22 de Agosto de 2017
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Lechería 08 de Noviembre de 2016

INIA investiga mejora de la producción lechera mientas el rodeo permanece estable

La baja fertilidad de los rodeos lecheros podría deberse a las dificultades de adaptación de las vacas del primer parto al aumento de las exigencias metabólicas que supone la lactancia.

Lechería 08 de Noviembre de 2016

INIA investiga mejora de la producción lechera mientas el rodeo permanece estable

La baja fertilidad de los rodeos lecheros podría deberse a las dificultades de adaptación de las vacas del primer parto al aumento de las exigencias metabólicas que supone la lactancia.

Colonia/TodoElCampo – Con el objetivo de dilucidar si el número de partos de vacas Holando bajo un sistema de alimentación mixto (ración totalmente mezclada y pastura) afecta su desempeño productivo, estatus metabólico-hormonal y la duración del anestro posparto, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) La Estanzuela realizó un estudio que involucró a 22 vacas de primer parto (primíparas) y 21 vacas multíparas.

El último número de la revista INIA Uruguay (N° 46) aborda una de las dificultades que presenta el tambo nacional: la ineficiencia reproductiva de las vacas lecheras, porque si bien “la producción de leche en Uruguay ha logrado casi duplicarse en los últimos 10 años”, el rodeo “se ha mantenido estable”. Esa situación definida como “baja eficiencia reproductiva” de los tambos del país podría ser “una de las posibles causas del estancamiento del stock lechero”.

Según datos del INIA esa “baja fertilidad de los rodeos lecheros podría deberse, en parte, a las dificultades de adaptación de las vacas del primer parto (primíparas) al marcado aumento de las exigencias metabólicas que supone el inicio de la lactancia”. Las primíparas comprenden el 30 % del rodeo.

Esa situación llevó al INIA a realizar un estudio para comprender el bajo rendimiento reproductivo en las vacas lecheras. Con esa finalidad INIA La Estancuela trabajó sobre 22 vacas primíparas y 21 multíparas que fueron “monitoreadas desde 30 días preparto hasta 70 días posparto”. Los partos se dieron entre mayo y julio de 2014.

La alimentación preparto consistió en una “ración totalmente mezclada (TMR) bajada en ensilaje de maíz y concentrados energéticos y proteicos; con la adición de sales aniónicas en la dieta de las vacas multíparas. La dieta posparto consistió en pastoreo de alfalfa, trébol blanco y festuca (30 % de la dieta dotal) y una TRM (base: silo de maíz y harina de soja), formulada para producir al menos 30 litros de leche/día”, explica el artículo.

Las vacas se ordeñaban dos veces al día. La producción de leche y composición promedio en los 70 días en lactación fue la siguiente:

En primíparas, la producción de leche (Kg/días) fue de 24,8; la grasa 3,7 %; proteína 3,2 %, y lactosa 5,1 %.

En las multíparas, la producción de leche fue de 34,9 Kg/día; grasa 4,2 %, proteína 3.1 %, y lactosa 4,9 %.

LOS RESULTADOS.

Los resultados más destacados a los que arribó el INIA fueron los siguientes: Las vacas primíparas produjeron 10 litros menos de leche que las mulíparas y tuvieron menos porcentaje de grasa y lactosa.

El consumo de TMR fue mayor en las multíparas (15,5 Kg/MS) que en las primíparas (12,5 Kgs/MS) al día 40 posparto, manteniéndose las diferencias al día 70 de lactación.

Las primíparas pesaron menos pero presentaron mayor condición corporal que las multíparas, y el porcentaje de proteína en leche y la grasa dorsal no difirieron entre categorías de animales.

A los 30 días posparto se dio la mayor pérdida de la condición corporal en las primíparas, y en las multíparas esa pérdida se dio a los 42 días.

Las primíparas tuvieron valores más altos de metabolitos y hormonas que actúan positivamente en la reproducción, y más bajos en los que son menos deseables.

El intervalo parto-primera ovulación no fue estadísticamente diferente.

Y finalmente la pérdida de grasa dorsal afectó la probabilidad de ovular antes de los 70 días.

LAS CONCLUSIONES.

Gracias al estudio se observó que “para las condiciones locales, las vacas de primer parto enfrentan el período de transición de manera diferente a las vacas adultas pero eso no influye en la duración del anestro posparto”.

Contrariamente a lo que se esperaría encontrar en tambos comerciales, el INIA concluye que “las vacas primíparas presentaron un mejor balance energético”.

Las vacas de primer parto produjeron más de 20 litros promedio en 70 días.

Finalmente “la cantidad de energía y proteína de la dieta ingerida por las vacas multíparas no fue suficiente para evitar una alta movilización de reservas corporales. Es importante tener en cuenta que estos desbalances metabólicos, esperables en rodeos de producción, pueden llevar a patologías como cetosis, vaca caída, retención de placenta, mastitis y rengueras”, concluye el informe del INIA.

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