24 de Junio de 2017
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Economía 11 de Junio de 2016

La inflación sigue batiendo records en Uruguay y ya llega al 11% anual... ¿Estanflación?

Batiendo los récords: Hay que remontarse hasta el año 1997 para encontrar un incremento de precios superior en los primeros cinco meses del año.

Economía 11 de Junio de 2016

La inflación sigue batiendo records en Uruguay y ya llega al 11% anual... ¿Estanflación?

Batiendo los récords: Hay que remontarse hasta el año 1997 para encontrar un incremento de precios superior en los primeros cinco meses del año.

Cr. Lic. Gonzalo Gatti Irastorza-Montevideo/Finanzas Uruguay/TodoElCampo –Esta semana se conoció el incremento promedio de precios de nuestra economía en mayo que alcanzó el 0,97 % según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística. El fuerte incremento mensual se explica fundamentalmente por el incremento de las verduras debido a factores climáticos, lo que hizo que el grupo “alimentos y bebidas no alcohólicas” se incrementara en un 2,01 % en mayo.

De todas formas el precio de los “muebles, artículos y productos para el hogar” por ejemplo se incrementó un 2,41 % y las “prendas de vestir y el calzado” aumentaron un 1,43 %. La inflación anual pasó de 10,47 % en abril al 11 % en mayo y si bien es cierto que el clima tuvo una incidencia significativa en este incremento aunque no de forma exclusiva como vimos recién, nos parece importante destacar que el dólar funcionó como atenuante con una caída mensual del orden del 2,4 %.

INFLACIÓN ACUMULADA A MAYO QUE ES LA MÁS ELEVADA DE LOS ÚLTIMOS 19 AÑOS.

Si nos fijamos en el incremento del IPC ocurrido entre enero y mayo, nuevamente el presente año 2016 bate records con un aumento del 6,66 % que ya se ubica cercano al techo del rango objetivo del gobierno y aún no llegamos a la mitad del año. Hay que remontarse hasta el año 1997 para encontrar un incremento de precios superior en los primeros cinco meses del año.

¿LA ESTANFLACIÓN YA ES UNA REALIDAD DE LA ECONOMÍA URUGUAYA?

Desde nuestro punto de vista Uruguay está sufriendo un período de estancamiento económico con elevada inflación que obedece básicamente a dos factores totalmente distintos. En primer lugar, el estancamiento económico se debe fundamentalmente a un cambio en el contexto económico internacional que se ha tornado menos favorable para la región. Las economías sudamericanas se han resentido producto de la caída en el precio de los commodities y Uruguay no es la excepción. De la misma forma que el auge económico del período 2004 – 2012 se dio principalmente por factores externos, este cambio de tendencia en el crecimiento de nuestra economía también se explica por eventos que provienen del exterior.

Ahora bien, la alta inflación que es el segundo factor que determina este período de estanflación es responsabilidad pura y exclusiva de Uruguay. Los elevados registros inflacionarios que padece el país son producto de un excesivo gasto público y aumentos salariales por encima de sus posibilidades. Cuando la economía tiende a desacelerarse es esperable que la inflación se atenúe producto de una disminución en la actividad. Pero si por el contrario el gobierno no logra ajustarse a la nueva realidad achicando el gasto y los gremios tienen éxito en mantener sus salarios mejorados en épocas pasadas de auge económico, los ajustes de la economía llegan por el lado de la inflación. Cuando un empresario percibe menos ingresos y se le incrementan los costos, debe subir los precios en la medida de lo posible para evitar cerrar su negocio. Esto es desde nuestro punto de vista lo que está pasando en Uruguay, la inflación es “bien nuestra” y por ende no se le puede achacar la culpa al contexto internacional. De hecho, en varios países del norte la preocupación es la deflación de precios que es el fenómeno exactamente inverso a la inflación.

En síntesis, si bien el estancamiento económico no sería responsabilidad del gobierno, la estanflación si lo es y está en sus manos la posibilidad de combatirla con políticas efectivas. Desde nuestro punto de vista el crecimiento anual del IPC debería situarse en cifras por debajo del 5% que acompañen la nueva realidad económica del país. El gasto podría reducirse por ejemplo frenando el ingreso de nuevos funcionarios públicos que normalmente sustituyen a los que se van jubilando. EL déficit fiscal del orden del 4% no debería ser combatido por el lado del incremento en la recaudación impositiva ya que esto podría resentir aún más la actividad económica del país. Standard & Poor´s por ejemplo revisó de estable a negativa la calificación de la deuda uruguaya a pesar de las medidas anunciadas por el gobierno de ¨consolidación fiscal¨ para el año 2017.

(*) El Cr. Lic. Gonzalo Gatti Irastorza es el responsable de Finanzas Uruguay.

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