20 de Octubre de 2017
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Actualidad 06 de Junio de 2013

La Suprema Corte de Justicia presionada

Sergio Abreu: "Los desmanes de ayer en la Plaza Libertad no fueron por el festejo de hinchas de Peñarol. Fue una asonada violenta planificada contra la SCJ, con 89 detenidos y luego liberados por no poder ser 'identificados'".

Actualidad 06 de Junio de 2013

La Suprema Corte de Justicia presionada

Sergio Abreu: "Los desmanes de ayer en la Plaza Libertad no fueron por el festejo de hinchas de Peñarol. Fue una asonada violenta planificada contra la SCJ, con 89 detenidos y luego liberados por no poder ser 'identificados'".

Sergio Abreu - TodoElCampo – Los desmanes de ayer en la Plaza Libertad no fueron producto del festejo de hinchas de Peñarol. Fue una asonada de violencia planificada contra la Suprema Corte de Justicia con 89 detenidos y luego liberados por no poder ser “identificados”.

Lo cierto es que todo es parte de un esquema de agresión e intimidación sobre un Poder del Estado, que ha tenido el “atrevimiento” de pronunciarse en forma independiente sobre temas que el gobierno y buena parte del Frente Amplio no aceptan.

La visita de ministros del Poder Ejecutivo y del secretario de la Presidencia a los ministros de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) fue un intolerable desconocimiento de la democracia republicana.

Una puñalada al Estado de Derecho y una presión de corte totalitaria.

Todo un engranaje se ha puesto en marcha para afectar la imagen y la garantía de la separación de poderes, el eje del sistema republicano.

Hasta un ministro de la SCJ insólitamente se ha excusado de intervenir en causas bajo la presión de fuerzas concertadas para influenciar sobre sus conductas.

Que quede claro, se puede opinar sobre las sentencias de la SCJ, es válido coincidir y discrepar, pero nunca agraviarse o acusarla de parcialidad o de servir espurios intereses.

El día que desconocemos la independencia de la SCJ también renegamos de nuestra vocación democrática y despreciamos la seguridad jurídica y los derechos fundamentales consagrados en la Constitución; y esta no es un chicle.

Esta es mi opinión como ciudadano y blanco.

La defensa de la Ley es nuestro lema fundamental; y la democracia es eso, un juego de poderes que con su autonomía evita la injerencia de arriba y las violentas asonadas de abajo.

Que nadie se sorprenda; estamos recorriendo un camino que nos puede llevar al precipicio institucional, es decir que, el que sea gobierno quiera una Justicia a su medida, y si no es así, intimidarla, desconocerla o presenciar pasivamente como se quema, se apedrea y se asalta hasta la sede donde funciona.

Todo esto que hemos vivido en los últimos días sólo merece mi rechazo.

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