27 de abril de 2017
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Horacio Jaume 20 de enero de 2015

El problema no es golpear la mesa

Montevideo. Hoy la situación es otra. Pero el equipo es idéntico -en términos futbolísticos-, son los mismos pero más viejos, corren menos y tampoco quieren reforzarse. En definitiva, no hay ninguno de otros equipos que sean mejores que los suyos y por lo tanto, se achicó la pres

Montevideo-Horacio Jaume/TodoElCampo – Los uruguayos buscamos en el fútbol un punto de referencia para poder explicar diferentes realidades, porque es a través de su terminología que todos la entienden, “la mayoría”, uno logra hacerse interpretar. El “pará la pelota y mirá”, “tirala lejos a la tribuna” o como hizo el Negro Jefe en el Maracaná poniendo la pelota bajo el brazo.

Nuestro país enfrenta este 2015 una realidad diferente, ya que pasamos diez años de maravilla. Los astros se habían alineado y todo valía: la carne, leche, granos. Como si esto fuese poco, las dos mayores inversiones en la historia de nuestro país, UPM y luego Montes del Plata, se realizaron en esos tiempos.

Los errores pasaban desapercibidos y ante tremenda bonanza pienso que hasta los propios gobernantes, debutantes ellos, se dirían “¡qué fácil es esto!”, porque si en definitiva alguien se quejaba, se arreglaba con plata, cosa que no faltaba. Los mercados daban luz verde, “¿mirá que el país es caro?”, pero se vendía y si preguntábamos si pegábamos algún patinón, la respuesta a la pregunta era: “veremos”.

Esa era la situación donde cualquier espectáculo que se realizara en el Estadio Centenario  agotaba las entradas en pocas horas, fuese un evento deportivo o musical. Era un “tóquele mi amigo para adelante”.

Hoy la situación es otra. Pero el equipo es idéntico -en términos futbolísticos-, son los mismos pero más viejos, corren menos y tampoco quieren reforzarse. En definitiva, no hay ninguno de otros equipos que sean mejores que los suyos y por lo tanto, se achicó la presencia de los opositores en los cuadros ejecutivos. El presidente dijo: “yo juego con los de casa”. La pregunta es, ¿qué táctica va a usar?, porque ya la conocen. Y por si fuese poco, algunos cracks que tenían se borraron en los partidos difíciles y hasta se hicieron algún gol en contra: Astori y el caso Pluna.

Pero hay cosas que uno debe entender cuando golpea la mesa. El tema no es golpearla, el problema es aguantar. Cuando Obdulio se puso la pelota bajo el brazo, el tema no fue el hecho, sino que después hizo callar a 200 mil almas. Porque Obdulio sabía que en su equipo tenía al “Mono” Gambetta, Schiaffino, Julio Pérez y a Ghiggia… todos ellos ya campeones contra esos mismos brasileños.

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