27 de abril de 2017
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Vacunos 24 de diciembre de 2016

La cirugía estética de Pancho

La narración del Dr. Spinelli tiene la frescura de sus historias, y aunque las fotografías pueden causar impresión, lo bueno es el resultado final: Pancho, el toro Angus, ahora goza de muy buena salud.

Montevideo/TodoElCampo – El Dr. Vet. Jorge Spinelli que escribe sus vivencias en el blog Jorge Spinelli-Un veterinario Argentino nos trae hoy la intervención quirúrgica que debió realizar en un toro que soportaba un tumor de un kilo en el hueso frontal.

Las fotografías pueden impresionar al lector, pero el resultado fue feliz para el veterinario como para el animal en cuestión, un gran toro Angus de 1.000 kilos, combativo y de personalidad demostrada.

El siguiente es artículo completo.

LA CIRUGÍA ESTÉTICA DE PANCHO.

Dr. Jorge Spinelli-San Manuel, Bs. As., Argentina – Pancho es un toro Angus negro imponente. Pesa unos 1000 kg y se pasea muy orondo por el rodeo desde hace tres años. Amo y señor de un buen lote de vacas. Pero a pesar de ser tan impresionante, desde hace dos temporadas, Paco, otro toro negro, vive molestándolo. Se pelean continuamente, en interminables topadas y cabezazos. Tantas veces se golpearon, que a Pancho le creció un tremendo quiste sobre el hueso frontal, al que decidimos quitar en una bonita operación estética.

Una vez que Pancho estuvo agarrado en el cepo y sedado, comencé las maniobras de extracción, mientras el tipo me hablaba bajito para que nadie nos escuchara:

-¡Diga dotor! ¿Está seguro de lo que va a hacer? Mire que yo con eso puedo vivir tranquilamente-

-¡Ah bueno! ¡Parece que al señor le ha dado miedo la operación!- Dije mientras terminaba de anestesiar la zona.

-¡No! ¡Miedo no! ¡Es solo impresión! ¡Pero le tengo fe! ¡Además! No veo la hora de que me saque esa caperuza de la cabeza. Cada topetazo que nos damos con ese podrido de Paco, me hace ver las estrellas-

-¡Bueno Pancho! Vos cerrá los ojos y quédate tranquilo, que en un ratito vas a estar listo-

Y así fue nomás. En menos de media hora ya había sacado aquella masa, que pesó casi un kilo, y terminaba de suturar prolijamente la herida. Al mes siguiente fui al campo para ver como andaba y el gran animal me saludó alegremente meneando la cola y revoleando las orejas. Ya casi no quedaban rastros de la sutura. Contento con el resultado, le tomé dos o tres vasos de cerveza helada al propietario, para festejar el éxito de la operación. 

LAS FOTOS.

En la primera foto se ve a Pancho sedado, higienizado y listo para operar; en la segunda el veterinario está disecando el quiste; la tercera muestra el momento inmediato al retiro de la masa carnosa; y finalmente Panchito listo para volver a retozar entre sus vacas.

www.jorgespinelli-veterinario.blogspot.com.uy

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