17 de Octubre de 2017
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Economía 03 de Enero de 2017

¿Estamos viviendo momentos interesantes?

El Dr. Mike Campbell, científico británico y escritor independiente, menciona algunos hechos mundiales relevantes que sacudieron el año que finalizó y celebra que para los analistas no fue un año aburrido.

Economía 03 de Enero de 2017

¿Estamos viviendo momentos interesantes?

El Dr. Mike Campbell, científico británico y escritor independiente, menciona algunos hechos mundiales relevantes que sacudieron el año que finalizó y celebra que para los analistas no fue un año aburrido.

Dr. Mike Campbell*-DailyForex.com-TodoElCampo – Se suponía que 2016 sería un año de actividad normal. Fue un año de elecciones presidenciales estadounidenses que vio al Partido Republicano sufriendo tales problemas para encontrar un líder convencional como candidato que muchos analistas supusieron que los demócratas ganarían fácilmente las elecciones. En el Reino Unido, una estrategema de David Cameron ¿lo recuerdan?, diseñada para calmar las voces euroescépticas de su propio partido y sacar la alfombra de debajo de los pies del partido advenedizo UKIP, se esperaba que respaldase cómodamente la pertenencia del Reino Unido a la UE, después de que ganó una serie de concesiones de sus socios de la UE (que probablemente ni siquiera podría nombrar ahora). Como sabemos, las cosas no salieron según el plan.

La Reserva Federal pretendía aumentar los tipos de interés 4 veces a lo largo del año, llevándolos al 1,25%. A la hora de la verdad, las preocupaciones por un bajo precio del petróleo y una caída de la bolsa china (accidente es quizás una palabra demasiado fuerte) descarriló ese plan. Estos factores borraron el valor de tres meses de crecimiento de los precios de las acciones y la FED temió que unos tipos de interés más altos pudiesen asfixiar el crecimiento, por lo que la decisión se postergó a finales de año para después del referéndum del Reino Unido sobre la pertenencia a la UE. No sucedió. Por último, este mes, la FED subió los tipos un 0,25 %, aumentando el tipo básico hasta el 0,5 %, sugiriendo además que los tipos podrían aumentar en respuesta a las políticas económicas del presidente entrante en 2017, enviando el dólar a un máximo de 14 años contra una cesta de divisas principales. Ese presidente, por supuesto, no fue la demócrata Hillary Clinton.

A finales de junio, un brote de locura estival se apoderó del 52 % del electorado del Reino Unido, que decidió por un estrecho margen que el Reino Unido abandonara la UE, para gran sorpresa de todos y no menos para los que habían hecho campaña por ello. Habiendo prometido quedarse, pasase lo que pase, e invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa que regula el abandono del Reino Unido de la UE el día después de la votación por salir, la salida fue realizada por Cameron, quien dimitió como Primer Ministro y unos meses más tarde dimitió como diputado, “dejando” a otros limpiar el desorden que había causado. Ninguna de las promesas que inspiraron al electorado a votar por “Dejar” ha sobrevivido a la votación (como los 350 millones de libras adicionales por semana para el NHS, un sistema de inmigración basado en puntos o una membresía continuada garantizada en el Mercado Único (prometida en el Manifiesto Tory de 2015). En cambio, ha surgido una "promesa" de invocar el Artículo 50 a finales de marzo de 2017 y ha sido aprobada (no de forma vinculante) por el Parlamento. El destino de los ciudadanos de la UE en el Reino Unido y de los expatriados británicos que viven en la UE sigue en el aire (pero esto es casi ciertamente un enfrentamiento fingido) y el deseo del Reino Unido “post UE” de permanecer en el Mercado Único/Unión Aduanera/AELC está sujeto a las contradicciones casi diarias de los ministros del gabinete y los parlamentarios que apoyan el Brexit. La preferencia de la Primera Ministra por utilizar la prerrogativa real de invocar el artículo 50 fue objeto de una acción del Tribunal Superior que determinó que Theresa May no podía hacerlo. El gobierno ha impugnado esta decisión en la Corte Suprema y se dictará una sentencia el próximo mes. Dado que los parlamentos descentralizados (Escocia, Gales e Irlanda del Norte) intercedieron en el recurso, es posible que el tribunal determine que el artículo 50 sólo puede ser invocado por una votación parlamentaria una vez que los parlamentos descentralizados dicten su asentimiento. Dado que tanto Irlanda del Norte como Escocia votaron a favor de permanecer en la UE, es difícil imaginar que dicha aprobación sea concedida, por lo que el Brexit todavía puede no tener lugar (por supuesto, la Corte Suprema podría vetar la decisión de la corte inferior y permitir que la Primera Ministra invoque el Artículo 50 sin aprobación parlamentaria).

El Reino Unido sigue siendo parte de la UE y muchas de las proyecciones más extravagantes de la catástrofe económica no han llegado a materializarse (los pesimistas explican que esto es porque el Reino Unido sigue siendo un miembro de la UE con plenos privilegios). Sin embargo, la libra esterlina se desplomó tras la votación, cayendo un 20 %. Irónicamente, esto ha impulsado el FTSE, ya que muchas acciones listadas reportan ganancias en dólares que son impulsadas ??por una libra más débil. La inflación está destinada a aumentar (y ya subió desde el 0,5 % de junio al 1,2 % actual) ya que las importaciones más costosas se hacen notar en los datos.

Hay un viejo dicho que dice que “el problema con las bromas políticas es que generalmente se eligen” y esto se ha hecho patente en EE.UU. este año, ya que Donald Trump pasó de ser un candidato republicano marginal a ganar las elecciones de EE.UU. Trump resistió muchas crisis durante su candidatura y en la campaña electoral que virtualmente habrían hundido a cualquier otro candidato y que van desde la mala conducta sexual a la misoginia, las contradicciones, las mentiras, la demagogia (prohibición de entrada de musulmanes a Estados Unidos, deportación de inmigrantes, construcción de un muro en la frontera mexicana que pagarían los  mismos mexicanos, etc.), una negativa a publicar sus impuestos y así sucesivamente. Pero, al final (posiblemente con un poco de ayuda de Vladimir Putin y sus hackers), el electorado estadounidense lo respaldó. La reacción inicial del mercado fue una caída en las acciones, pero esto cambió rápidamente, probablemente cuando los inversores se dieron cuenta de que había un republicano en la Casa Blanca y que el partido tenía mayoría en ambas cámaras. El Partido Republicano tradicionalmente ha sido visto como favorable para las empresas, por lo que el sentimiento positivo del mercado probablemente se derive de eso más que de un respaldo de las políticas de Trump que, como el Brexit, siguen envueltas en incertidumbre. Bueno, ¡por lo menos 2016 no fue aburrido!

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(*) EL AUTOR. El Dr. Mike Campbell es un científico británico y escritor independiente que obtuvo su doctorado en Gante, Bélgica, y ha trabajado en Bélgica, Francia, Mónaco y Austria. Como escritor, se ha especializado en temas de negocios, ciencia, medicina y medio ambiente.

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