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Actualidad 27 de Enero de 2014

Las cosas como son, llegó la hora de "cantar la justa"

Senador Sergio Abreu (Partido Nacional): "Llegó la hora de defender a los gobiernos blancos, y en especial al que encabezó el Dr Lacalle que fue una revolución de modernidad".

Actualidad 27 de Enero de 2014

Las cosas como son, llegó la hora de "cantar la justa"

Senador Sergio Abreu (Partido Nacional): "Llegó la hora de defender a los gobiernos blancos, y en especial al que encabezó el Dr Lacalle que fue una revolución de modernidad".

Sergio Abreu/TodoElCampo – Las cosas como son, y si quieren podemos decir que vamos a "cantar la justa".

El Dr. Tabaré Vázquez me recuerda a Alicia en el País de las Maravillas. Según él, Uruguay se refundó a partir de la llegada del Frente Amplio, y eso no es así.

Nunca integré el Herrerismo pero puedo decir que el gobierno del Dr. Luis A. Lacalle fue uno de los mejores que tuvo el país. Fui convocado para la Cancillería fuera de todo compromiso político y personal y puedo decir que los resultados de la conducción de ese gobierno pueden ser discutidos y confrontados con las administraciones del Frente Amplio. Y lo vamos a hacer desde el lugar que elijan.

Podemos reconocer los errores que se cometieron pero en la comparación, aún analizando las coyunturas difíciles de los gobiernos de Luis Lacalle y de Jorge Batlle, el país que se entregó fue la plataforma sobre la que el Dr. Vázquez ha construido el Palacio del País de las Maravillas.

Más aún, era un país con 40.000 funcionarios públicos menos; sin decenas de millones de dólares de cargos de "particular confianza"; sin el depredador IRPF de la clase media; sin la inseguridad y los miedos que todos los uruguayos tienen; sin el fracaso de la educación con la mitad de los recursos que ahora se tienen; sin los cientos miles de ni- ni; sin esta vergonzosa “agachada” que vivimos frente a la Argentina de los “compañeros” Néstor y Cristina, y Lula y Dilma; sin los Casinos, las “Plunas”, los López Mena y los Aratirí; sin el desfile de inconstitucionalidades hijas de “lo político sobre lo jurídico”; sin el desprecio por los que creemos en Dios; sin el 25 % de los oficiales de las FFAA afiliados a un partido político como lo quiere la senadora primera dama.

Los refundadores del País de Primera ¿por qué no derogaron la Ley de Puertos, la de Zonas Francas, la de Inversiones, la de la Forestación, e incluso la de Caducidad? ¿No era que vendíamos las joyas de la abuela?, y ahora ¿no vendimos la abuela, los nietos y los bisnietos?

Eso sí, ahora cada ciudadano puede tener sus plantas de marihuana; el Dr. Vázquez quiere incluir la cocaína, pero prohibió el cigarrillo en todo local cerrado ¿recuerdan las "paradojas"? ¡Nosotros las vamos a recordar!

Y no hablemos de la inflación, el atraso cambiario, la deuda externa más alta de la historia, las monarquías monopólicas del Sr. Raúl Sendic y la Sra. Ana Cosse; de las más de 50 sociedades privadas que manejan cientos y cientos de millones de dólares sin control del Tribunal de Cuentas con la plata de Juan Pueblo, el único que no tiene sindicato que lo defienda!

¿Y qué podemos decir de la Intendencia de Montevideo? ¿No se acuerdan que el último intendente Colorado les dejó un superávit que se esfumó de un plumazo de la mano de Vázquez, Arana y la Sra. Olivera?

Llegó la hora de defender a los gobiernos blancos, y en especial al que encabezó el Dr Lacalle que fue una revolución de modernidad.

No hay que tener vergüenza de sentir orgullo por las cosas buenas que cambiaron el país: por ejemplo, la doble vía al este, el hotel Conrad (tantas veces denostado) y el Aeropuerto de la Laguna del Sauce, entre tantas otras.

¿Quien le mató el punto a la construcción de viviendas del Mevir?, ¿acaso las miles que el PIT-CNT prometió y se frustran por denuncias de “negociados” entre “compañeros”?

Por eso no se puede dejar pasar que el País de las Maravillas es el resultado de 10 años de gobiernos frentistas. Eso no se lo cree nadie. Ni siquiera el Dr. Vázquez que sabe muy bien lo que es lidiar con el doble discurso, con los totalitarios de siempre, y con los que, además de “meter la pata” se llevaron hasta la “lata”.

El Uruguay no admite mas la división entre buenos y malos, progresistas o conservadores, derechas e izquierdas.

Si quieren vamos a discutir y buscar acuerdos desde los disensos, pero no de esta manera, porque la soberbia trae la intolerancia, y esta la violación de todos los derechos humanos (no sólo los izquierdos humanos como pretende Dr. Vázquez).

Con respeto, pero con firmeza la discusión tiene que tener el nivel que la democracia pluralista exige; cada uno defendiendo sus convicciones y aceptando sus errores.

En eso estamos; pero que no se confundan, porque en tiempos de vientos, tormentas y alertas meteorológicas siempre es bueno recordar las palabras de Wilson pronunciadas en su discurso de la Unión: “Que venga el viento y barra todo lo que tiene que barrer... Y que sople bien fuerte”.

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