18 de Noviembre de 2017
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Economía 09 de Julio de 2016

En el primer semestre la inflación acumulada supera el techo de la meta del gobierno para 2016

Lo cierto es que las autoridades monetarias no han podido hasta ahora encauzar el incremento del IPC hacia sus cifras objetivo y las variaciones se han tornado cada vez más significativas.

Economía 09 de Julio de 2016

En el primer semestre la inflación acumulada supera el techo de la meta del gobierno para 2016

Lo cierto es que las autoridades monetarias no han podido hasta ahora encauzar el incremento del IPC hacia sus cifras objetivo y las variaciones se han tornado cada vez más significativas.

Cr. Lic. Gonzalo Gatti Irastorza*/Finanzas Uruguay/TodoElCampo – El INE publicó esta semana el registro de inflación de junio que fue de un 0,4 %, acumulando un incremento de precios del 7,09 % en lo que va del año. Recordemos que el gobierno a mediados de 2013 había ampliado el rango meta de inflación desde el 4 % – 6 % para el actual 3 % – 7 %. Lo cierto es que las autoridades monetarias no han podido hasta ahora encauzar el incremento del IPC hacia sus cifras objetivo y las variaciones se han tornado cada vez más significativas, a pesar de las nulas presiones inflacionarias que provienen del exterior y un menor crecimiento del tipo de cambio.

El problema es claramente de índole local: la indexación salarial y el elevado gasto público serían los responsables del problema como veremos más adelante.

UNA INFLACIÓN ANUAL QUE SE MANTIENE FIRME EN LOS DOS DÍGITOS

El IPC ha tenido en junio un incremento apenas menor que en el mismo mes del año pasado y por ende el registro de inflación anual bajó desde el 11% hacia el actual 10.94%. De esta forma, Uruguay mantiene por quinto mes consecutivo un incremento promedio de precios anual de dos dígitos a pesar de la política monetaria contractiva que está aplicando el Banco Central sobre la evolución de los agregados monetarios.

EL COPOM ENDURECE AÚN MÁS LA POLÍTICA MONETARIA PARA EL TERCER TRIMESTRE

El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central del Uruguay ha fijado un crecimiento de los medios de pago de entre 1% y 3% interanual para el período julio – setiembre con el objetivo de reducir la inflación sin afectar la actividad y el empleo. Lo cierto es que hasta ahora este tipo de políticas monetarias no han logrado reducir las presiones inflacionarias que provienen fundamentalmente de una economía claramente indexada.

¿Qué puede hacer un empresario si le aumentan los costos en un período de reducción de ganancias? Obviamente aumentar los precios en la medida de lo posible antes que despedir trabajadores o cerrar el negocio. Por esta razón desde este espacio venimos advirtiendo desde hace varios años que si no se moderaban los ajustes salariales la economía se iba a encargar de realizar las correcciones necesarias. La inflación es la respuesta a determinados excesos y mientras ellos no se corrijan no hay política monetaria que lo solucione.

UN GASTO PÚBLICO POR ENCIMA DE LAS POSIBILIDADES

Cuando una economía se estanca y no hay indexación salarial, la inflación tiende a ceder por la menor actividad. En esa situación el incremento del gasto público podría ser una opción “contra cíclica”. Pero para poder aumentar el gasto público en momentos difíciles, primero hay que reducirlo en momentos de holgura para conseguir el dinero necesario… de eso se trata las políticas contra cíclicas, ahorrar en épocas de bonanza para gastar en épocas de austeridad. Ahora bien, si en lugar de ahorrar se aumentó el déficit fiscal como sucedió en el período de gobierno de Mujica y le sumamos la estanflación actual que padece la economía, ahora resultaría necesario achicar el gasto para combatir ambos males. Una reducción del gasto público además de equilibrar las cuentas fiscales ayudaría también a combatir la inflación por una reducción en la demanda de bienes y servicios. Pero la contracara sería una probable recesión económica indeseable para cualquier gobierno sensato. El costo político de un incremento en la inflación es mucho menor y por otro lado sería la forma natural que tiene la economía de ir ajustando los desequilibrios actuales que padece. Esto funciona mientras no se ingrese en un espiral inflacionario, situación que hasta ahora no se ha producido.

En síntesis, desde este espacio no creemos que la inflación baje en los próximos meses a pesar de las medidas anunciadas por el Banco Central y el rango meta del gobierno seguirá siendo solamente una expresión de deseo y  no un objetivo alcanzable para los próximos años. La inflación de dos dígitos vino para quedarse por un largo tiempo y creemos que podría agravarse cuando el tipo de cambio retome su crecimiento.

(*) El Cr. Lic. Gonzalo Gatti Irastorza es el responsable de Finanzas Uruguay.

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