiere, si es que pretendemos seguir siendo un país agroexportador que continúe conquistando nuevos mercados.

Si creemos realmente que la sanidad es una “prioridad”, debemos mejorar y ser más eficientes internamente, “porteras adentro”. El gobierno debe fortalecer al MGAP, destinando al mismo un presu­puesto acorde a su jerarquía. Los recursos deben ser bien distribuidos y administra­dos. Debemos contar con más personal técnico de campo y de laboratorio, mejorar el equipamiento a todo nivel, y dedicar más horas a la extensión y difusión de los temas sanitarios, para que el productor y el resto de los actores se sientan realmente comprometidos y partícipes de la campaña sanitaria; aquí es fundamental el com­promiso y la colaboración de las distintas gremiales agropecuarias.

Contamos hoy con una herramienta llamada trazabilidad, que nos da una ven­taja comparativa dentro la región. Somos el único país del continente que ha logrado en la última década instalar un sistema de trazabilidad confiable, que es tomado como ejemplo por otros países. Uniendo la trazabilidad con los eventos sanitarios que se producen dentro del esquema de una campaña, se puede obtener una fotografía instantánea muy confiable de la situación sanitaria de cualquier rodeo. Para un programa de prevención y de vigilancia epidemiológica, estos datos resultan suma­mente valiosos.
En 2011 el Programa de Acción libre de F.A. (PAMA I) elaborado en el ámbito del Mercosur y financiado por el FOCEM, permitió auditar e intercambiar información entre los países de la región, pudiendo conocer así la realidad sanitaria de nues­tros vecinos. Consideramos importante se organice un PAMA II, que permita actualizar los datos de situación de todos los países para poder generar la confianza necesaria a nivel del sector privado, que es esencial para alcanzar la meta fijada para 2020.

Es fundamental que antes del 2020 se cumpla lo establecido por el PHEFA y se concrete la instalación en la región de un Banco de Vacunas que esté capacitado para responder rápidamente a una deman­da de urgencia. Tengamos en cuenta que con el aumento de la interconexión que trae aparejado la globalización, es muy proba­ble que, de aparecer un foco de aftosa en el continente sea provocado por un serotipo viral nuevo extrazona para el cual no existe ni inmunidad ni vacunas.

Considero que a nivel de las distintas comisiones, nuestros representantes desde el punto de vista político y técnico están ha­ciendo bien su tarea. No puedo asegurar que para el 2020 estemos preparados para dejar de vacunar. No nos olvidemos que en esta campaña sanitaria no estamos solos, nos empuja toda una región y más tarde o más temprano se tomará esa decisión. Pero como manifesté anteriormente, para dar este gran salto, debemos previamente corregir algunas carencias que afectan internamente a nuestro sistema de salud animal. Por eso como menciona el título; para dejar de vacunar contra la aftosa, pre­viamente “mucha agua debe correr bajo el puente”. 

 

Foto: El Observador

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