28 de Julio de 2017
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Vacunos 10 de Noviembre de 2016

"Hay una alta sensibilidad pública por el bienestar animal", dijo representante de la OIE para las Américas

Luis Barcos sostuvo que los países deben estar preparados para los cambios del mercado, al tiempo que Marcia del Campo, investigadora de INIA afirmó que Uruguay tiene todo lo necesario para responder satisfactoriamente a esa sensibilidad.

Vacunos 10 de Noviembre de 2016

"Hay una alta sensibilidad pública por el bienestar animal", dijo representante de la OIE para las Américas

Luis Barcos sostuvo que los países deben estar preparados para los cambios del mercado, al tiempo que Marcia del Campo, investigadora de INIA afirmó que Uruguay tiene todo lo necesario para responder satisfactoriamente a esa sensibilidad.

Punta del Este, Maldonado / TodoElCampo- “Existe una alta sensibilidad pública, y los países que tienen un comercio creciente deben estar preparados para adaptarse a los cambios del mercado”, manifestó a TodoElCampo el representante de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) para las Américas, Luis Barcos.

Sus palabras se dieron luego de la disertación Bienestar y Salud Animal, que llevó adelante la investigadora del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Marcia del Campo, durante el 21° Congreso Mundial de la Carne, organizado por la Oficina Permanente Internacional de la Carne (OPIC- IMS en inglés) y el Instituto Nacional de Carnes (INAC), que se lleva a cabo en el Hotel Conrad de Punta del Este.

El representante de la OIE indicó que cada vez son más los países que, por  requisitos de mercados, implementan estrategias de bienestar animal. Señaló que esas estrategias, como la trazabilidad en el caso de Uruguay, están hechas para mejorar la situación de los animales a través de postulados científicos comprobados.

Barcos apuntó que el trabajo en el bienestar es un largo camino donde cada país debe alcanzar sus propias estrategias. De la misma forma, dijo que la elaboración de pautas debe estar signada por normas “transparentes y con base científica”, donde los gobiernos también permitan participar al sector privado. Asimismo, se mostró escéptico a la hora de pensar la creación de una norma a nivel mundial, porque su aterrizaje en el terreno puede llevar “mucho tiempo”.

Para Barcos también puede llegar a incidir la oferta y demanda, donde aquellos países que tienen excelente producción de proteína animal, como Uruguay, van a elegir sus mercados gracias a contar con una producción sofisticada y de alto valor.

Por lo antes expuesto, países bien posicionados en la producción de proteínas y por la necesidad del bienestar animal, Barcos subrayó la necesidad de desarrollar capacidad técnica y científica mientras se implementa una interacción pública y privada. Además, si un país quiere estar involucrado en los ámbitos de decisión, debe participar en foros internacionales. Y para estar en ello, hay que tener gente capacitada. Entonces, indicó que se trata de un círculo que implica “puntos importantes para no perder el tren”.

¿QUÉ PASA EN URUGUAY?

En diálogo con TodoElCampo, la investigadora Marcia del Campo dijo que para caminar hacia la excelencia en bienestar animal, “se debe partir del respeto de los estándares mínimos, que en éste caso son determinados por la OIE”. Luego -agregó- se deben hacer marcos regulatorios con mayores exigencias, seguir por la incorporación de códigos de buenas prácticas, hasta llegar a los protocolos de certificación.

Para la especialista “deberíamos tener un marco regulatorio mínimo a nivel de sistema de producción, que no lo tenemos, y eso nos va a asegurar mantener un cumplimiento mínimo a nivel de campo”, y agregó: “somos un país exportador y no nos podemos dar el lujo de descuidar algunas cosas”.

Aunque reconoció que en el país se hace las cosas “bastante bien” en bienestar animal, igualmente explicó que “hay algunos aspectos de nuestro sistema de producción que tenemos que revisar”. Lo bueno, “es que ya se cuentan con las alternativas para hacerlo bien”, acotó.

Uno de esos aspectos es el procedimiento ante mutilaciones dolorosas, llámese castraciones o descoles. Para estos casos, indicó que se alcanzaron los conocimientos científicos para desarrollarlos con el mínimo dolor y sin aumentar los gastos. Se trata de hacerlo con los animales más jóvenes, agregó.

ADAPTARSE AL MUNDO

La especialista manifestó que, en las primeras disertaciones del 21° Congreso Mundial de la Carne, salieron a la luz las incrementales exigencias que promueven los países de mayor poder adquisitivo.

Entonces, trabajar en el tema “es una forma de ir adaptándonos a lo que nos van a comenzar a pedir”, indicó en referencia a mercados como el europeo y el estadounidense, “tenemos que empezar a convencernos de que hay cosas que las tenemos que cambiar”, dijo.

Ello debe ser transmitido a los productores, señaló del Campo, y para eso “se necesita apoyo internacional”, ya sea financiación o de cualquier otro tipo, culminó.

Producción: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso Sosa 

foto: Elobservador

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