22 de Julio de 2017
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Agricultura 04 de Junio de 2016

La campaña de soja arrojaría pérdidas por U$S 350 millones

Se estima un promedio de 1.800 kilogramos por hectárea con un total de 2.400.000 toneladas de la leguminosa a nivel nacional

Agricultura 04 de Junio de 2016

La campaña de soja arrojaría pérdidas por U$S 350 millones

Se estima un promedio de 1.800 kilogramos por hectárea con un total de 2.400.000 toneladas de la leguminosa a nivel nacional

Montevideo / TodoElCampo- “Después habrá que ver los números, pero a ojo es la más compleja (campaña) que hemos visto en la historia”, enfatizó el director comercial y financiero de Fadisol, Ignacio Foderé.

La producción agrícola sin precedentes que se desarrolla en el país, apuntalada por la soja, sufrió un fuerte impacto productivo debido a la ausencia de agua que ocurrió en enero y las excesivas precipitaciones de abril.

Ello provocó la pérdida de calidad en determinadas regiones del país; como en el centro, este, norte y parte del sur, comentó el especialista. Mientras tanto, dijo que en el litoral no se registraron problemas de calidad. 

En lo que respecta a rendimientos, señaló que en el litoral hubo disparidad de rendimientos, pero son insignificantes. Sin embargo, en el centro, este y norte, además de casos de baja calidad hay malos rendimientos. 

LA COSECHA

Foderé también explicó que la presente campaña mostró complejidades a la hora de cosechar, donde el cien por ciento de la soja ingresó con humedad y ello generó, ante la ausencia de espacios, un cuello de botella. Como complemento del mal momento, el desabastecimiento de gas por conflictos sindicales llevó a plantas enteras de silos sin poder secar y el proceso se interrumpía constantemente, indicó.

Al día de hoy, apuntó el especialista, las plantas continúan con el secado de soja que se cosechó hace más de un mes. Ello provocó que en algunos casos la leguminosa guardada con humedad se echara a perder.

Esto también generó el retraso de los embarques. Foderé manifestó que la tardía cosecha y secado de la soja hizo que los embarques previstos para abril se dilataran para mayo, lo que indujo la aglutinación con los envíos previamente coordinados para dicho mes.

A ello le sumó que los productores tienen la soja vendida a precios de hace tres meses y no se benefician de los valores actuales.

Todos estos factores generaron que los ingresos de divisas al país se corrieron dos meses, con un flujo financiero que vio cambios y determinó consecuencias dramáticas para algunos productores, enfatizó.  

MERCADO INTERNACIONAL

Las mismas precipitaciones que golpearon en abril al territorio nacional se replicaron en Argentina, principal abastecedor de harina del mundo.

El director comercial y financiero de Fadisol explicó que la demanda se trasladó a otros productores, lo que generó “todo un desorden a nivel internacional”.

Ejemplificó con Brasil, que no logra cumplir con sus embarques hacia China. Este estudia la posibilidad de comprarle el grano a Estados Unidos para lograr lo acordado con el gigante asiático. A su vez, China le vendería harina de soja al país norteamericano. La misma soja que partió desde Estados Unidos llegaría a su territorio original producto de la “desprogramación que generó la lluvia y el retraso”, dijo.

DE CARA A UNA NUEVA CAMPAÑA

En un principio, Foderé no ve el aumento del valor de la soja en el Mercado de Chicago más allá de un movimiento circunstancial y de corto plazo. A su entender, es producto del caos que produjo el clima en Argentina y, salvo que suceda algo en la siembra que se desarrolla actualmente en Estados Unidos, el valor no aumentará para el 2017. 

Por ese motivo se mostró prudente a la hora de hablar de la futura campaña, “porque no puedo meterme en el bolsillo de cada productor”, dijo. “Hay situaciones entreveradas, donde los números no van a dar. Hay que ver los costos, las rentas. No lo sé, pero evidentemente es un año muy complejo y la cadena debe estar concientizada en apoyar”, acotó.

La campaña que termina lograría rendimientos, promedio nacional, de 1.800 kilogramos, con pérdidas productivas entre 700 y mil kilogramos por hectárea, con una cosecha total de 2.400.000 toneladas, cuando se esperaban, previo a los acontecimientos de enero y abril, 3.200.000 toneladas. En términos financieros, una merma de U$S 350 millones.

CULTIVOS DE INVIERNO

Foderé explicó que el trigo, principal cultivo de invierno, tenía al comienzo de la campaña un cierto enfriamiento debido a los altos costos de su producción, que se asemejan al de la soja. Sin embargo, la tonificación que presentó en los últimos días el cereal en el mercado internacional le dio vida a nivel local.

Además, el especialista manifestó que la situación de Argentina con “reglas claras”, sube el techo al mercado y le da “más transparencia” y “mayor fluidez comercial”. Incluso, la mejora del vecino país hace que Uruguay pueda incorporarse a la producción argentina para ingresar a determinados mercados.

Respecto a la Mesa Nacional de Trigo y su solicitud a los productores para que utilicen material genético de calidad, dijo que coincide. Apuntó que Uruguay no puede competir con las mejores tierras productivas del vecino país, por lo que debe apostar a la calidad. Entre otras cosas, para mejorar la calidad del trigo brasileño.

Asimismo, se espera una caída del área sembrada para éste invierno, con 200 mil hectáreas. Se trata de 50 mil menos que en 2015.

En otro orden, y para finalizar, el integrante de Fadisol dijo que la cebada no superará las 150 mil hectáreas. Si bien se hizo el esfuerzo para aumentar a 170 mil, la industria de malterías no puede absorber más.

Producción: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso Sosa

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