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Economía 18 de enero de 2017

"El TLC de Chile con Uruguay es un hito fundamental"

El término TLC es obsoleto, ya que se acuerdan temas como becas de estudiantes en otros países, además de tecnología y bienes ambientales. Y mientras esto sucede con Chile, Uruguay es espectador de los acuerdos.

Montevideo-Empresarial*-TodoElCampo – Más allá de su contenido, el TLC entre Uruguay y Chile es clave por su “profunda simbología”. Así lo afirmó Andrés Rebolledo, director general de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, en la apertura de la conferencia titulada El comercio en el nuevo escenario internacional. Una mirada al Pacífico, organizada por el Consejo Uruguayo para las Relaciones Internacionales (CURI), la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y la Fundación Konrad Adenauer, con el apoyo del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) y la Georgetown University.

Junto con Rebolledo expusieron Nicolás Albertoni, investigador del Instituto para la Diplomacia de Georgetown University de Estados Unidos y Daniela Alfaro, asesora del ministro de Ganadería de Uruguay y negociadora de comercio internacional en el sector agropecuario.

Rebolledo comenzó su exposición resaltando que es necesaria la inserción internacional de los países y trazando un panorama del comercio internacional actual.

Estamos en una transición, señaló, y citó un informe de la Organización Mundial del Comercio (OMC) según el cual por primera vez el comercio creció por debajo del PBI internacional, lo que se explica por el rol de China y la organización del comercio electrónico.

En materia de relaciones comerciales sostuvo que el multilateralismo se estancó.

La norma hoy es que las megaregiones crean sus reglas comerciales, razonó, y luego remarcó que las fronteras de comercio se generan en esas megaregiones. Más aún, subrayó que se trata de una “nueva guerra fría comercial”.

Para Rebolledo “no hay otra opción que estar allí (en los acuerdos mega regionales), donde se generan estas reglas”.

Otra característica del momento actual es, según Rebolledo, que “hay una nueva agenda donde los aranceles cobran menos importancia. Son las regulaciones internas las que condicionan, como por ejemplo, las medidas de cambio climático o de seguridad alimentaria. El punto es cómo se tratan estos temas”.

Respecto del TLC de Uruguay con Chile, el especialista consideró que “es buena señal que dos países del sur recojan esta nueva agenda”. No es un acuerdo clásico, aclaró, con el argumento de que los temas arancelarios no son relevantes. Sin embargo, el TLC recoge el nuevo escenario y estado de situación: pymes, trabajo, género, entre otros, todo lo cual sienta un precedente para el Mercosur.

Sobre la Alianza del Pacífico, comentó que desde que irrumpió, hace cinco años, convocó a cuatro países que tienen similitudes en política comercial y vocación hacia mercados del Pacífico. Especificó que no es un TLC ni una unión aduanera, tampoco un mercado único, sino que se trata de un nuevo esquema. Tiene algo de cada uno menos de unión aduanera.

De acuerdo con lo afirmado por el negociador, se lograron muchos resultados tempranos avanzando en cada punto en paralelo. “Es un proyecto liviano, sin supra nacionalidad. Queremos avanzar a un mercado único tipo europeo pero a la latinoamericana”, explicó, y añadió que un tercer elemento es el rol activo del sector privado, que propone y acompaña el proceso.

Para el chileno, los desafíos de la Alianza son: la conducción del proceso que ha sido exitoso, donde hay 49 países observadores “y no es lo mismo que relacionarse con cualquier país que con observadores porque tiene que haber un esfuerzo de diálogo con el resto de la región y construir una agenda. Hoy lo tenemos con el Mercosur. Por eso el TLC con Uruguay es una señal”.

Otro desafío que señaló es el crecimiento de la alianza con nuevos miembros; y, por último, Asia-Pacífico.

Rebolledo finalizó con lo que comenzó: “Chile debe estar en donde se construyen las agendas. El interés por el TPP es incidir en la agenda. Si no hay TPP va a haber otra cosa y en esa otra cosa la región tiene un llamado de ser propositiva”.

Por su parte, Albertoni remarcó que “Uruguay necesita debatir la apertura”.

Según el experto el término TLC es obsoleto, ya que se acuerdan temas como becas de estudiantes en otros países, además de tecnología y bienes ambientales. Y mientras esto sucede con Chile, Uruguay es espectador de los acuerdos.

Albertoni dijo ser muy partidario del Mercosur pero lo cuestionó mostrando datos de comercio e intereses acerca de las desigualdades de Uruguay y Paraguay respecto de Argentina y Brasil. Citó por ejemplo que mientras Uruguay es complementario con China en materia comercial, Argentina y Brasil son competidores, por lo que van por caminos diferentes.

También indicó que no se puede valorar el Mercosur cuando Uruguay no tiene muchos otros acuerdos con los cuales compararlo.

(*) Artículo publicado en el último número (Dic/2016) de Empresarial, la revista de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).

(Foto de puerto chileno).

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