25 de abril de 2017
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Agricultura 13 de marzo de 2017

En 25 años, la región ABPU llevó a cabo una revolución agrícola

La región de Sudamérica denominada ABPU (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) protagonizó en los últimos 25 años una revolución en la producción de alimentos, que le permitió convertirse en la región del mundo que más aumentó su productividad agrícola

Montevideo – CMPP(*) – TodoElCampo – Ninguna otra región del planeta aumentó tanto la productividad agrícola por hectárea como el ABPU, y lo hizo gracias a la creación de tecnologías innovadoras que permitieron proteger mucho más el ambiente que los métodos de cultivo tradicionales. Sin embargo, estos países son castigados por barreras arancelarias no fundadas en argumentos científicos. Por ello, el Grupo de Productores del Sur (GPS) pretende tener más presencia en la agenda de discusiones sobre seguridad alimentaria, como lo expuso recientemente en la Semana Verde y el G20 Agrícola, en Berlín, Alemania.

La región de Sudamérica denominada ABPU (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) protagonizó en los últimos 25 años una revolución en la producción de alimentos, que le permitió convertirse en la región del mundo que más aumentó su productividad agrícola, cuidando más el ambiente que los sistemas tradicionales.

Como en el caso de la Revolución Industrial acontecida en Inglaterra en el siglo XVIII, la revolución agrícola que se dio en el Cono Sur fue producto de una serie de innovaciones que se concatenaron, cuyo denominador común fue la introducción de tecnologías que se iban creando y adaptando más o menos simultáneamente. Debido a la gran disponibilidad de tierra y agua dulce renovable, la región de ABPU desempeña un papel estratégico cada vez más importante en la seguridad alimentaria mundial y el suministro de agua virtual a los países con escasez de agua.

Sin embargo, estos países enfrentan a diario distorsiones impuestas por las barreras comerciales, que hacen más complejo el acceso a los mercados en forma eficiente, muchas de las cuales, además de incompatibles con los objetivos de la seguridad alimentaria, no se basan en razones científicas. De allí que un grupo de instituciones no gubernamentales de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina formaron el Grupo de Países Productores del Sur – GPS (www.grupogps.org), con el objetivo de trabajar para que la región sea un oferente de alimentos confiable y que esto permita crear riqueza, empleo y capital social en sus territorios.

En el marco de la Semana Verde y el G20 Agrícola, que se están llevando a cabo en Berlín, el GPS realizó un encuentro en el que se abordaron las problemáticas más importantes de la región.

“Decisiones sobre la producción de alimentos basadas en fundamentos científicos, el comercio justo y libres mercados es el camino para afianzar la seguridad alimentaria a todos los países», dijo el Coordinador de GPS Horacio Sánchez Caballero.

Martín Fraguío, director ejecutivo de Maizar, la entidad que nuclea a los actores de la cadena de valor del maíz en la Argentina, contó la historia de las innovaciones que se fueron introduciendo desde fin de los ’80 y que hicieron posible una agricultura más sustentable: “La columna vertebral de los aumentos superiores de rendimiento en los cultivos del Cono Sur fue el sistema de siembra directa, donde convergen muchas tecnologías. La labranza cero necesitó años para romper la certeza del “no va a andar” de los agricultores. En la Argentina –país conocido hace un siglo atrás como el ‘granero del mundo’-, fue ganando terreno gracias al empuje de una veintena de personas desperdigadas, con más convicciones teóricas que certezas prácticas, que debieron hasta desarrollar las sembradoras capaces de implantar las semillas. Hoy sabemos que la siembra directa, al evitar remover los suelos para cultivar, consigue una mayor conservación de la humedad, un mejor escurrimiento que evita anegaciones, y dificulta que los vientos se lleven la capa superficial más fértil del suelo”.

Máximo Torero, director ejecutivo del Banco Mundial, indicó que, tras la crisis de 2007/08, los gobiernos perdieron interés en la seguridad alimentaria, hasta la próxima crisis. Y agregó el ABPU (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) tienen una excesiva concentración de productos y poca oferta de valor agregado, y afirmó que toda Latinoamérica debería diversificar su cartera de productos.

Para Joachim von Braun, director del Centro de Investigación para el Desarrollo (ZEF) de la Universidad de Bonn, hay que evitar el proteccionismo, y los países socios deben incrementar la investigación para lograr productos de calidad.

En cuanto a temas más específicos, el ministro de Agricultura de Paraguay, Juan Carlos Baruja, explicó el Plan Agrícola Paraguay 2030, diseñado para alimentar a 300 millones de personas, que implica una gran oportunidad para el desarrollo y prosperidad del país.

Luiz Carlos Correa Carvalho, presidente de la Asociación Brasileña de Agronegocio (ABAG), presentó el programa “Integración, Agricultura, Ganadería y Forestación”, una estrategia de producción sustentable que busca desarrollar sinergias entre los distintos componentes del agroecosistema, cuidando los aspectos ambientales y promoviendo el desarrollo económico y social.

Ramiro Costa, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se enfocó en destacar las oportunidades que tiene Argentina para insertarse comercialmente en una sociedad menos dependiente de los combustibles fósiles.

Ernesto Viglizzo, remarcó que gracias a la gran cantidad de tierras y agua potable renovable la región ABPU tiene, y seguirá teniendo, un creciente rol estratégico en la seguridad alimentaria y en la provisión de agua virtual a los países donde la misma escasea “Los problemas relacionados con la emisión de carbono y el uso del agua en los sectores rurales deberían resolverse a gran escala, evitando la visión reduccionista de la huella, ya que el agua embebida en los alimentos y el carbono liberado a lo largo de la cadena alimentaria son totalmente irrelevantes en términos relativos y tienen impacto marginal en el equilibrio global de agua y carbono.

En el encuentro en Berlín expusieron también Alberto Guani Amarilla (embajador del Uruguay), Marlos de Souza (FAO), Jonathan Hepburn (ICTSD), y Paloma Ochoa (GPS).

(*) Artículo publicado en la última edición del boletín de la CMPP -Cámara Mercantil de Productos del País-.

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